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EVENTOS DE LOS ULTIMOS DIAS DE
LOS
MANUSCRITOS Y CARTAS DE ELENA DE
WHITE
Dieciocho temas diferentes acerca de los ùltimos dìas,
ordenados en testimonios especìficos. Al momento de su publicaciòn en 1988, màs
del 70% del material de los testimonios era impublicado. Esta ediciòn no es el
mismo libro que la Conferencia General publicò en el pasado bajo un titulo
similar. INTRODUCCIÓN Los
escritos de Elena G. de White contenidos en este volumen tratan específicamente
sobre el tema de los últimos días. Estos testimonios son vitalmente importantes
para el pueblo de Dios en la actualidad, siendo que muy pronto enfrentaremos, si
es que ya no lo estamos haciendo, los eventos delineados por la mensajera de
Dios para el remanente. Ella
presenta claramente los sucesos finales, algunos de los cuales se están
cumpliendo ahora. Muchos, aún en la iglesia, serán tomados por sorpresa, pues se
han quedado dormidos. No están velando ni esperando pacientemente, observando
las señales de los tiempos; en cierto sentido, porque no sabían que estos
testimonios existían. La mayor
parte del contenido de este libro no ha sido publicado hasta ahora, por lo tanto
no lo encontrará en otras fuentes. Muchos libros han usado parte de este
material y se los menciona en las referencias. En muchos casos se encontrará que
ciertas porciones han sido editadas en estos libros y estas joyas pueden
encontrarse aquí. Es gracias
al amor y a la misericordia infinita de nuestro Dios, quien ha abierto estas
verdades a su mensajera y quien fielmente las ha registrado para amonestar y
ayudar a preparar a su pueblo, para lo que ha de venir. Es sólo por su gracia
que este material está disponible hoy. Ya que hay poderes y agentes, a quienes
les encantaría mantener escondido este valioso material. Ellos preferirían
mantener al pueblo de Dios en la oscuridad y la ignorancia con relación a estos
testimonios, y sin duda, éstos al igual que otros, se sentirán molestos por esta
publicación. Pero el pueblo de Dios debe saber lo que se nos ha
revelado. Los
testimonios están ordenados por temas, y en cierta medida, en una secuencia
cronológica de eventos, con la comprensión de que algunos de los temas están
continuamente en curso y no necesariamente limitados al orden dado. También,
para mantener el tema en mente, sólo se han usado las porciones de sus escritos
relacionadas con los días finales, mientras que el resto de los testimonios han
sido omitidos para conservar el material en un volumen
razonable. Es mi
sincera oración que al leer y estudiar este material inspirado, clamando
fervientemente a Dios por su Espíritu y sabiduría, usted llegará a estar más
plenamente preparado, para permanecer firme en defensa de la verdad a través de
los últimos difíciles y tormentosos días. Y llegue a ser uno de sus escogidos
que no se dejará engañar al hacer de la carne su apoyo. Jeremías 17:5 y Salmos
118:8. Los
Publicadores
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Todos los Derechos Reservados
TABLA DE CONTENIDO CAPITULO 1 El Amor de
Dios por el Remanente
8 El Mensaje del Tercer Angel y Apocalipsis 18 10 El Sábado vs La Cuestión del Domingo 14 Calamidades EVENTOS DE LOS ULTIMOS DIAS DE LOS MANUSCRITOS
Y CARTAS
DE ELENA DE WHITE - EL AMOR DE DIOS POR EL REMANENTE -
Carta 30,
Enero 29 de 1895
Cristo amó a la raza humana, y su amor lo movió a sacrificar su propia felicidad por el bien de otros. Él tomó sobre sí mismo la naturaleza humana a fin de unir el poder divino con la debilidad humana. Aunque le costó un gran sacrificio, estuvo dispuesto a humillarse, para elevar a la humanidad y hacer que todos los que crean en él, participen de sus propias bendiciones, honor y gloria. Las manifestaciones de su amor están entre los grandes secretos que revelará la eternidad. Carta 74a,
Marzo 1 de 1897 (Vea también 3MS, pp. 386, 388)
Nunca estamos solos. Jamás podremos hacer aunque sea un mínimo esfuerzo para el avance de la obra de Dios en nuestro mundo, sin que ese acto cause viva emoción a través de todo el universo celestial y nos haga colaboradores de Dios; y al estar unidos con los principados y potestades celestiales, todas nuestras simpatías son absorbidas…. Nunca estamos ausentes de la mente de Dios. Dios es nuestro gozo y nuestra salvación. Cada uno de los profetas antiguos habló menos para su propio tiempo que para el nuestro, de manera que sus profecías son válidas para nosotros. “Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” [1 Corintios 10:11]. “A estos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles” [1 Pedro 1:12]. La Biblia ha sido su libro de estudio. Está bien que lo sea, porque es el verdadero consejo de Dios, y es el conductor de todas las santas influencias que el mundo ha contenido desde su creación. Tenemos el relato alentador de que Enoc caminó con Dios. Si Enoc caminó con Dios, en aquella época degenerada justamente antes de la destrucción del mundo por un diluvio, debemos recibir valor y ser estimulados con su ejemplo, en el sentido de que no necesitamos ser contaminados por el mundo, sino que, en medio de todas sus influencias y tendencias corruptoras, podemos caminar con Dios. Podemos tener la mente de Cristo. Enoc, séptimo desde Adán, estuvo profetizando siempre la venida del Señor. Este gran acontecimiento le había sido revelado en visión. Abel, aunque muerto, está siempre hablando de la sangre de Cristo, que es la única que puede hacer nuestros dones y ofrendas perfectos. La Biblia ha acumulado y reunido sus tesoros para esta última generación. Todos los grandes eventos y las solemnes transacciones de la historia del Antiguo Testamento, han sido repetidos y se están repitiendo en la iglesia en estos últimos días.... Dios ha enriquecido al mundo en estos días finales en proporción al incremento de la impiedad, si su pueblo sólo echara mano de su don inapreciable y vinculara todo su interés con el Señor. No debe haber ídolos acariciados y no necesitamos temer lo que vendrá, sino encomendar el cuidado de nuestras almas a Dios, como a un Creador fiel. Él guardará lo que se encomiende a su cuidado. Manuscrito
33, Marzo de 1898 (Vea también 7ACB, pp. 75-76 en inglés)
El pueblo elegido de Dios estará ante hombres en posiciones oficiales, quienes no hacen de la Palabra de Dios su guía y consejera, sino que siguen sus inconsagrados e indisciplinados impulsos. Aquellos que han decidido ser fieles, leales y obedientes a los mandamientos de Dios sabrán por experiencia propia que tienen adversarios impulsados por un poder de abajo....Los discípulos de Cristo, al igual que su Maestro, serán tentados insistentemente, pero Cristo es su refugio, como lo fue para la viuda importuna.... El que habita en el santuario celestial juzga justamente. Se deleita más en su iglesia que lucha contra la tentación en este mundo, que en los imponentes ejércitos de ángeles celestiales que rodean su trono. Aquellos que no luchan contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes, son el motivo de su especial cuidado.... El General de los ejércitos, con sus ángeles que sobresalen en fortaleza, está con su pueblo en el campo de batalla. El adversario de las almas está determinado a oponerse a todos los que están afirmados en la plataforma de la verdad eterna, los que en este tiempo peligroso levantan el estandarte inscrito con “los mandamientos de Dios y la fe de Jesús”. Pero podemos estar seguros que Cristo lucha con su ejército. Él mismo conduce a sus seguidores a la batalla. Manténgase inmutable en esta hora de peligro. Cristo renovará las fuerzas de cada soldado fiel. Manuscrito
43, Agosto 2 de 1900 (Vea también 7ACB, p. 1102; ATO, p.
226)
Dios tenía una iglesia cuando Adán, Eva y Abel aceptaron y acogieron con gozo las buenas nuevas de que Jesús era su Redentor. Comprendieron tan plenamente como nosotros ahora, la promesa de la presencia del Señor en medio de ellos. Dondequiera que Enoc se encontraba con uno o dos que estuvieran deseosos de oír el mensaje que tenía para ellos, Jesús se les unía en su adoración. En los días de Enoc, entre los inicuos habitantes de la tierra, había algunos que creían. Sin embargo, el Señor nunca dejó a sus pocos fieles sin su presencia, ni al mundo sin un testigo.... Enoc caminó con Dios, pero la historia sagrada dice lo siguiente del mundo que lo rodeaba: “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente al mal”. La vida recta de Enoc estaba en marcado contraste con los impíos que lo rodeaban. Su piedad, su pureza y su integridad invariables fueron el resultado de su caminar con Dios, al paso que la impiedad del mundo fue el resultado de su caminar con el engañador de la humanidad. Nunca ha habido y nunca habrá una era en donde la obscuridad moral sea tan densa como cuando vivió Enoc una vida de rectitud irreprochable. Manuscrito 9,
Febrero 10 de 1908 (Vea también ELC, p. 372)
Hablándole a su iglesia Cristo dijo: “Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” [Mateo 18:19-20]. Quien profesa ser cristiano pero no practica el cristianismo, no está incluido en esta promesa. - EVANGELISMO -
Carta 27, Mayo 29 de 1892 Nuestra vida aquí es un breve período nada más ¿para qué y por quién estamos viviendo y trabajando? ¿Cuál será el resultado de todo?...Lo que seamos en el corazón se revelará en el carácter y ejerceremos una influencia sobre aquellos con quienes nos asociamos. Nuestras palabras y acciones, son un sabor de vida para vida o de muerte para muerte. Y en el juicio seremos puestos frente a frente con aquellos a quienes pudimos haber ayudado en los caminos rectos y seguros mediante nuestras palabras elegidas y consejos, si hubiéramos tenido una conexión diaria con Dios y un interés permanente y vivo en la salvación de sus almas. Carta 81a,
Diciembre 20 de 1897
Deseo decirle que me he sentido tristemente defraudada por los recortes preparados para libros como la Vida de Cristo (El Deseado de Todas las Gentes). Considero que si el hermano “A” acepta tales imágenes, es que su ojo y buen gusto han perdido su habilidad. No puede esperar que me agraden dichas reproducciones. Observe minuciosamente estas figuras y verá que fueron copiadas de diseños católicos o fueron hechas por artistas católicos. El cuadro de María tiene la fisonomía de un hombre, a Cristo se lo representa con dos dedos prominentes mientras que los otros están cerrados, es un símbolo totalmente católico y me opongo a esto. Veo poca belleza en los rostros de las personas. Los paisajes y escenas de la naturaleza no son censurables pero jamás podría descansar mis ojos sobre los rostros en el cuadro sin sentir dolor. Preferiría no tener ninguna ilustración antes que tener retratos que no son más que desfiguraciones de la verdad. Ésta es mi opinión. ¿Dónde está el ojo discernidor? Sería mejor pagar un precio doble o triple para tener ilustraciones que no perviertan los hechos, si es que hemos de tenerlas. Hubiera preferido que no se esforzaran en poner ilustraciones, sino más bien que distribuyeran el libro y permitieran que éste hable por sí mismo. Considero que los rostros en esas escenas están tan pobremente representados que es una perversión de los hechos. Si éste es el trabajo de “A”, no puedo aceptarlo como diseñador, y si él puede aceptar esas representaciones, no puedo respetar ni honrar su juicio. No perjudique mi libro con desfiguraciones que rebajan los hechos y el contenido que representa. El hermano “A” necesita santificar sus sentidos para entender la espiritualidad de la verdad. Es posible que esté estudiando las artes europeas, pero en casi todos sus diseños se verán rasgos católicos. Carta 35,
Enero 1 de 1898
Si aquellos que conocen la verdad, la verdad presente para este tiempo, comprendieran individualmente que una responsabilidad descansa sobre ellos, para comunicar a los que no conocen la verdad, la luz que bondadosamente el Señor les ha dado, se acercarían más al propósito de Cristo. Serían su luz, penetrando la obscuridad del error que cubre el mundo religioso y que es tan densa como la obscuridad que envolvía a la nación judía en los tiempos de Cristo. ¿Seguirán los adventistas del séptimo día la misma senda de la nación judía? ¿Será el mensaje para la iglesia de Laodicea aplicable a este pueblo? ¿Aquellos que han visto gran luz, que han tenido grandes oportunidades y privilegios, dejarán de servir como testigos de Cristo? Los que conocen la verdad, pero que no sienten la responsabilidad especial de revelar las obras correspondientes, serán semejantes a aquel siervo que conocía la voluntad de su amo pero no la cumplió. El Señor ha determinado que toda alma convertida dé testimonio de Él. La luz que ha sido dada individualmente a los miembros de su iglesia debe brillar, no sólo en palabras sino en buenas obras. Cada alma debe utilizar todo talento que se le haya confiado. Los que no usaron sus talentos en el servicio de Dios, tendrán que rendir cuenta por no haberlos aprovechado y por no haberlos invertido como Dios exige de sus mayordomos. El Señor demandará de las manos de aquellos que no hicieron nada para mejorar el servicio a Dios, los talentos que debieron haber invertido como buenos mayordomos. Cada rayo de luz, de habilidad, de influencia, debe ser usado no para la complacencia propia, sino para el Señor. Debemos estar unidos con Cristo en perfecta obediencia a la ley de Dios, que es santa, justa y buena. En consecuencia, los miembros del pueblo de Dios desarrollarán un carácter de creciente consagración, eficacia y tacto y participarán como colaboradores de Dios. ¿Por qué muchos son torpes en reconocer el trabajo que deberían hacer para buscar salvar lo que está perdido? Considere con oración lo que debe hacer. Acabe con la indolencia. Dedíquese a la labor personal. Los que ministran en palabra y doctrina hacen demasiada labor en favor de las iglesias, que éstas deberían hacer por sí mismas. Los miembros de la iglesia deben llevar el peso de la responsabilidad. Deben mantener sus propias almas en el amor de Dios al ejercitar todos los poderes que poseen. Por ejemplo y precepto deben dar testimonio del poder de la verdad y de la gracia de Cristo sobre los corazones humanos. Esto recomendaría la verdad de que el séptimo día Sábado es una señal entre ellos y su Dios. La obediencia a la observancia del Sábado testifica de la santificación recibida a través de ella. En muchas de nuestras iglesias organizadas, el estandarte de la verdad se arrastra en el polvo porque los miembros no están sirviendo a Dios, sino que sirven a sus propios intereses. Ellos trabajan a través de las influencias que rodean el alma. Por precepto y ejemplo, en su complacencia propia, en su manera mundana de vestir, en sus palabras y acciones, testifican contra la verdad, contra la abnegación, contra la mansedumbre de Cristo. Están espiritualmente fríos y completamente separados de Cristo. Si siguieran en los pasos de Cristo serían partícipes de su abnegación, de su sacrificio y podrían elevar y salvar a las almas que están listas para perecer. Los talentos confiados a los hombres pueden ser usados de una manera no consagrada, haciendo buenas obras por impulso, de una manera casual, rehusando ver las oportunidades que están a mano y que debieran exigir su atención. Muchos practican esporádicamente la abnegación y el sacrificio. Necesitan buscar la sabiduría que viene exclusivamente de lo alto. Necesitan consultar a su Líder, orar mucho más, confiar más en Jesucristo para que su Espíritu Santo pueda obrar en ellos, revelando un servicio íntegro que Dios pueda aprobar y que sea de beneficio y bendición para muchas almas. La consagración a Dios de todas nuestras palabras y acciones nos hace sus testigos. Esto desarrolla un carácter que es el resultado de apreciar la verdad en todos sus principios. La verdad no es una ventaja barata; es oro precioso, refinado en fuego.... El talento dado al siervo infiel, quien lo envolvió en un paño y lo escondió en la tierra, era del Señor y se lo había encomendado para que él lo usara. Debía invertirlo para ganar otros talentos. Nuestra vida debe ser una vida de servicio diligente y eficaz a Dios. Aquellos que no sienten ninguna obligación de representar la verdad en su vida y carácter, quienes no testifican del poder de la gracia de Cristo revelando la reforma que él ha efectuado en ellos, no exaltan la ley de Dios ante aquellos que por sus equivocados principios, demuestran su carácter al invalidar su ley. El pueblo que verdaderamente guarda los mandamientos de Dios, muestra al mundo un carácter de integridad inmaculada, testificando por su proceder que la ley del Señor es perfecta y que convierte el alma. Por eso el Señor Jesús, el Hijo de Dios, por medio de su obediencia exaltó y honró la ley de Dios. Ciertamente Dios condenará a todo miembro de iglesia que afirme ser adventista del séptimo día,pero que no le sirve, sino que por su orgullo, egoísmo y mundanalidad, demuestra que la verdad de origen celestial no ha obrado una reforma en su carácter. Por favor lea detenidamente Apocalipsis 3:15-18. Se oye la voz de Jesucristo diciendo: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.” ¿Prestarán las iglesias atención al mensaje de Laodicea? ¿Se arrepentirán o seguirán pecando a pesar de la solemne misión de presentar la verdad del mensaje del tercer ángel que se está proclamando a todo el mundo? Éste es el último mensaje de misericordia, el último mensaje de advertencia a un mundo caído. Si la iglesia de Dios es tibia, no será aprobada por Dios, así como las otras iglesias que cayeron y se convirtieron en habitación de demonios y cueva de todo espíritu inmundo y guarida de toda ave inmunda y aborrecible. Aquellos que han tenido oportunidades de oír y recibir la verdad, que se han unido a la iglesia adventista del séptimo día, diciendo ser el pueblo de Dios que guarda los mandamientos, pero que no poseen más vitalidad ni más consagración a Dios que las iglesias nominales, recibirán las plagas de Dios tan ciertamente como las iglesias que se oponen a su ley. Sólo aquellos que están santificados por la verdad, constituirán la familia real en las mansiones celestiales, que Cristo ha ido a preparar para los que lo aman y guardan sus mandamientos. “El que dice: 'Yo le conozco,' y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso, y la verdad no está en él” [1 Juan 2:4]. Esto incluye a todos los que afirman tener un conocimiento de Dios y guardar sus mandamientos, pero que no lo manifiestan por sus buenas obras. Serán serán recompensados según sus obras. “Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido” [1 Juan 3:6]. Esto va dirigido a todos los creyentes, incluso a los miembros de las iglesias adventistas del séptimo día. “Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: Todo aquel que no hace justicia y que no ama a su hermano, no es de Dios.” [Versículos 7-10]. Todos aquellos que claman ser adventistas que afirman estar guardando el sábado y continúan pecando, son mentirosos a la vista de Dios. Su proceder pecaminoso contrarresta la obra de Dios. Conducen a otros al pecado. Dios le dice a cada miembro de iglesia: “Y haced sendas derechas para vuestros pies, para que lo cojo no se salga del camino, sino que sea sanado. Seguid la paz con todos y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados; no sea que haya algún fornicario, o profano, como Esaú, que por una sola comida vendió su primogenitura. Porque ya sabéis que aún después, deseando heredar la bendición, fue desechado y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas” [Hebreos 12:13-17]. Esto se aplica a muchos que dicen creer la verdad. En lugar de abandonar sus prácticas desenfrenadas, se aventuran en una rama errónea de educación, bajo los sofismas engañosos de Satanás. No disciernen cuán pecaminoso es el error. Sus mismas conciencias están contaminadas, sus corazones están corrompidos; hasta sus pensamientos día a día son impuros. Satanás los usa para cautivar y seducir a las almas a realizar prácticas indecentes que contaminan el ser entero. “El que viola la Ley de Moisés, por el testimonio de dos o tres testigos muere irremisiblemente. ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la que fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? Pues conocemos al que dijo: 'Mía es la venganza, yo daré el pago,' dice el Señor. Y otra vez: 'El Señor juzgará a su pueblo'. ¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo!” [Hebreos 10:28-31]. Manuscrito
48, Marzo 29 de 1899 (Vea también NEV, p. 107)
La obra del ministro es incompleta si no educa a las personas recién convertidas a la fe para que ser obreros juntamente con, visitando y orando con las familias, mostrando al mundo lo que Jesús ha hecho por ellas. La Palabra de Dios declara: “La religión pura y sin mancha delante de Dios el Padre es ésta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo” [Santiago 1:27]. Estas palabras están dirigidas no sólo al pastor sino a cada seguidor de Cristo. Hay muchos holgazanes en nuestras iglesias que presentan excusas para estar ociosos. Dios no sólo llama al ministro para trabajar en su viña, sino también a cada alma conectada con él....Si usted no trabaja como un fiel misionero, es infiel a su cometido y defrauda a su Salvador.... Ni su obra, ni mi obra, cesarán con esta vida. Por un corto tiempo podremos descansar en la tumba, pero cuando seamos llamados, continuaremos nuestra labor en el reino de Dios para perfeccionar la gloria de Cristo. Pero esta obra santa debe comenzar aquí en la tierra. Carta 165,
Octubre 22 de 1899
El Señor utiliza en su obra una gran variedad de talentos. Dios emplea en su servicio a todo aquel que esté convertido y santificado – al proscripto inculto, al pagano, al europeo, al esclavo. Le pertenecen a Cristo por creación y redención, no importa quiénes sean. No hay clases sociales en el cielo. Todos los que creen en Cristo como su Salvador personal, no importa su posición; ya sean superiores o inferiores, ricos o pobres, negros o blancos, pertenecen a Cristo, quien los ha comprado por precio. Si se han convertido del pecado a la santidad son miembros de la familia real, hijos del Rey Celestial, herederos de Dios y coherederos con Cristo, y sus amados hermanos que andarán con él vestidos de blanco porque son dignos. Carta 103,
Junio 3 de 1903 (Vea también CDCD p. 163; 9T, p. 97)
Pedro, Santiago y Juan dejaron sus redes de pescar para seguir a Cristo. Y hoy, hombres y mujeres dejarán sus profesiones para proclamar el mensaje del evangelio. Multitudes serán reunidas en el alfolí. Muchos de los que han conocido la verdad han corrompido su camino delante de Dios y se han apartado de la fe. Las filas rotas se llenarán con los que según Cristo acudirán a la hora undécima. Hay muchos con quienes el Espíritu de Dios todavía está contendiendo. El momento de los juicios destructivos de Dios será la hora de la misericordia para los que no han tenido la oportunidad de aprender la verdad. El Señor los contemplará con ternura. Su corazón misericordioso se sentirá conmovido; su brazo seguirá extendido para salvar, mientras se cierra la puerta para los que no quieren entrar. Serán admitidos en grandes cantidades aquellos que en estos últimos días escuchen la verdad por primera vez. El Señor llama a todo creyente a consagrarse totalmente a su servicio. Todos deben trabajar para Él de acuerdo a sus diversos talentos. Manuscrito
53, Mayo 11 de 1905 (Vea también ELC, p. 297; MAR., p. 250; ATO, p.
145)
Fortalecido por una fe incondicional en Cristo, aún el discípulo iletrado podrá resistir las dudas y las preguntas que los infieles puedan producir, y reducirá a la vergüenza los sofismas de los burladores. El Señor Jesús dará a los discípulos una lengua y una sabiduría que sus adversarios no podrán contradecir ni resistir. Aquellos que por razonamiento no podrían vencer los engaños satánicos, darán un testimonio positivo que confundirá a hombres supuestamente doctos. De los labios de los iletrados saldrán palabras con tal poder convincente y sabiduría, que se producirán conversiones a la verdad. Miles se convertirán bajo su testimonio. ¿Por qué el hombre iletrado tendrá este poder, del que carece el hombre docto? El iletrado, mediante la fe en Cristo, ha entrado en la atmósfera de la verdad pura y clara, mientras que el docto se ha alejado de la verdad. El hombre pobre es un testigo de Cristo. No puede apelar a datos históricos o a la así “llamada ciencia”, pero de la Palabra de Dios reúne evidencias poderosas. La verdad que habla bajo la inspiración del Espíritu es tan pura y noble y lleva consigo un poder indisputable, que su testimonio no puede ser contradicho. Su fe en Cristo es el ancla que lo aferra a la Roca Eterna. Él puede decir: “Por lo cual así mismo pasezco esto; pero no me avergüuenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día” [2 Timoteo 1:12]. Carta 230,
Julio 5 de 1906 (Vea también PC, pp. 73-76; CDCD, p. 195)
En todos los campos, cercanos y lejanos, habrá hombres que serán llamados a dejar el arado y los negocios que ocupan su atención, para prepararse junto a hombres de experiencia –hombres que comprenden la verdad. Merced a las maravillosas operaciones de la Providencia divina, montañas de dificultades serán removidas y arrojadas al mar.... Habrá, en este período, una serie de acontecimientos que revelará que Dios domina la situación. La verdad será proclamada en un lenguaje claro e inequívoco. Aquellos que la predican se esforzarán por demostrarla a través de su vida ordenada y su conversación piadosa. Y, cuando lo hagan, tendrán poder para defender la verdad y darle la aplicación que Dios le ha dado.... En el nombre del Señor, no permita que lo aprisionen en una atmósfera espiritual infectada con escepticismo y falsedad....Porque donde se predica la falsedad en cuanto a la Palabra y obra de Dios, como si fuera verdad, no es un ambiente para los que se están preparando para la vida futura e inmortal. Estamos buscando el cielo, donde no puede entrar nadie que haya convertido la verdad de Dios en una mentira.... La mentira no procede de la verdad. Constantemente Satanás está listo para introducir la levadura de sus falacias engañosas. No escuchen ni por un momento las interpretaciones que podrían debilitar una estaca o remover un pilar de la plataforma de la verdad. Las interpretaciones humanas y la aceptación de fábulas echarán a perder su fe, confundirán su entendimiento, y su fe en Jesucristo no tendrá efecto alguno....“Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete...” [Apocalipsis 3:3] ¿Por qué dice arrepiéntete? Porque se han introducido errores en forma de teorías tan sutiles que, por medio del dominio de una mente sobre otra y por la influencia de los que se han apartado de la fe, el astuto adversario hará que usted sea imbuido imperceptiblemente por un espíritu que lo apartará de la fe. - LAS CIUDADES -
Manuscrito
85, Junio 5 de 1899 (Vea también Ev., p. 61-62; MAR., p.
174)
Satanás interpreta a su manera los acontecimientos, y [los hombres influyentes] piensan, como él quiere, que las calamidades que azotan la tierra son resultado de la violación del domingo. Creyendo aplacar la ira de Dios, esos hombres promulgan leyes para obligar a la gente a guardar el domingo. Piensan que al exaltar cada vez más alto este falso día de reposo, exigiendo la obediencia a la ley dominical, el espurio reposo, están sirviendo a Dios. Los que honran a Dios al guardar el verdadero día de reposo son considerados desleales al Señor, cuando en realidad, son desleales los que los juzgan, porque están pisoteando el día de reposo instituido en el Edén. El Señor espera que su pueblo tenga fe en el Dios viviente que creó todas las cosas. El pueblo escogido de Dios será sometido a pruebas antes de que se lo pueda señalar como buen siervo fiel, digno de heredar la vida eterna con sus beneficios celestiales. El Señor sacó al pueblo de Israel de la tierra de esclavitud, al desolar la fecunda tierra de Egipto, para cumplir con su propósito de enseñarles la primera y la más extraordinaria lección de que Dios era su Dios, el único Dios vivo y verdadero en quien debían confiar.... El Señor Dios de Israel, va a ejecutar sentencia sobre los dioses de este mundo como lo hizo sobre los de Egipto. Él destruirá toda la tierra con fuego e inundaciones, plagas y terremotos. Entonces su pueblo redimido exaltará su nombre y lo glorificará en la tierra. ¿No tendrán una actitud inteligente hacia las lecciones de Dios, aquellos que están viviendo en el último tramo de la historia de este mundo? Como pueblo que guarda los mandamientos de Dios, debemos salir de las ciudades. Tal como lo hizo Enoc, debemos trabajar en las ciudades pero no vivir en ellas. Manuscrito
44, Marzo 12 de 1902 (Vea también LLM, pp. 834-835)
Se aproximan tiempos peligrosos y en lo posible debemos establecer nuestro trabajo sobre un fundamento correcto, tenemos que dejar las grandes ciudades y comprar una propiedad en el campo. Sobre todo, es esencial que nuestros sanatorios sean establecidos en el campo. Carta 43,
Marzo 19 de 1902 (Vea también MC, p. 77; Ev., p. 16-17)
También vi que en las ciudades edificios costosos, reputados incombustibles, serían consumidos....Aún Dios no ha ejecutado su ira sin misericordia. Todavía está extendida su mano. Su mensaje debe ser dado en el Gran Nueva York. La gente debe ver cómo Dios, por un toque de su mano, puede destruir las propiedades que han reunido para enfrentar el último gran día. Sólo por corto tiempo seguirá oyéndose la voz de la misericordia. Sólo queda poco tiempo para dar la invitación de gracia: “¡Si alguno tiene sed, venga a mí y beba!” [Juan 7:37]. Dios envía su mensaje de advertencia a las ciudades de todo el mundo.... Juan escribe: “Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades” [Apocalipsis 18:1-5]. Estas palabras serán cumplidas. Pronto sobrevendrá la última prueba a todos los habitantes de la tierra. Entonces se tomarán decisiones rápidas. Los que se hayan convencido por la presentación de la Palabra se colocarán bajo el estandarte ensangrentado del Príncipe Emanuel. Verán y comprenderán, como nunca antes, que ellos han perdido muchas oportunidades de hacer el bien que debían haber hecho. Comprenderán que no han trabajado tan celosamente para buscar y salvar a los perdidos y arrebatarlos como si fuera del fuego, como era su deber hacerlo. Carta 90,
Mayo 23 de 1902 (Vea también CDCD, p. 152)
El panorama de nuestro mundo es en realidad alarmante. Dios está retirando su Espíritu de las ciudades impías que han llegado a ser semejantes a Sodoma y Gomorra. Los habitantes de esas ciudades han sido sometidos a prueba. Hemos llegado al momento cuando Dios está por castigar a los presumidos malhechores que rehúsan guardar sus mandamientos y desprecian sus mensajes de advertencia. Él, que es paciente con los que obran mal, le da a todos la oportunidad de buscarlo y de humillar sus corazones delante de él. Todos tienen oportunidad de venir a Cristo y convertirse para que él los sane. Pero llegará el momento cuando no se ofrecerá más misericordia. Las costosas mansiones, maravillas arquitectónicas, serán destruidas sin previo aviso, cuando el Señor vea que sus ocupantes han traspasado los límites del perdón. La destrucción causada por el fuego en los imponentes edificios que se supone que son a prueba de incendios, es una ilustración de cómo, en un momento, los edificios de la tierra caerán en ruinas. “Y a unos que hablaban de que el templo estaba adornado de hermosas piedras y ofrendas votivas, dijo: En cuant a estas cosas que veis, días vendrán en que no quedará piedra sobre piedra, que no sea destruida. Y le preguntaron, diciendo: Maestro, ¿cuándo será esto? ¿Y qué señal habrá cuando estas cosas estén para suceder? Él entonces dijo: Mirad que no seáis engañados; porque vendrán muchos en mi Nombre, diciendo: 'Yo soyel Cristo', y: 'El tiempo está cerca'. Mas no vayáis en pos de ellos. Y cuando oigáis de guerras y de sediciones, no os alarméis; porque es necesario que estas cosas acontezcan primero; pero el fin no será inmediatamente. Entonces les dijo: 'Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá grandes terremotos y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo. Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi Nombre” [Lucas 21:5-12]. Muchos de estos juicios vinieron sobre Jerusalén. Pero Cristo no habló sólo de Jerusalén. Él miraba a lo largo de las edades, más allá de la destrucción de Jerusalén, al tiempo cuando al fin de la historia de este mundo se verá la gran y última visitación divina de la ira de Dios. El capítulo 24 de Mateo nos presenta un resumen de lo que ha de sobrevenir al mundo. Vivimos en medio de los peligros de los últimos días. Aquellos que están pereciendo en el pecado deben ser advertidos. El Señor invita a todos aquellos a quienes les ha confiado medios financieros, a fin de que sean su mano ayudadora invirtiendo su dinero para el progreso de su obra. Nuestro dinero es un tesoro que el Señor nos ha prestado, y debe ser invertido en la tarea de dar al mundo el último mensaje de misericordia....Recuerde que los que gastan el dinero para su gratificación egoísta, cuando debieron haberlo usado para abrir las puertas para el avance del evangelio, sufrirán una pérdida eterna....El que hace de las cosas terrenales su mayor objetivo, el que pasa su vida esforzándose para obtener riquezas mundanales, de hecho está haciendo una mala inversión. Demasiado tarde verá que las cosas en las cuales ha confiado se derrumbarán en el polvo. Manuscrito
176, Septiembre 15 de 1902 (Vea también 7ACB, p. 171)
No puedo dar una palabra de consejo acerca de hacinarse en las ciudades. Yo misma no lo haría, no obstante puede ser muy diferente para otros....Sabemos que el fin está cerca y que en todo sentido las ciudades serán trastornadas. Habrá gran confusión. Todo lo que pueda sacudirse será sacudido y no sabemos lo que vendrá luego. Se juzgará de acuerdo a la maldad de las personas y a la luz de la verdad que hayan tenido. Si ellos han tenido la verdad, de acuerdo a esa luz será el castigo. Cristo pronunció sus ayes sobre las ciudades que habían tenido su mayor instrucción. Por eso temo edificar un gran sanatorio en Battle Creek o en cualquier otro lugar donde la verdad ha sido conocida por años.... Aquí (en Los Ángeles, la ubicación del edificio propuesto), usted podrá decir, que la luz no ha brillado durante tanto tiempo. Es verdad, pero la inspiración nos dice que los sanatorios deberían ser edificados fuera de las ciudades. Dios tiene un propósito en ello. Él les dijo a los hijos de Israel que cuando vinieran las plagas debían salir de las casas de los egipcios, porque si estaban reunidos con ellos serían destruidos. Ellos debían ser un pueblo apartado. De modo que nuestras instituciones deben tener toda la ventaja posible, no en lo que concierne a grandes edificios sino a su ubicación. Los edificios no son tan importantes como lo son el espacio y los terrenos que rodean a un sanatorio.... Los norteamericanos no saben lo que están haciendo en Oakland y San Francisco con sus atracciones para todos los extranjeros que vienen allí. Estos extranjeros, como en el caso de Ezequías y los babilonios, están trazando planes que los llevarán a cabo en el futuro. Ezequías pensó que tendría ascendencia sobre los embajadores al mostrarles todos sus tesoros y ventajas. Pero ellos se marcharon y empezaron a planear lo que harían. Ellos mismos disfrutarían de esas ventajas. La obra en Battle Creek está haciendo lo mismo. Los líderes del sanatorio se han mezclado con los incrédulos, admitiéndolos en sus concilios. Pero esto es lo mismo que ir a trabajar con los ojos cerrados. Carecen de discernimiento para ver lo que puede suceder en cualquier momento. Hay un espíritu de desaliento, guerra y mortandad que irá en aumento hasta el mismo fin del tiempo. Tan pronto como el pueblo de Dios sea sellado en la frente, -no es ningún sello o marca que se pueda ver sino un afianzamiento en la verdad tanto intelectual como espiritual, de modo que sean inamovibles- tan pronto como el pueblo de Dios sea sellado y preparado para el zarandeo, éste vendrá. En realidad ya ha empezado. Los juicios de Dios están cayendo ahora sobre la tierra para advertirnos y para que sepamos lo que viene. Carta 182,
Septiembre 20 de 1902 (Vea también VC, pp. 29-30; Ev., pp. 61, 66, 67; MM, pp.
310-311; 2SM, pp. 357-358)
El Señor jamás ha guiado los grandes planes que se han trazado para construir edificios en Los Ángeles. Él nos ha dado luz para que sepamos lo que debemos hacer, sin embargo, se han hecho planes que son contrarios a la luz e instrucción que nos ha dado....Este lugar es como Sodoma por su maldad....Salgan de las ciudades, y como Enoc, vengan de sus hogares para advertir a la gente de las ciudades.... En lo posible nuestras instituciones deben ser ubicadas fuera de las ciudades. Debemos tener empleados en estas instituciones, y si éstas están ubicadas en la ciudad, las familias de nuestros empleados deberán instalarse cerca de ellas. Pero no es la voluntad de Dios que su pueblo se instale en las ciudades donde hay tumulto y confusión constantes. Se debe resguardar a los niños porque todo el sistema está desmoralizado por la urgencia, el apuro y el bullicio. El Señor desea que su pueblo se traslade al campo donde puedan establecerse en la tierra, cultivar sus propias frutas y verduras, y donde sus hijos pueden estar en contacto directo con las obras de Dios en la naturaleza. Mi mensaje es que lleven a sus familias fuera de las ciudades. La verdad debe ser proclamada, ya sea que los hombres la escuchen o la rechacen. En nuestras ciudades abundan las tentaciones. Debiéramos organizar nuestra tarea de tal manera que resguardemos, lo más posible, a nuestros jóvenes de esta contaminación. Hay que trabajar en favor de las ciudades desde puestos de avanzada. El mensajero de Dios dijo: “¿No serán amonestadas las ciudades? - Sí; pero no por el pueblo de Dios que viva en ellas, sino mediante sus visitas realizadas para advertirlas de lo que acontecerá sobre la tierra.” Carta 26,
Diciembre 10 de 1902 (Vea también VC, pp. 10-12; 2MS, pp.
142-143)
La obra del pueblo de Dios consiste en prepararse para los acontecimientos del futuro, los que pronto lo sobrecogerán con fuerza abrumadora. En el mundo se formarán monopolios gigantescos. Los hombres se asociarán en gremios que los atraparán en el redil del enemigo. Unos pocos hombres se unirán para apoderarse de todos los medios que puedan obtenerse en cierto tipo de negocios. Se formarán gremios de obreros y los que rehúsen unirse a ellos serán hombres marcados. Es el momento de llevar nuestro trabajo fuera de las ciudades. Nuestros sanatorios deberían proveer servicios que le brinden al enfermo el mejor de los cuidados y deben ser administrados apropiadamente, pero en lo posible deben estar ubicados fuera de las ciudades. Todo el mundo será sometido a prueba y esa prueba será la obediencia a la ley de Dios. Las uniones laborales han revelado lo que son por medio del espíritu que han manifestado. Están controladas por el poder cruel de Satanás. Los que se nieguen a unirse a esos sindicatos sentirán su impetuosidad. Los principios que gobiernan la formación de estos gremios parecen inocentes, pero los hombres deberán comprometerse a servir a los intereses de estos sindicatos o tendrán que pagar con sus vidas la pena de su rechazo. Los sindicatos son una de las señales de los últimos días. Los hombres se están uniendo en gavillas, listos para ser consumidos. Pueden ser miembros de la iglesia, pero mientras pertenezcan a esos sindicatos les será imposible guardar los mandamientos de Dios, porque pertenecer a esos grupos significa rechazar el Decálogo. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo” [Lucas 10:27]. Estas palabras resumen todo el deber de los hombres. Significan la consagración del ser entero; cuerpo, alma y espíritu al servicio de Dios. ¿Cómo pueden los hombres obedecer estas palabras, y al mismo tiempo comprometerse en apoyar aquello que priva la libertad de acción de sus semejantes? ¿Cómo puede uno obedecer este mandato bíblico y formar alianzas que roben a los pobres la prerrogativa que les corresponde legítimamente de comprar y vender, excepto bajo ciertas condiciones? ¡Cuán claramente la palabra de Dios ha predicho esta situación! Juan escribe: “Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón....Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre” [Apocalipsis 13:11, 16-17]. La formación de estos sindicatos es uno de los últimos esfuerzos de Satanás. Dios llama a su pueblo a salir de las ciudades y apartarse del mundo. Cuanto más lejos estemos de las ciudades mejor será; porque están repletas de hombres que no tienen ningún sentido del honor ni de la verdadera nobleza, hombres ambiciosos que recurrirán a cualquier medio para obtener bienes materiales. Carta 201,
Diciembre 15 de 1902 (Vea también CSRA, p. 275; VC, p. 12; CWE, p. 129; 2
MS, p. 144)
Hoy existe el msmo estado de cosas que existía antes del diluvio, y cuanto más cerca estemos de las grandes ciudades, peor será el mal. Mi mensaje es que no edifiquen sanatorios en las ciudades. Las leyes de la tierra serán cada vez más opresivas como en los días de Noé. ¿Por cuánto tiempo soportará el Señor la opresión de los pobres para que los ricos puedan acumular riquezas? Estos hombres están acumulando tesoros para los últimos días. Invierten su dinero donde no beneficia a nadie. Roban a los pobres para aumentar sus millones, y el clamor de los que se están muriendo de hambre no es más que el ladrido de un perro para ellos. Pero el Señor nota todo acto de opresión. Él no deja de escuchar ningún llanto de dolor. En el gran día final, aquellos que hoy están planeando obtener más propiedades y más dinero mientras desarrollan proyectos que significan hambre para el pobre, se encontrarán frente a frente con sus hechos de opresión e injusticia. Aquellos que dicen ser hijos de Dios, en ninguna circunstancia se unirán a los gremios de trabajadores que están establecidos o que se formarán. El Señor prohíbe esto. ¿Acaso los que estudian las profecías no pueden ver y entender lo que está delante de nosotros? Los transgresores de la ley de Dios se han unido a su líder, el general de la rebelión. Él sabe cómo inventar esquemas satánicos y con quién trabajar para llevarlos a cabo. Él está esforzándose por llevar a cada alma a tomar partido con él y bajo la influencia de sus tentaciones, miles se están atando en manojos, listos para ser consumidos por el fuego de los últimos días. Aquellos que ceden a sus tentaciones, se convierten a su vez en tentadores de sus semejantes y se hallan entre sus colaboradores más capaces. En el tiempo de la cosecha el Señor les dirá a sus segadores: “Dejad crecer juntamento lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero” [Mateo 13:30]. Dios tiene un pueblo en la tierra que verá el mal de toda clase de opresión y se negará a unirse con el enemigo para llevar a cabo sus planes.... Que Dios nos ayude a caminar y a trabajar como hombres y mujeres que están al borde de la eternidad. Pronto un temor abrumador sorprenderá a los habitantes de la tierra. Inesperadamente Cristo vendrá con gran poder y gloria. Carta 5,
Enero 5 de 1903 (Vea también NEV, pp. 85, 132; AFC, p. 351)
Es tiempo de que nuestro pueblo traslade a sus familias de las ciudades a lugares más retirados; de lo contrario, muchos jóvenes y aún los de más edad que han confiado en su propia capacidad, serán entrampados y vencidos por el enemigo. Carta 26 de
1903 (Vea también VC, pp. 10-12; 2MS, pp. 142-143)
El Señor desea que sea valiente. Él tiene una tarea para usted en el área del evangelismo, una tarea que demanda un esfuerzo espiritual mayor del que usted ha estado haciendo. La más grande e importante obra en la cual podamos ocuparnos, es en la preparación de un pueblo que pueda estar en pie en el gran día de Dios que está a las puertas. Quiera el Señor ayudarle a usted, mi hermano, a consagrar los talentos que él le ha dado para ganar almas para Cristo. Confíe en el Señor y humíllese ante él. Usted necesitará mucho de la abundante gracia del Salvador y una convicción profunda y firme de que la obra del pueblo de Dios consiste en prepararse para los acontecimientos del futuro, los que pronto lo sobrecogerán con fuerza abrumadora. En el mundo se formarán monopolios gigantescos. Los hombres se vincularán en uniones que los atraparán en el redil del enemigo. Unos pocos hombres se unirán para apoderarse de todos los medios que puedan obtenerse en ciertas líneas de negocio. Se formarán gremios de obreros y los que rehúsen unirse a ellos serán hombres marcados. Es el momento de llevar nuestro trabajo fuera de las ciudades. Nuestros sanatorios deberían proveer servicios que le brinden al enfermo el mejor de los cuidados y deben ser administrados apropiadamente, pero en lo posible deben estar ubicados fuera de las ciudades. Todo el mundo será sometido a prueba y la prueba será la obediencia a la ley de Dios. Las uniones laborales han revelado lo que son por medio del espíritu que han manifestado. Están controladas por el poder cruel de Satanás. Los que se nieguen a unirse a esos sindicatos sentirán su poder. Los principios que gobiernan la formación de estos gremios parecen inocentes, pero los hombres deberán comprometerse a servir a los intereses de estos sindicatos o tendrán que pagar la pena de su rechazo con sus vidas. Los sindicatos son una de las señales de los últimos días. Los hombres se están uniendo en gavillas, listos para ser consumidos. Pueden ser miembros de la iglesia, pero mientras pertenezcan a esos sindicatos les será imposible guardar los mandamientos de Dios; porque pertenecer a esos grupos significa rechazar el Decálogo. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo” [Lucas 10:27]. Estas palabras resumen todo el deber de los hombres. Significan la consagración del ser entero; cuerpo, alma y espíritu al servicio de Dios. ¿Cómo pueden los hombres obedecer estas palabras, y al mismo tiempo comprometerse en apoyar aquello que priva la libertad de acción de sus semejantes? ¿Cómo puede uno obedecer este mandato bíblico y formar alianzas que roben a los pobres la prerrogativa que les corresponde legítimamente de comprar y vender, excepto bajo ciertas condiciones? ¡Cuán claramente la Palabra de Dios ha predicho este estado de cosas! Juan escribe: “Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón....Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre” [Apocalipsis 13:11, 16-17]. Dios llama a su pueblo a salir de las ciudades y aislarse del mundo. Llegará el tiempo en que deberán hacerlo. Él cuidará de los que lo aman y guardan sus mandamientos. Hermano y hermana Burden, debemos ponernos ahora toda la armadura de la justicia. Debemos ser tan leales a los principios como el acero, resistiendo con firmeza toda especie de corrupción. Esta firme adhesión a los principios distingue a los que llevan el sello del Dios viviente de los que tienen la marca de la bestia. Le escribo para que de una manera cuidadosa pero decidida, usted pueda aconsejarle a nuestro pueblo a que salga de las ciudades. Pero es necesario trabajar en las ciudades y nuestro pueblo ha estado durmiendo mientras Satanás sembraba la cizaña. Poco he dicho con respecto a trasladar la fábrica de alimentos de Cooranbong a Sidney o quizá a Wahroonga, porque no veo ventaja alguna en hacerlo. Cuanto más lejos estemos de las ciudades mejor será; porque están plagadas de hombres que no tienen ningún sentido del honor ni de la verdadera nobleza, hombres ambiciosos que recurrirán a cualquier medio para obtener ventajas. Aún entre los que profesan creer la verdad, habrá algunos que al seguir malos principios estarán ávidos por sacar ventajas. En nuestras instituciones hay algunos en quienes no se puede confiar. No tienen ningún sentido del honor, de la verdad, de la santidad, ni de la justicia. El egoísmo y la codicia han desterrado del corazón los principios santificadores de la verdad. Ellos han perdido todo el sentido de discernimiento entre la verdad y el error. Y porque están en posiciones de responsabilidad –como si la posición hiciera al hombre-dicen: “Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es éste” [Jeremías 7:4] –Somos santos porque estamos manejando cosas santas. Pero el hecho de que ellos ocupen una posición exaltada de confianza sólo hace que su culpa sea mayor. Los que aman a Dios y guardan sus mandamientos no contenderán por los mejores sueldos. Pero hay quienes se esfuerzan por incrementar sus sueldos, sin parar a preguntarse si al hacerlo no están robando a un compañero de trabajo a quien no le ha tocado un lugar agradable para trabajar. Aquellos que piensan de esta manera egoísta serán castigados junto con los que pecan abiertamente; sólo que su castigo será más severo, porque tuvieron oportunidades y luz que el pecador no tuvo. Muchos afrentan la conciencia y la ley de Dios al punto que en sus corazones los principios puros y santos de la verdad se corromperán. No ven ninguna diferencia entre la justicia y la verdad y tampoco, entre la injusticia y el fraude. Han pervertido su criterio y usan la posición de confianza que ocupan para hacer transacciones deshonestas, cuando creen que pueden hacerlo sin ser descubiertos. Manuscrito
10, Marzo 28 de 1903
En todas las ciudades de este mundo hay quienes no conocen la verdad. Hay nuevos campos en los que debemos arar y sembrar la semilla. Dios nos dice: “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado” [Isaías 58:1]. Debemos dar a conocer a los hombres y mujeres en el mundo cuál es la prueba final para que, si ellos quieren, puedan negarse a recibir el sello del papado.... Los poderes de las tinieblas nos asaltarán, pero tenemos un Dios que está sobre todo. Él puede cuidar de su pueblo. Puede hacer un refugio para su pueblo dondequiera que éste se encuentre. A través de nosotros él quiere revelar su gloria para que se sepa que hay un Dios en Israel y que manifiesta su poder en favor de su pueblo. Cada vez que veo las flores pienso en el jardín del Edén. Constituyen una expresión del amor de Dios hacia nosotros. Así es como él nos proporciona en este mundo un goce anticipado del Edén. Quiere que nos deleitemos en las cosas hermosas de su creación, y que veamos en ellas una expresión de lo que él hace por nosotros. Desea que vivamos con amplitud de espacio. Su pueblo no debe aglomerarse en las ciudades. Él quiere que sus hijos lleven a sus familias fuera de las ciudades a fin de prepararlas mejor para la vida eterna. Las ciudades están llenas de toda clase de impiedad: huelgas, asesinatos y suicidios. Satanás está en ellas y domina a los hombres en su obra destructiva. Bajo su influencia matan por el placer de matar, y esto irá en aumento. Toda mente está controlada o por el poder de Satanás o por el poder de Dios. ¿Qué seríamos si Dios controlase nuestras mentes? Seríamos damas y caballeros cristianos. Dios puede llenar nuestras vidas con su paz, alegría y gozo. Desea que tengamos el gozo de Cristo para que nuestro gozo sea completo. ¿Podemos esperar que Dios obre un milagro para detener los resultados de nuestro rumbo errado, si nos ponemos bajo influencias inaceptables? ¡No, en absoluto! Salga lo más pronto posible de las ciudades y compre un pequeño terreno en donde pueda cultivar una huerta, donde sus niños puedan ver crecer las flores y aprender lecciones de sencillez y pureza. “Considerad los lirios del campo, cómo crecen: No trabajan ni hilan; pero os digo, que ni aún Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos” [Mateo 6:28, 29]. Padres, muéstrenles a sus hijos las bellezas de la creación y por medio de ellas enséñenles el amor de Dios. Muéstrenles las bellas flores; como las rosas, los lirios y los claveles y luego señalen al Dios viviente. Nuestra pregunta debe ser: ¿Qué puedo hacer para proclamar el mensaje del tercer ángel? Cristo vino a este mundo para dar este mensaje a sus siervos, para que a su vez ellos lo impartan a las iglesias. Será proclamado a toda nación, tribu, lengua y pueblo. ¿Cómo debemos proclamarlo? Si no nos aceptan en las iglesias, debemos dar el mensaje en nuestros congresos campestres. Otro modo por el cual se debe proclamar el mensaje es por medio de la distribución de nuestra literatura. Que los obreros repartan panfletos, folletos impresos y libros que contengan el mensaje para este tiempo. Necesitamos hombres que tengan una fe inamovible en el Dios de Israel. Necesitamos colportores que hagan circular nuestras publicaciones por todas partes.... ¿Estamos sobre la plataforma de la verdad eterna? ¿Estamos dando el mensaje que preparará a un pueblo para estar firme en el día de prueba que se avecina? Dios nos está llamando a todos a ocupar nuestro puesto y lugar. Nos está llamando a poner el estandarte de la verdad en lugares donde no se ha oído el mensaje. Manuscrito
20, Abril 3 de 1903 (Vea PM, p. 173)
Es designio de Dios que los hermanos se establezcan fuera de las ciudades y desde estos puestos de avanzada, amonesten a las ciudades y se levanten monumentos conmemorativos para Dios. Manuscrito
30, Abril 20 de 1903 (Vea Ev. pp. 297-298)
San Francisco y Oakland están llegando a ser como Sodoma y Gomorra y el Señor las visitará con su ira. De aquí a no mucho tiempo sufrirán bajo sus juicios. Dios desea que se establezcan restaurantes en las ciudades. Si se los administra correctamente llegarán a ser centros misioneros. En estos restaurantes se deben tener a mano publicaciones para ofrecerlas a los clientes. A menudo se pregunta: ¿Se deben abrir en Sbado nuestros restaurantes? Mi respuesta es: ¡No, no! El sábado es nuestra marca y señal y jamás debe ser obliterada. Recientemente, he recibido luz especial sobre este asunto. Se harán esfuerzos para abrir los restaurantes en Sábado, pero esto no se debe hacer. Carta 83,
Mayo 13 de 1903
Satanás usará toda oportunidad para disuadir a los hombres de su lealtad a Dios. Él y los ángeles que cayeron con él, aparecerán en la tierra como hombres, tratando de engañar. Los ángeles de Dios también aparecerán como hombres, y usarán todos los medios a su alcance para derrotar los propósitos del enemigo. Nosotros también tenemos que hacer nuestra parte. Ciertamente seremos vencidos a menos que luchemos las batallas del Señor con valor. A los que aman a Dios y guardan sus mandamientos se los amonesta a no vivir en las ciudades para que no tengan dificultades en su camino al cielo. Si por medio de nuestra obra en los restaurantes no se convierten almas ¿Qué ganamos al entrar con tanto empeño en este trabajo que debe ser realizado en las ciudades? Carta 176,
Agosto 9 de 1903 (Vea Ev. pp. 284-285; PM 280-281)
¡Qué terribles escenas ocurrirán cuando el Señor se levante para sacudir terriblemente la tierra! En aquel momento se cumplirán las palabras de Apocalipsis 18:1-3. Todo el capítulo 18 de Apocalipsis es una advertencia de lo que ha de suceder en la tierra. Pero yo no tengo luz en particular con respecto a lo que ha de venir sobre Nueva York, y lo único que sé es que algún día los grandes edificios de esa ciudad serán derribados por el poder trastornador de Dios. Por la luz que me ha sido dada, sé que la destrucción está en el mundo. Una palabra del Señor, un toque de su poder terrible, y estas imponentes estructuras caerán. No podemos imaginarnos el carácter terrible de las escenas que ocurrirán.... Los ángeles destructores, enviados por Dios, están obrando. La muerte llegará a todas partes. Esta es la razón por la cual siento la imperiosa necesidad de que nuestras ciudades sean amonestadas. Todavía no se ha hecho la obra del colportaje que debería hacerse en ellas. Manuscrito
76, Junio 29 1905 (Vea también CN, pp. 66-67; VC, pp. 12-13, 29; PM, pp.
185-186; 2MS, pp. 355, 357)
Me ha sido mostrado que las ciudades grandes se volverán como Sodoma y Gomorra... Los padres deberían hacer ahora todo lo posible por redimir su descuido y colocar a sus hijos en el lugar donde todos estén bajo la mejor influencia.... No permitan que los niños sean expuestos a las tentaciones de las ciudades que están listas para la destrucción. El Señor nos ha enviado advertencias y nos exhorta a salir de las ciudades. Padres y madres: ¿cómo consideran ustedes las almas de sus hijos? ¿Están ustedes preparando a los miembros de su familia para ser trasladados a las cortes celestiales? ¿Los están preparando para ser miembros de la familia real e hijos del Rey celestial? [véase Marcos 8:36]. ¿Cómo se puede comparar el bienestar, la comodidad y la conveniencia con el valor de las almas de sus hijos? Ni una familia en cien se beneficiará física, mental o espiritualmente por residir en la ciudad. La fe, la esperanza, el amor y la felicidad se adquieren con facilidad mucho mayor en los lugares retraídos, donde hay campos, colinas y árboles. Alejen a sus hijos de los espectáculos y ruidos de la ciudad....y tendrán mentes más sanas. Resultará más fácil grabar en su corazón la verdad de la Palabra de Dios.... Dios ha advertido una vez tras otra que nuestras escuelas, casas editoras y sanatorios deben establecerse fuera de la ciudad, donde pueda enseñarse a los jóvenes con la mayor eficacia posible qué es la verdad. Que nadie procure utilizar los Testimonios para respaldar el establecimiento de grandes intereses comerciales en las ciudades.... Será muy difícil para los que pertenecen a nuestra fe, permanecer en las ciudades debido a las condiciones que están surgiendo en ellas. Por lo tanto será un gran error invertir dinero en establecimientos comerciales en las ciudades....Las ciudades se volverán cada vez peor. Habrá combates, derramamiento de sangre y finalmente terremotos. Los edificios serán derribados y consumidos con fuego del cielo.... Se debe trabajar en las ciudades. Debemos advertir a los que viven en ellas lo que sucederá. Utilícese el tiempo y los medios sabiamente. Vea si usted puede hacer algo en las carreteras y caminos apartados de las ciudades para proclamar el mensaje de la verdad presente. Pero no coloque a su familia en las ciudades y no establezca centros lucrativos allí. Si lo hace, en el futuro usted tendrá que guardar los feriados establecidos. Se colocarán guardianes para buscar motivos de queja en contra del pueblo que guarda los mandamientos de Dios. Satanás ejercerá su poder y enemistad y el resultado será la opresión. Cuanto más grande sea la ciudad, mayor será la opresión.... Aunque vienen tiempos turbulentos, todavía debe hacerse una gran obra misionera en las ciudades....Pero esto no requiere que se establezcan grandes empresas comerciales en ellas. Manuscrito
33, Marzo 20 de 1906 (Vea también vea MM, pp. 304-306)
Ví...escenas que pronto tendrán lugar en Chicago y en otras grandes ciudades....A medida que aumentaba la maldad y se retiraba el poder protector de Dios, había vientos destructivos y tempestades; los edificios eran destruidos por el fuego y derribados por terremotos.... Algún tiempo después se me mostró que la visión de los edificios en Chicago y la inversión de los medios de nuestro pueblo para levantarlos, y su correspondiente destrucción, no eran sino una lección práctica para nuestro pueblo. También era una amonestación a no invertir grandes sumas en propiedades en Chicago, ni en cualquier otra ciudad, a menos que la providencia de Dios abriera positivamente el camino e indicara claramente que deben construir o comprar, como sea necesario, a fin de dar la nota de amonestación. Se dio una advertencia similar respecto a construir en Los Ángeles. Repetidamente se me ha instruido que no debemos invertir recursos en la construcción de edificios costosos en las ciudades....La maldad en Chicago ha llegado a ser como la maldad de Sodoma y Gomorra.... El Señor quiere que su pueblo sea amonestado para que se haga una gran obra en corto tiempo. He oído proclamar la Palabra de Dios en muchos lugares fuera de la ciudad de Chicago. Había muchas voces que proclamaban la verdad con gran poder. Lo que ellas proclamaban no eran teorías irreales sino el mensaje de advertencia. Mientras la verdad sólida de la Biblia salía de los labios de hombres que no tenían ninguna teoría ficticia o ciencia engañosa para presentar, había otros que trabajaban con todo su poder para inculcar teorías falsas con respecto a Dios y a Cristo y realizaban milagros para engañar, si era posible, aún a los escogidos. Manuscrito
35, Abril 27 de 1906 (Vea también 7ACB, pp. 20, 33, 219; Ev. pp.
24-25)
Los hombres continuarán levantando costosos edificios que valen millones. Se dará especial atención a su belleza arquitectónica y a la firmeza y solidez con que son construidos, pero el Señor me ha hecho saber que a pesar de su insólita firmeza y su costosa imponencia, esos edificios correrán la misma suerte del templo de Jerusalén. Esta magnífica construcción cayó, Dios envió a sus ángeles para hacer la obra de destrucción, de modo que no quedó piedra sobre piedra que no fuese derribada.... Se me pide que declare el mensaje de que las ciudades, llenas de transgresión y pecaminosas en extremo, serán destruidas por terremotos, incendios e inundaciones. Todo el mundo será advertido de que existe un Dios que hará notoria su autoridad como Dios. Sus agentes invisibles causarán destrucción, devastación y muerte. Todas las riquezas acumuladas serán como la nada. A pesar de los cuidados de la ciencia con que los hombres salvaguardan los edificios de la destrucción, un toque del gran y justo Gobernante traerá a la nada las posesiones idólatras que se han almacenado en un magnífico y vistoso despliegue. Los inventos de los hombres se harán polvo. Dios no pasará por alto la injusticia en nuestro mundo; el poder despótico que el hombre se ha adjudicado, los sindicatos opresivos que los hombres han establecido trayendo confusión, violencia y contiendas, y la manipulación del poder para gobernar a los hombres y adquirir riquezas mediante trampas clandestinas. Aquellos que están bajo la influencia y enseñanza del gran engañador, se darán cuenta de que aunque Dios ha tolerado mucho tiempo su agudeza engañosa, él no ha sido engañado y recompensará a cada transgresor según sus obras. Él mantiene una cuenta estricta de toda mentira formulada y cuando él tome los asuntos en sus manos, recompensará de acuerdo a las invenciones secretas y ocultas de los hombres. La historia bíblica se volverá a repetir. Vendrán calamidades, calamidades sumamente pavorosas, de lo más inesperadas y estas destrucciones se sucederán unas a otras. Las excursiones de placer llegarán a ser temidas por los accidentes. Si se prestara atención a las amonestaciones que Dios ha dado y si las iglesias se arrepintiesen y volviesen a ser fieles, entonces otras ciudades serían perdonadas por un tiempo. Pero si los hombres que han sido engañados continúan en el mismo camino en el cual han estado andando, sin prestar atención a la ley de Dios y presentando falsedades ante el pueblo, Dios permite que sufran calamidades, para que sus sentidos despierten.... El Señor demostrará ante el mundo que está transgrediendo su santa ley, que Él es Dios y que delante de Él no hay ningún otro. Él ha tolerado por mucho tiempo los engaños de los hombres que pretenden ser piadosos. Aunque lo han provocado con sus iniquidades, les ha dado menos castigo del que se merecen. El Señor no abandonará repentinamente al transgresor ni destruirá naciones enteras, pero sí castigará a las ciudades y lugares donde los hombres se han entregado a las agencias de Satanás. Las ciudades de las naciones serán tratadas con severidad, y, sin embargo, no serán visitadas con la extrema indignación de Dios, porque algunas almas renunciarán a los engaños del enemigo, y se arrepentirán y convertirán mientras que las multitudes irán acumulando ira para el día de la ira.... Los que han estado engañando a las almas encontrarán que es una cosa terrible haber agotado la paciencia divina, porque la ira de Dios se derramará en forma marcada, intensa e inesperada. Aunque se humillen como nunca antes, no tendrán otra oportunidad para arrepentirse. Han persistido en llevar a las almas a la ruina. Repetidamente han invalidado la ley de Dios... El evidente disgusto de la ira de Dios está pendiente sobre ellos y no siempre se les permitirá continuar con sus métodos engañosos para atraer a las almas a las redes ocultas. Finalmente se proclamará que la paciencia divina se ha agotado. Carta 158,
Mayo 10 de 1906
En el futuro, las ciudades ciertamente sentirán las terribles consecuencias de los terremotos e incendios. Serán destruidas por inundaciones y relámpagos. Mi mensaje en este momento es que salgan de las ciudades. No cabe duda de que se llama a nuestro pueblo a situarse lejos de las grandes ciudades....No establezcan las instituciones en las ciudades sino más bien busquen una localidad rural. El llamado es: “salid de en medio de ellos, y apartaos” [2 Corintios 6:17]. Toda la atmósfera de las ciudades está contaminada. Establezcan escuelas fuera de ellas en donde se puedan implantar industrias agrícolas y otras. El Señor llama a su pueblo a establecerse lejos de las ciudades, porque en una hora en la que no pensamos, lloverán del cielo fuego y azufre sobre ellas. Su castigo será proporcional a sus pecados. Cuando una ciudad es destruida, que nuestro pueblo no considere este asunto como algo sin importancia, ni piense que pueden edificarse casas en esa misma ciudad si se les ofrece una oportunidad favorable.... Todos los que quieran comprender el significado de estas cosas, lean el capítulo 11 de Apocalipsis. Lean cada versículo y entérense de las cosas que aún van a ocurrir en las ciudades. Lean también las escenas descriptas en el capítulo 18 del mismo libro. “Y oí otra voz del cielo que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” [Apocalipsis 18:4]. A todos los que creen las palabras de las profecías de este libro, no les será de provecho ignorar las indicaciones especiales de Dios, al demostrar indiferencia ante el despliegue maravilloso de su poder, debido a los pecados de...[la ciudad de San Francisco, que fue], recientemente destruida. El Señor prohíbe que los que han sido testigos de esta gran destrucción, tomen este asunto con liviandad y se jacten de que en el futuro tendrán edificios mucho más avanzados que cualquiera que hayan tenido hasta ahora; porque si los que han sentido la reprensión de Dios y en forma desafiante invierten sus medios como lo han hecho, Dios ejercerá su poder para contrarrestar sus esfuerzos.... Los hombres que han sido amonestados con respecto a la influencia seductora de la obra y los métodos de Satanás, pero que no han prestado atención, han caído en la incredulidad. Pertenecen a un grupo que presta atención a espíritus seductores y doctrinas de demonios. ¿Dónde está este grupo que se apartará de la fe?--Reflexione en esto: No les den cargos de importancia, ni siquiera los de menor trascendencia, a quienes apartarán las mentes de la verdad que debe decidir el destino de las almas....No coloque en puestos de responsabilidad sagrada a hombres que no escuchan el consejo de Dios concerniente a sus métodos y su voluntad. Hay influencias obrando poderosamente contra la misma obra que Dios demanda que sea hecha. Carta 292 de
1907 (Vea también 3MS, pp. 408-409)
La maldad que existe en las ciudades de San Francisco y Oakland muestra que el mundo está llegando rápidamente a una condición similar a la que imperaba antes del diluvio. Los hombres de los gremios laborales, que para ganar mejores salarios han hecho huelgas destruyendo la propiedad ajena y esforzándose por destruir la vida, simplemente están mostrando a lo que llegarán cuando estén determinados a llevar a cabo sus propios planes sin tener en cuenta los de otros. Muchos policías no saldrán a cumplir con su deber porque estarán desalentados. La mente humana no puede determinar cómo será el fin. El Señor expone el dilema de estos problemas sociales para que veamos cuán malo es llevar adelante nuestros planes y voluntad propios. Éste es un mal que ha aparecido una y otra vez en nuestra obra, y que vuelve a aparecer ahora. El hombre natural necesita ser convertido; es necesario que el Espíritu de Dios transforme los corazones de los hombres. Muchos de nuestros miembros de iglesia están debilitados porque en lugar de depender de Dios, se creen autosuficientes. Se me ha instruido a decir a nuestras iglesias: estudiad los Testimonios. Ellos fueron escritos para amonestarnos y animarnos a nosotros, a quienes nos han alcanzado los fines de los siglos. Si el pueblo de Dios no estudiara estos mensajes que se le envían de vez en cuando, será culpado de rechazar la luz. Línea sobre línea, precepto sobre precepto, un poquito aquí y un poquito allá, Dios está enviando instrucción a su pueblo. Prestad oído a la instrucción: “seguid la luz.” El Señor tiene un pleito con su pueblo, porque en lo pasado sus hijos no han prestado atención a la instrucción que Él les mandó ni han seguido sus consejos. Manuscrito
85, Junio 30 de 1908 (Vea también VC, pp. 13-14; SD, p. 127; 2MS, pp.
355-356)
Cristo viene pronto y Satanás sabe que le queda poco tiempo. Al acercarnos al fin del tiempo, las ciudades se volverán cada vez más y más corruptas y menos aceptables, como lugares para establecer centros para nuestra obra. Aumentarán los peligros en los viajes y abundarán la confusión y la embriaguez. Si nuestro pueblo puede encontrar lugares seguros, retirados en las regiones montañosas, donde sería difícil que entraran los males de las ciudades, establezcan allí nuestros sanatorios y escuelas de avanzada.... Los padres deben comprender que la educación de sus hijos constituye una obra importante en la salvación de las almas. El campo ofrece oportunidad para una abundante ejercitación en la práctica de hacer lo que debe hacerse y que proporcionará salud física mediante el desarrollo de los nervios y los músculos. “Fuera de las ciudades”, es mi mensaje para la educación de nuestros hijos.... Es el propósito de Satanás atraer a los hombres y mujeres a las ciudades y para lograr su objetivo, inventa toda clase de novedades, diversiones y toda clase de recursos que resultan excitantes. Y las ciudades del mundo están llegando a ser hoy como las ciudades que existían antes del diluvio.... En los días antes del diluvio, se inventó todo tipo de entretenimiento para llevar a los hombres y mujeres al olvido y al pecado. Hoy, Satanás está obrando intensamente para que prevalezcan las mismas condiciones de desventaja. La tierra se está corrompiendo. Poco se respeta la libertad religiosa, porque los profesos cristianos no comprenden las cosas espirituales.... No podemos dejar de ver que el Señor del mundo esta próximo a venir. Satanás está obrando en las mentes de hombres y mujeres y muchos parecen estar ávidos con un deseo de entretenimiento y excitación. El mundo está aumentando en su maldad como en los días de Noé. Los matrimonios y divorcios están a la orden del día. En un momento como éste, el pueblo que está tratando de guardar los mandamientos de Dios debe buscar lugares apartados, lejos de las ciudades... Se nos ha encomendado este mensaje: Cristo vendrá a juzgar al mundo por su iniquidad y la tierra devolverá su sangre y no cubrirá más sus muertos. Entonces las grandes multitudes estarán sin Dios y sin esperanza en el mundo. Una de las características sobresalientes de los días de Noé era la extremada mundanalidad prevaleciente. Estaban comiendo, bebiendo, comprando y vendiendo, casándose y dándose en casamiento y había marcadas diferencias entre las clases sociales más altas y las más bajas.... ¿Quién será amonestado? Volvemos a decir: “Fuera de las ciudades”. No consideren que es una gran privación tener que trasladarse a los cerros y las montañas, sino busquen un retiro donde puedan estar solos con Dios para aprender su voluntad y sus caminos.... No consideren que es una privación el ser llamados a dejar las ciudades para trasladarse al campo. Allí esperan abundantes bendiciones para los que deseen aprehenderlas. Al contemplar las escenas de la naturaleza, las obras del Creador y al estudiar la obra de la mano de Dios, serán transformados imperceptiblemente a la misma imagen. Se me ha encomendado a dar un mensaje específico con respecto a este asunto. Se me ha encomendado decirle a nuestro pueblo: “Prepárate para venir al encuentro de tu Dios” [Amós 4:12]. Carta 168,
Diciembre 1 de 1909 (Vea también Ev, pp. 28-29, 34, 56-58, 276-277,
284-285; MM, p. 300, 308-310)
El mensaje que se me ha encomendado para nuestro pueblo en este momento es: “Trabajen en las ciudades sin demora, porque el tiempo es corto.” El Señor nos ha presentado esta obra durante los últimos 20 años o más. En algunos lugares se ha hecho poco, pero se debería hacer mucho más. De día y de noche siento una gran responsabilidad, porque se hace tan poco para amonestar a los habitantes de las grandes ciudades, acerca de los juicios que caerán sobre los transgresores de la ley de Dios.... El enemigo se regocijaría al ver que la gran verdad salvadora para este tiempo está limitada a unos pocos lugares. Él no está inactivo. Está inculcando sus teorías engañosas en la mente de los hombres para cegar los ojos y confundir su entendimiento para que la verdad salvadora no pueda llegar a su conocimiento. Pronto se impondrán las leyes dominicales y los hombres que ocupan puestos de confianza se enfurecerán contra el pequeño grupo que guarda los mandamientos de Dios. Parecería que a Satanás se le ha permitido ganar muchas ventajas. Pero el Señor traerá a los hombres de entendimiento de varias iglesias, para que luchen contra la imposición de una ley que honre el primer día de la semana, como un día en el que no se pueda realizar ninguna transacción comercial. - DIETA, SALUD Y MEDICINAS -
Carta 54a,
Mayo de 1884
El conductor del tren le habló a los señores que compartían el asiento con nosotros (pidiéndoles) que se fueran a otro vagón, y así dejarnos todo el asiento a nosotros. Estamos cómodos. Nos demoramos porque un compartimiento se estaba recalentando; había mucho olor a humo, pero ahora estamos en marcha otra vez. Creo que soportaré bien el viaje. Mayo 9. Después de lo que escribí anteriormente hemos tenido una experiencia desagradable. Sentí dificultad al respirar y me molestaba mucho el humo de los cigarrillos, pero como ya había cruzado el continente del Pacífico al Atlántico diecinueve veces, sabía que en la ruta norte podría conseguir un camarote donde no tendría la molestia de respirar el aire envenenado del tabaco. Solamente una vez estuve dolorosamente afligida. Mi esposo y yo estábamos situados en un vagón frente a un caballero, su esposa e hija. Este señor era inspector de un barco a vapor. Él se puso a fumar en el vagón y otros siguieron su ejemplo. Debido al humo nos cambiamos a otro que se podía cerrar. Pensé que estábamos seguros, pero no encontré alivio. Usé limón en abundancia pero sentía la misma extraña sensación, y el aire viciado del tabaco era el mismo que en cualquier otra parte del coche. Estaba decidida a soportarlo y me recosté, pero sentía como si una venda me estuviera apretando la cabeza. No podía pensar y pronto me dio un espasmo. Una hora después me sentí mejor y más aliviada, pero con una extraña sensación de mareo y debilidad que me duró tres meses. Al inspector del barco a vapor, se le dijo que era el humo del tabaco el que me había afectado porque para mí era como si fuera un veneno. Él tiró su cigarro y nadie más fumó en el tren. Un médico a bordo afirmó que temía que éste fuese un veneno fatal para mí y que nunca me recuperaría. Me dijo que nunca accediera a estar en un cuarto, coche, carruaje o buque de vapor donde estuviese obligada a respirar aire envenenado por el tabaco, porque en su trayecto como médico, él había tratado muchos casos de madres y niños con afecciones al corazón porque vivían inhalando constantemente aire viciado por el tabaco. A pesar de que les había advertido a los esposos y padres sobre los terribles resultados, él pensaba que no habría mayor cambio (en los hábitos de los hombres); porque los afectados vivieron poco tiempo, y estaban (tan) verdaderamente envenenados para morir, como si se les hubiera administrado una dosis de arsénico o estricnina. Además, declaró que un gran número de estas esposas y niños, mueren por enfermedades del corazón como consecuencia de vivir en una atmósfera cargada de tabaco. “Lo suyo, -dijo él- es un escape milagroso. El tic nervioso en el rostro, la rigidez de los músculos seguidos por un gran abatimiento y relajación de los mismos, son señales seguras de envenenamiento. He encontrado muchas veces que una arritmia (latido violento del corazón seguido por un pulso débil e intermitente), es el efecto del veneno del tabaco. Cientos están cayendo víctimas de esta plaga creada por los hombres y de este modo sufren la consecuencia de sus propios hábitos pervertidos. Ellos se sacrifican a sí mismos, a sus esposas y a sus hijos por una complacencia que es una maldición para ellos y para todos los que los rodean.” En este corto viaje, he sufrido gran dolor en mi corazón y pesadez en mi cabeza. Me pregunté si estaría mejor al acostarme e intentar dormir. Estaba muy cansada, pero la puerta del vagón estaba abierta y en el camarote contiguo se permitía fumar. Un grupo de alemanes estaba en el coche y ellos acostumbran fumar casi constantemente. Hablé con el guarda del tren. Me respondió que no tenía control sobre los pasajeros de los camarotes y que no podía hacer nada, que si los pasajeros querían fumar, podían hacerlo y nadie podía controlar el asunto. Le pregunté al mozo si no había ningún lugar en el vagón presidencial donde pudiera estar libre del aire viciado por el tabaco. Me dijo que no podía hacer nada, que él era sólo un empleado. Decidí tratar de resolver el asunto por mí misma y me dirigí a mi camarote, cerré las cortinas lo mejor posible y abrí las ventanas; pensé que después que se fueran a sus camarotes y no hubiese nadie que fumara allí, quizá podría dormir. Por la mañana desperté con un dolor intenso en mi corazón y me resultaba bastante difícil respirar. Todavía me quedaban diez horas de viaje. Cerca de nuestros asientos los alemanes comenzaron su devoción ofreciendo su sacrificio matutino, ¿a quién? ¿al Creador o al diablo? Hablé con el guarda. Me dijo que él no podía impedirles pero que hablaría con ellos al respecto. Así lo hizo y ellos decidieron no fumar en ese lugar y se fueron a la parte de atrás del vagón. Para estar mejor informada, le pregunté al guarda. Él dijo que era la costumbre dedicar un extremo del vagón para fumar. Cuando se abría mucho la puerta o se la abría y cerraba continuamente, el humo se distribuía por todo el vagón. Entonces me di cuenta de que no podía esperar otra cosa que respirar aire viciado durante todo el viaje. Debía soportarlo de la mejor manera posible. Carta 26a,
Marzo 2 de 1889 (Vea también MM, pp. 48-49; 2MS, p. 282)
En su práctica, los médicos deberían procurar disminuir cada vez más el empleo de las medicinas en vez de acrecentarlo. Cuando la doctora A acudió al Instituto para la Salud, dejó de lado sus conocimientos y sus prácticas de la higiene y administró las pequeñas dosis homeopáticas para casi cada enfermedad. Esto iba en contra de las instrucciones que Dios había dado. De este modo nuestro pueblo, que había sido enseñado a evitar las drogas en casi todas sus formas, estaba recibiendo una educación diferente. Me sentí obligada a decirle que la práctica de depender de las drogas, ya sea en grandes o pequeñas dosis, no estaba de acuerdo con los principios de la reforma pro-salud....Si se llevan a cabo los principios de la reforma pro-salud, el trabajo, en verdad, estará tan estrechamente relacionado con el mensaje del tercer ángel como la mano al cuerpo. Carta 67,
Abril 8 de 1889
Estimado hermano Kellogg: Acabo de leer su carta. Ésta y los documentos adjuntos, fue la única correspondencia que recibí este mes. Me siento mucho mejor de salud. Puedo dedicarme a escribir y encuentro muchas cosas para mantener mi mente ocupada. Desearía verlo personalmente, pero como no puedo hacerlo, le estoy escribiendo. Gracias por su prescripción médica. Tendré cuidado. Mi oración es que el Señor me ayude y lo ayude a usted, mi hermano, para que no asuma muchas responsabilidades y al hacerlo, se descalifique a sí mismo para administrarlas. Si usted fuese destituido por enfermedad o muerte, ¿quién estaría preparado para llevar adelante estas responsabilidades? Los médicos que están bajo su dirección pueden tener interés en esta obra grande y extensa, pero no tienen su experiencia. Mientras usted tenga la posibilidad de educar, debe seleccionar a varios hombres y entrenarlos para llevar adelante las responsabilidades. Bajo su instrucción y por medio de la ayuda divina, ellos podrán aprender a hacer la obra que usted ha estado haciendo. Como médico, la influencia que usted ha logrado en su profesión es grande y extensa, y en algunos casos ha sido la voluntad de Dios. Usted ha contribuido para que la luz que Dios le ha dado brille hacia otros y ésta ha influido en otros para la obra médica. Pero según la luz que el Señor me ha dado, existe un espíritu de Masonería y éste ha construido un cerco alrededor de la obra. La antigua práctica tradicional ha sido exaltada como el único método verdadero para tratar la enfermedad y este sentimiento se ha propagado considerablemente entre los médicos conectados con usted. En los casos de fiebre han acudido a las drogas para interrumpirla, según creían ellos. En varios casos este método interrumpió la fiebre y otras enfermedades, pero esto afectó al hombre entero. El Señor se ha dignado a presentarme este asunto en forma clara. No es necesario tratar la fiebre con drogas. La naturaleza tiene sus propios recursos para manejar mejor y con más éxito los casos más difíciles. Si totalmente se adopta esta ciencia se obtendrán mejores resultados, especialmente si el que lo hace es meticuloso. El Señor bendecirá al médico que, dependiendo de los métodos naturales, trate de ayudar a cada función de la maquinaria humana para que ésta, por sus propios medios cumpla el propósito del Señor y se restaure a sí misma y funcione correctamente. Dr. Kellogg, Dios lo ha favorecido con la fraternidad médica y él desea que usted mantenga esa relación. Pero en ningún caso debe exaltar la Alopatía sobre toda otra práctica, como acostumbran los otros médicos del mundo y llamar curanderismo y error a todos los otros métodos; porque ésta, desde sus comienzos hasta la actualidad, ha exhibido resultados muy inaceptables. Se han perdido vidas en su sanatorio porque les han administrado drogas que le impidieron a la naturaleza la oportunidad de hacer su obra de restauración. La medicación con drogas ha roto el poder de la maquinaria humana y los pacientes han muerto. Otros han llevado las drogas consigo quitándole la eficacia a los remedios simples del cual dispone la naturaleza para restaurar el sistema. Los estudiantes en su institución no deben ser educados para creer que las drogas son una necesidad. Deben ser educados para dejar de lado las drogas. La fraternidad médica, representada ante mí como Masonería, con sus largos nombres ininteligibles que la gente vulgar no puede entender, llamaría curanderismo a la receta médica del Señor para Ezequías. Éste enfermó de muerte, pero oró por su vida y su oración fue oída. A los que lo cuidaban, se les ordenó que consiguieran higos y que los pusieran sobre la herida y el rey fue restaurado. Dios utilizó estos medios para enseñarles, que todas sus prescripciones, simplemente le estaban despojando al rey del poder para recuperarse y superar la enfermedad. Mientras ellos siguieran con sus tratamientos, no podrían salvarle la vida. El Señor distrajo sus mentes de sus pociones mágicas y les mostró un simple remedio de la naturaleza. En estas instrucciones hay lecciones para todos. Los jóvenes que van a Ann Arbor para obtener una educación, que según piensan ellos los exaltará como eminencias en el tratamiento de la enfermedad con las drogas, descubrirán que éstas producen la pérdida de vidas en lugar de la restauración de la salud y de la fuerza. Estas mezclas son una doble carga para la naturaleza, y miles de personas pierden la vida en el esfuerzo por lanzar fuera, los venenos que éstas contienen. Debemos abandonar las drogas por completo porque al usarlas introducimos un enemigo en nuestro cuerpo. Escribo esto porque tenemos que combatir la costumbre de los médicos de este país de usar drogas, y no queremos que esto se introduzca sigilosamente en nuestro medio como sucedió en Battle Creek. Queremos cerrar la puerta al enemigo antes de poner en peligro las vidas de los seres humanos. Dr. Kellogg, estoy preocupada por saber cómo conseguir los medios, pero no le pido que tome esta carga sobre usted. Dios prohíbe que usted tenga que llevar cualquier carga innecesaria. Haré una cosa: Apelaré a cada iglesia, sin tener en cuenta a las personas que están en posiciones de responsabilidad. Se debe hacer una obra en este país, y los que han tenido el beneficio de la labor de mi esposo y la mía propia, en la construcción de la obra en la Costa del Pacífico y en Battle Creek, deben comprender cuán arduamente hemos trabajado y deben ayudarnos. No apelaré a la asociación. Apelaré al pueblo para que nos ayude. Una vez establecidos, trabajaremos sin esa ayuda, pero la necesitamos ahora, no podemos hacerlo sin ella. Usted menciona que la asociación dice que Australia ha tenido más medios que cualquier otro lugar. Es posible, pero siempre que la providencia de Dios nos abra nuevos campos, ¿nos negaremos a entrar en ellos y establecer en este nuevo mundo una fuerza activa que envíe obreros a otros campos? ¿Cómo podrán oír si no hay quien les predique? Y ¿cómo podrán predicar sin haber sido enviados? Con la ayuda de Dios queremos amonestar al mundo y llevar nuestro testimonio a regiones distantes. El Señor nos llama a predicar la verdad sin demora. Todo el país necesita la verdad, excepto los lugares donde ya se ha establecido un interés. Tenemos el mensaje del tercer ángel, los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, y esta verdad debe rodear todas las ciudades y los pueblos. Debemos llevar el mensaje de un punto a otro, estableciendo en cada uno una pequeña comunidad de misioneros. A los obreros en Australia se los llama a extender su campo de acción enviando ayuda a los campos desfavorables en las regiones distantes, donde aún no se ha alzado la bandera de la verdad. No es nuestra propuesta que descuidemos otros campos para colonizar o construir grandes centros. Pero debemos ensanchar el círculo de nuestras operaciones, como quienes creen estar dando el último mensaje de amonestación al mundo. El profeso pueblo de Dios en los Estados Unidos de Norteamérica, debería haber estado despierto para hacer esta obra. En lugar de centrar tanto interés en Battle Creek, debería haber hecho planes de ciudad en ciudad. Si hubiese estado lleno del celo por la verdad, habría permitido que su luz brillara sobre otros y habría trabajado para preparar un pueblo para estar en pie en el día del Señor. Es posible que hayamos tenido más medios que en otros lugares, pero tenemos resultados concretos. Se ha hecho una obra progresiva. Se ha entrado en nuevos campos, y todavía hay más necesidades a nuestro alrededor. Debemos penetrar en todos los campos de Australia. Se necesitan misioneros que vengan a este país para hacer una obra mayor para el Maestro. Que el Señor despierte a su pueblo que conoce la verdad para que imparta el conocimiento que tiene. Hagamos cada día la oración, tan llena de significado, que Cristo le enseñó a sus discípulos: “Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.” [Mateo 6:9-10]. Una guerra agresiva está ante todos los que creen la verdad. Debemos realizar grandes progresos y mejoras para llevar adelante la obra que, bajo el mando del gran General de los ejércitos, el ser humano tiene el privilegio de hacer. Dios envía a sus ángeles como espíritus ministradores para que vayan delante del verdadero obrero y se unan a él. Por medio del poder del Espíritu Santo, la verdad debe obrar en nuestros corazones. Debemos hacer un llamado para que los que conocen la verdad entren a trabajar en la obra y sean colaboradores con los ángeles en la obra de Dios. Nada debe desalentarnos. Al esparcir el conocimiento de Dios y Jesucristo nuestro Señor, debemos tener puesta la esperanza en el progreso moral. Debemos acudir al Señor en cada emergencia y a cada paso. Los principios vivientes están establecidos en la Palabra de Dios. ¿Por qué los creyentes no leen con el propósito de obedecer? ¿Por qué no se dedican a ser misioneros? Necesitamos familias en Australia, no hombres y mujeres que deseen ser empujados, sino obreros, hombres sabios que puedan administrar. Necesitamos a aquellos que puedan trabajar hombro a hombro con nosotros. Nuestro deber para con el mundo es vasto y profundo. Debemos hacer por otros lo que deseamos que ellos hagan por nosotros. La verdad debe ir a todas partes, y necesitamos personas que puedan suplicar en oración ante el Señor, que doblen sus rodillas ante Dios, aboliendo la costumbre de ponerse de pie como los fariseos y orar para ser oídos por los hombres, costumbre que ha entrado en nuestro pueblo y que ha sido llevada por nuestros obreros a otros países. Necesitamos que todos los que conocen a Dios y a Jesucristo, a quien él ha enviado, se postren en humilde reverencia ante su trono y oren para que el mundo pueda oír el mensaje de amonestación y para que éste pueda alcanzar a aquellos que lo oigan y sea llevado a aquellos que no lo conozcan. Arrodillémonos ante Dios con corazones humildes y expresemos nuestra reverencia hacia Él. Todo orgullo y ostentación deben ser desechados. Hagan conocer sus deseos a Dios. El obrero sincero, de corazón verdadero, no fracasará ni se desanimará, porque Dios desde lo alto y sublime observa al contrito y lo capacita a cada paso. Él pondrá en acción las agencias omnipotentes para amonestar al mundo a que se prepare para ir al encuentro de su Dios. Los instrumentos humanos por medio de los cuales Dios está obrando, no deben estar en discordia y desacuerdo como está sucediendo ahora. Aquellos que tienen fe en Cristo, como su Salvador todopoderoso, estarán en perfecta unidad con Él. Cuando el yo esté sepultado con Cristo en Dios no habrá desunión, desacuerdos, ni conflictos. Todos estarán en perfecta armonía con Cristo, para salvar al mundo de la manera establecida por Dios. Dios llama a su iglesia para ministrar por Él y con Él en la salvación de las almas que están a punto de perecer. Entonces en vez de alejarse de Cristo y el uno del otro, los obreros buscarán guardar el aliento de vida en la iglesia. Aderezarán sus lámparas con el aceite santo que las dos ramas de olivo verterán por medio de los dos tubos de oro. Se impartirá luz a través de los dos ungidos que permanecen junto al Señor de toda la tierra. Dios probará a cada iglesia en nuestro mundo. Aquellos que conocen la verdad pero no son hacedores de la Palabra, son el peor tropiezo que podríamos tener en el avance de nuestra obra. Dios llama a su pueblo para que se despierte y aderece sus lámparas. La iglesia nunca podrá ver la obra del Espíritu Santo en favor de los pecadores convertidos, hasta que Sión trabaje incansablemente por las almas que están a punto de perecer. Cristo está esperando compasivamente a aquellos que trabajarán unidos en espíritu y mente para proclamar la verdad para este tiempo. Cristo ha establecido el ministerio cristiano y los diferentes medios de gracia que éste comprende. Cuando se revele la unidad en Cristo, cuando se reconozca a Jesús en precepto y práctica, el Espíritu Santo revelará su disposición para que los dos ungidos viertan el aceite santo en los vasos preparados para recibirlo. Carta 17,
Marzo 11 de 1892
Ésta [la oración por los enfermos] es una cuestión muy delicada, y temo que en muchas mentes no será aceptada de mutuo acuerdo. En el temor de Dios he intentado proceder de acuerdo a la luz que el Señor me ha dado. He orado por varios, presentando mi urgente petición porque me parecía que glorificaría a Dios, si fuesen sanados y no estaba dispuesta a aceptar una respuesta negativa. Aparentemente, varios por quienes he orado han estado en los últimos momentos de su existencia. Mi oración era muy apremiante porque me parecía que mi petición debía ser contestada favorablemente, y fueron sanados. Ahora, en muchos de estos casos se produjo algo muy diferente de lo que se deseaba; por su comportamiento, muchos demostraron que habría sido mejor si hubiesen muerto. Uno de ellos, después de muchos años, se convirtió en un famoso ladrón; otro se volvió licencioso y otro, ya en edad madura, no tiene amor por Dios ni por su verdad. Esto me ha preocupado, y hace varios años decidí que si me viera obligada a orar por algún enfermo, vendría ante el Señor con una petición de esta índole: “Señor, no podemos leer el corazón de este enfermo, pero tú sabes si es para el bien de su alma y para la gloria de tu nombre restablecerle la salud. En tu gran bondad, sé compasivo en este caso, reprende a la enfermedad y restablece la salud en su cuerpo. La obra debe ser completamente tuya. Hemos hecho todo lo que la habilidad humana puede hacer. Ahora, Señor, ponemos este caso a tus pies. Obra como sólo Dios puede obrar y si es para su bien y tu gloria, detén el progreso de la enfermedad y sana a esta víctima.” En síntesis, ésta es la manera en que he orado por los enfermos. Pero pensé que quizá debilitaría la fe de otros en su intenso fervor; y durante algunos años he sentido que no era mi deber comprometerme con otros al orar por los enfermos. Así oré por Henry N. White. Pero luego de haber orado fervorosamente por el enfermo ¿entonces qué? ¿Dejo yo de hacer todo lo posible para su recuperación? No. Me esfuerzo con más ahínco, con mucha oración, para que el Señor bendiga los medios que su propia mano ha proporcionado, rogando que me dé la sabiduría santificada para cooperar con Dios en la recuperación de los enfermos. Esto fue lo que hice en el caso de mi esposo. Se ofrecieron muchísimas oraciones en su favor, pero usted bien sabe que las peticiones no fueron contestadas inmediatamente. Las personas que estaban orando se desalentaban porque no había respuesta a sus oraciones, y procuraban encontrar razones para justificar el retraso. Pero no cesé de orar. Cuando vi que él no se recuperaba redoblé mi empeño. Empecé a idear maneras y medios que ayudaran a la naturaleza lo más posible para lograr cambios saludables en el doliente. Día y noche oraba por sabiduría y si hubiera cesado en mis oraciones y esfuerzos, él habría muerto. Cuando Edson y Willie estuvieron muy enfermos, en primer lugar oramos fervientemente para que Dios reprendiera a la enfermedad y los sanara. ¿Estábamos eximidos por eso de hacer todo lo que estaba a nuestro alcance para que se recuperaran? No, trabajamos con mucha más fuerza utilizando los remedios naturales de Dios. Usamos el agua de muchas maneras y le pedimos a Dios que aceptara nuestros esfuerzos y nos diera fuerza y sabiduría para usar, (no un tratamiento con drogas), sino los remedios simples y naturales que Dios nos ha dado. De esa manera, estábamos cooperando con Dios. Cuando se ora por los enfermos es indispensable tener fe, porque eso concuerda con la Palabra de Dios. “La oración eficaz del justo puede mucho” [Santiago 5: 16]. De manera que no podemos descartar la necesidad de orar por los enfermos, y debiéramos sentirnos muy entristecidos si no tuviésemos el privilegio de aproximarnos a Dios, de presentarle nuestras debilidades y dolencias, de comunicar todas estas cosas a un Salvador compasivo, creyendo que escucha nuestras peticiones. En algunos casos las respuestas a nuestras oraciones vienen de inmediato; pero otras veces tenemos que esperar pacientemente y continuar rogando por las cosas que necesitamos; aquí se aplica como ilustración el caso del solicitante inoportuno que buscaba pan. “¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante; y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos? Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite” [Lucas 11: 5-8]. Esta lección significa mucho más de lo que podemos imaginar. Debemos perseverar en nuestras peticiones, aunque no obtengamos respuesta inmediata a nuestras oraciones. “ Y Yo os digo: Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” [Lucas 11: 9-10]. Necesitamos gracia, necesitamos iluminación divina, para que por medio del Espíritu, sepamos pedir las cosas que necesitamos. Si nuestras peticiones son dictadas por el Señor, serán contestadas. Carta 34, 16
Septiembre de 1892 (Vea también MM, pp. 300-301; WM, p. 138)
Nos esperan tiempos peligrosos. El mundo entero se encontrará envuelto en perplejidad y aflicción; la familia humana se verá azotada por toda clase de enfermedades y la ignorancia que hoy prevalece con respecto a las leyes de la salud, producirá grandes sufrimientos y la pérdida de muchas vidas que podrían haberse salvado. En tanto que Satanás se esfuerza constantemente hasta el máximo, para sacar ventaja de la ignorancia de los seres humanos y para colocar el fundamento de la enfermedad por medio del trato impropio del cuerpo; los que dicen ser hijos e hijas de Dios, hacen bien en aprovechar, mientras puedan, las oportunidades que ahora se les presentan para obtener un conocimiento cabal del organismo humano y de cómo preservarlo con buena salud. A medida que nos acercamos al fin de la historia de esta tierra, el egoísmo, la violencia y el crimen prevalecerán como en los días de Noé....A medida que la agresión religiosa destruya las libertades de nuestra nación, los que se mantengan de parte de la libertad de conciencia, serán colocados en una posición desfavorable. Por su propio beneficio deberían actuar con inteligencia, mientras tienen oportunidad todavía y aprender acerca de las causas, la prevención y el tratamiento de las enfermedades. Al hacerlo, encontrarán un campo de labor en todas partes. Habrá muchas personas enfermas que necesitarán ayuda, no solamente entre los de nuestra propia fe, sino principalmente entre los que no conocen la verdad. Carta 48 de
1892 (Vea también 2MCP, p. 725)
Debe haber una reforma entre la fraternidad médica o la iglesia será depurada de los que no sean cristianos de acuerdo a las Escrituras. Es demasiado tarde para exhibir el espíritu que se está revelando entre los médicos que usan drogas. Dios lo aborrece. Carta 56,
Enero 19 de 1896
Quiero decir que el mensaje del tercer ángel es el evangelio y que la reforma pro-salud será la cuña de entrada para el trabajo de presentar la verdad. Carta 67,
Marzo 30 de 1896
El Señor ha dado a su pueblo un mensaje con respecto a la reforma pro-salud. Esta luz ha estado brillando en su camino durante treinta años; y el Señor no puede sostener a sus siervos en una conducta que la contradiga. Él se desagrada cuando sus siervos actúan en oposición al mensaje referente a este punto, que Él les ha dado para que den a los demás. ¿Puede agradarle a Él el que la mitad de los obreros que trabajan en un lugar, enseñe que los principios de la reforma pro-salud se hallan tan estrechamente relacionados con el mensaje del tercer ángel como el brazo con el cuerpo, mientras sus colaboradores, por medio de su ejemplo práctico, enseñan principios que son completamente opuestos? Esto se considera como un pecado a la vista de Dios, y por eso él no puede dar mayor éxito a su obra.... Mi hermano, usted ya no debe desacreditar a los mensajeros y el mensaje que Dios le ha enviado con respecto a los principios de una vida saludable. Se ha dado testimonio tras testimonio que deberían haber producido grandes reformas, pero tanto en casa como fuera de ella, su vida ha sido un testimonio expreso contra las amonestaciones que el Señor ha enviado. Nada trae más desánimo a los centinelas del Señor que el relacionarse con los que tienen capacidad mental y entienden las razones de nuestra fe, pero por precepto y ejemplo manifiestan indiferencia hacia las obligaciones morales. La luz que Dios ha dado acerca de la reforma pro-salud no se puede pasar por alto sin que se perjudiquen quienes intentan hacerlo; y nadie puede esperar el éxito en la obra de Dios mientras, por precepto y ejemplo, actúa en oposición a la luz que Dios ha enviado. La voz del deber es la voz de Dios, un guía interior enviado por el cielo, y el Señor no será tratado con ligereza en lo que concierne a estos temas. El que no toma en cuenta la luz que Dios ha dado con respecto a la preservación de la salud, se rebela contra su propio bien y rehúsa obedecer a Aquel que está trabajando para darle lo mejor posible. Es el deber de todo cristiano seguir el curso de acción que el Señor ha designado como correcto para sus siervos. Debe recordar siempre que Dios y la eternidad se encuentran ante él, y que no debe desentenderse de su salud espiritual y física, aunque su esposa, sus hijos o sus parientes lo tienten a hacerlo. “Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él.” Los principios de la reforma pro-salud que adopte aquel que predica la Palabra de Dios a otros, ya sean correctos o equivocados, tendrán una influencia transformadora en su obra y en aquellos por quienes trabaja. Si sus principios están equivocados, desvirtuarán la verdad delante de los demás. Si acepta la verdad que apela a la razón antes que al apetito pervertido, ejercerá una poderosa influencia para el bien. La verdad en su corazón será como una fuente de agua viva que fluirá para vida eterna. La Palabra de la inspiración no es “sí y no,” sino “sí y amén” en Cristo Jesús, y sus obreros están obligados a recordar que ellos no pueden ir a la deriva con principios inciertos, tergiversados y distorsionados por el impulso, sin representar mal la verdad que profesan y causando una herida eterna a sus propias almas.... Todo fiel siervo de Dios guardará cuidadosamente la ciudadela del alma, para que las cosas del mundo no lo aparten de Dios. Dios no pone una carga sobre sus siervos que éstos no puedan soportar. “Porque él conoce nuestra condición; se acuerda que somos polvo.” “En el Señor Jehová está la fuerza eterna,” y él espera otorgarla a cada alma suplicante. Es muy fácil profesar la verdad de labios para fuera; pero si el corazón no es sincero y fiel a Dios y a sus requerimientos, nuestra predicación no tiene poder. Carta 23,
Diciembre 14 de 1896
Usted ha demostrado su confianza propia al despreciar la luz de la reforma pro-salud. El Señor le ha dado a su pueblo un mensaje especial por medio de sus siervos para que sean inteligentes en este asunto....Y usted no ha estado dispuesto a ver que recae sobre usted la responsabilidad de ser moderado en el comer, en el beber y en todas las cosas. Ésta en sí, es era una razón por la cual usted no debería haber sido ordenado al ministerio. Ningún hombre debería ser elegido como maestro del pueblo, cuando su propio ejemplo contradice el testimonio que Dios ha dado a sus siervos con respecto al régimen alimenticio, porque esto traerá confusión. Su desprecio hacia la reforma pro-salud, lo hace indigno de permanecer como mensajero del Señor. El exceso en comer carne, tomar té y otras maneras de complacencia propia, son perjudiciales para la salud del cuerpo y del alma. Manuscrito
49, Mayo 19 1897 (Vea también vea CSRA, pp. 16, 43; MVH, p. 127; Te. p.
213)
Todo el mundo pagano se levantará en juicio contra aquellos que han sido favorecidos grandemente por el cielo, pero que se han colocado a sí mismos del lado de Satanás y trabajaron en sus filas, para llevar a tierras extranjeras estupefacientes que destruyen el alma, drogas que contaminan y destruyen las naciones paganas y que corrompen y socavan la salud. Por amor a las ganancias, una nación profesamente cristiana, a punta de espada ha impuesto su comercio en las naciones paganas, obligándolas así a aceptar su mercancía que degradaría a la gente que la usa, por debajo del reino animal. Manuscrito
167 de 1897 (Vea también CN, p. 414; 1MCP, pp. 23, 42; NEV, pp 40, 43; 3MS, p.
242)
En respuesta a las preguntas que se me han hecho recientemente con respecto a imponer la reforma en la vestimenta, yo diría que aquellos que han estado promoviendo este asunto, pueden estar seguros que no han sido inspirados por el Espíritu de Dios. El Señor no ha indicado que el deber de nuestras hermanas sea volver atrás a la reforma de la vestimenta. No debemos enfrentar nuevamente las dificultades del pasado. No debe existir ninguna divergencia ahora con respecto a las formas singulares de vestir. Continuamente surgirán cosas nuevas y extrañas, para conducir al pueblo de Dios a una falsa excitación, a reavivamientos religiosos y a estilos indiscretos; pero nuestro pueblo no debe estar sujeto a ninguna prueba de invención humana que pueda crear controversia en cualquier sentido. La defensa de la antigua reforma del vestido, resultó en una batalla a cada paso. Para algunos no había uniformidad y gusto en la confección del vestido como les había sido claramente presentado. Y aquellos que rehusaron adoptarla, provocaron disensión y discordia. Esto fue motivo de deshonra para la causa. La preocupación por defender el vestido reformado desapareció, porque lo que había sido dado como una bendición se convirtió en una maldición. Había algunas cosas que hacían que el vestido reformado fuera una gran bendición. Con él no había posibilidad de usar los ridículos aros que estaban entonces de moda. Las largas faldas que se arrastraban sobre el suelo y barrían la suciedad de las calles, no podían defenderse más. Pero ahora se ha adoptado un estilo de vestido más razonable, que no incluye esas características objetables, y si nuestras hermanas desean confeccionar sus vestidos siguiendo estos modelos simples y sencillos, el Señor no se sentirá deshonrado si lo hacen. Algunas han supuesto que la falda y el saco mencionados en los Testimonios volumen 4, página 640, era el modelo que todas debían adoptar. Esto no es así. Pero algo tan simple como esto, debería ser usado. No me ha sido dado ningún estilo preciso como regla exacta que debe guiar a todas las personas en su vestido. Si nuestras hermanas piensan que deberían adoptar un estilo uniformado para vestirse, se levantaría una controversia; y aquellas cuyas mentes deberían entregarse completamente a la obra del mensaje del tercer ángel, perderían su tiempo discutiendo irritadamente por causa de la vestimenta exterior, descuidando así la piedad interior, el ornamento de un espíritu manso y tranquilo, que a la vista de Dios es de gran precio. El argumento de la vestimenta no debe ser nuestra verdad presente. Crear un tema sobre este punto ahora complacerá al enemigo. Él se gozaría en desviar las mentes hacia cualquier asunto que creara división de opiniones y condujera a nuestro pueblo a la controversia. Les ruego que como pueblo anden cuidadosa y prudentemente ante Dios. Sigan las costumbres de la vestimenta siempre que éstas se adapten a los principios de la salud. Que nuestras hermanas se vistan en forma sencilla, como muchas lo hacen y que el material de sus vestidos sea bueno, resistente, apropiado para esta época y que el tema de la vestimenta no llene sus mentes. Nuestras hermanas se deberían vestir con simplicidad. Deberían vestirse con ropa modesta, con pudor y sobriedad. Muestren al mundo un ejemplo viviente del atavío interior de la gracia de Dios. Colóquense bajo la disciplina de los oráculos vivientes de Dios, sometiendo la mente a las influencias que forman el carácter como Dios manda. Nos estamos acercando al cierre de la historia de este mundo. Estamos frente a conflictos espantosos, tormentas de disensión que pocos vislumbran y todo nuestro tiempo y agudeza mental deben centrarse en los temas vivientes que están ante nosotros. Dios tiene pruebas para esta época y éstas deben ser presentadas en forma clara y evidente. Ahora es demasiado tarde para entusiasmarse con cualquiera de las pruebas ideadas por el hombre. En los mandamientos de Dios se basará la gran prueba para este tiempo, especialmente en el del Sábado y no se debe hacer nada que aparte la mente y el corazón de la preparación necesaria para enfrentarla. El pueblo de Dios tiene ya toda la prueba que debe tener. La cuestión del Sábado es una prueba que vendrá en el mundo entero. No necesitamos introducir ahora nada que constituya una prueba [de discipulado] para el pueblo de Dios, y que haga más severa para él la prueba que ya tiene.... Deje que nuestras hermanas sigan concientemente la Palabra de Dios por ellas msimas. No trate de empezar una obra de reforma hasta usted misma la inicie. Es imposible para usted cambiar el corazón. El adoptar un estilo diferente de vestido tampoco lo hará. El problema es que la iglesia necesita una conversión diaria. Aparecerán muchas cosas para tentar y probar a estas pobres, engañadas almas, enanos espirituales y amadores del mundo. Tendrán que afrontar pruebas muy severas. No serán pruebas ideadas por los hombres, porque Dios está preparado para examinarlas y probarlas. Si ellas prestan atención a sus amonestaciones y advertencias...él las recibirá tiernamente. La obra del Espíritu de Dios mostrará un cambio externo. Aquellas que se aventuran a desobedecer las más claras declaraciones de la Inspiración, no prestarán atención a ningún esfuerzo humano que se haga para inducirlos a usar un vestido sencillo, limpio, sin adornos, que en ninguna manera las haga excéntricas o singulares. Ellas continuarán exponiéndose a sí mismas, enarbolando al mundo sus colores. Habrá aquellas que nunca volverán a su primer amor. Nunca dejarán de hacer un ídolo de sí mismas. A pesar de toda la luz de la Palabra de Dios que ilumina su senda, no obedecerán las instrucciones de Dios. Seguirán sus propios deleites y harán lo que les plazca. Estas hermanas dan un mal ejemplo a la juventud y a los nuevos conversos, porque éstos pueden ver poca diferencia entre su vestimenta y la de los mundanos. Al que hace un ídolo de sí mismo no se le debería presentar ninguna prueba establecida por los hombres, porque esto sólo le daría una excusa para dar el último paso hacia la apostasía. Ellas no saben a quien están sirviendo. El conocimiento y el poder le pertenecen a Dios. Las que por ignorancia son culpables deben reconocer su condición. Nosotros debemos esperar pacientemente y no frustrarnos ni desanimarnos, porque Dios tiene sus planes bien trazados. Mientras estamos abrumados y angustiados, aguardando con paciente sumisión, nuestro Ayudador invisible estará haciendo la obra que no podemos ver, y en su providencia provocará acontecimientos que causarán una transformación o una separación entre los miembros indiferentes amantes del mundo, y los creyentes. El Señor conoce cada caso y sabe cómo tratar a cada uno. Nuestra sabiduría es limitada, en tanto que la sabiduría infinita conoce el fin desde el principio. Nuestro período de prueba es muy breve. En la tierra se hará una obra fugaz. Las pruebas de Dios vendrán y serán bien demarcadas y decisivas. Que toda alma se humille ante Dios y se prepare para lo que se aproxima. Que las hermanas escrupulosas que quieren introducir la reforma de la vestimenta, anden con cautela y obren de una manera que corresponda con la importancia del mensaje para este tiempo. La entrega del corazón, el alma y la mente en obediencia a los mandamientos de Dios es como un hilo de oro, que une las cosas preciosas de Dios y revela su valor en tiempo de prueba. Por lo tanto, les digo a mis hermanas que no entren en controversia en cuanto a la vestimenta exterior, sino que procuren el atavío interior de un espíritu manso y tranquilo. Que todos los que acepten la verdad muestren sus convicciones. Nosotros somos un espectáculo para el mundo, los ángeles y los hombres. La vestimenta exterior puede mostrar una falsa prudencia, una modestia simulada, aun mientras el corazón tenga una gran necesidad del atavío interior. Que siempre se comprometan a hacer lo recto. No mire a su alrededor para ver si hay pruebas que puedan ser traídas sobre el pueblo de Dios. Dios ha dado una prueba, el Sábado del cuarto mandamiento. “Tú hablarás a los hijos de Israel, diciendo: En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo; porque es señal entre mí y vosotros por vuestras generaciones, para que sepáis que Yo Soy Jehová que os santifico… Guardarán, pues, el día Sábado los hijos de Israel, celebrándolo por sus generaciones por pacto perpetuo. Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel; porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, y en el séptimo día cesó y reposó” [Éxodo 31:13-17]. Todos los que observen el Sábado con un corazón consagrado a Dios, verán que el día que Dios ha santificado significa mucho más para ellos de lo que se imaginaban. “Yo Soy Jehová que os santifico” [Versículo 13]. “Si retrajeres del día Sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredar de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.” [Isaías 58:13, 14]. Carta 59,
Julio 26 de 1898 (Vea también 7ACB, p. 17; CSRA, pp. 410-412)
Es la variedad y la mezcla de carne, verduras, frutas, vinos, té, café, tortas dulces y pasteles concentrados lo que arruina el estómago y coloca a los seres humanos en la posición de inválidos, con todos los desagradables defectos que la enfermedad ejerce en su estado de ánimo. Una experiencia religiosa enfermiza es resultado de un carácter pervertido y de un apetito depravado. Las palabras del apóstol a los Romanos debieran ser repetidas a todas las iglesias y familias: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestro cuerpo en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. Y no os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” [Romanos 12:1, 2]. La perfección de un carácter cristiano es alcanzable. Al acercarnos al fin de la historia de este mundo, descubriremos que todo el mundo se está convirtiendo en un asilo de leprosos, y la transgresión de la ley de Dios está trayendo un resultado inequívoco. [Deuteronomio 4:1-9 citado]. En el quinto capítulo de este libro se repiten los mandamientos de Dios. [Versículos 6-21 citados]. Todo el capítulo es muy categórico. Lea los versículos 29-33, la voluntad de Dios se presenta nuevamente en el octavo capítulo, versículos 1-15. Para que no olvidaran los requerimientos de Dios, debían ponerle música y cantarlos en las congregaciones de Israel. [Deuteronomio 10:12-22, 11:26-32 citados]. Todo el capítulo contiene la expresa voluntad de Dios. Presento la Palabra del Señor Dios de Israel. Debido a la transgresión, la maldición de Dios vino sobre la tierra misma, sobre el ganado y sobre toda carne. Los seres humanos están sufriendo el resultado de su propia conducta al apartarse de los mandamientos de Dios. Las bestias también sufren bajo la maldición. El consumo de carne no debe prescribirse para ningún inválido por parte de ningún médico que entienda estas cosas. Las enfermedades de los animales están haciendo que el consumo de carne sea un asunto peligroso. La maldición del Señor está sobre la tierra, sobre el hombre, sobre las bestias y sobre los peces del mar; y a medida que la transgresión llega a ser casi universal, se permitirá que la maldición se haga tan amplia y tan profunda como la transgresión misma. Se contraen enfermedades por el uso de la carne. La carne enferma de estos cadáveres se vende en los mercados, y el seguro resultado es enfermedad entre los hombres. El Señor llevará a sus hijos hasta el punto en que ellos no tocarán ni gustarán la carne de animales muertos. No prescriba, pues, estas cosas ningún médico que tiene un conocimiento de la verdad para este tiempo. No hay seguridad en el consumo de carne de animales muertos, y dentro de poco tiempo la leche de las vacas también será excluida del régimen del pueblo que guarda los mandamientos de Dios. Dentro de un corto tiempo no será seguro usar ninguna cosa que proceda de la creación animal. Los que acepten sin reservas lo que Dios dice y obedezcan sus mandamientos de todo corazón, serán bendecidos. Él será su escudo protector. Pero con el Señor no se puede jugar. La desconfianza, la desobediencia, el enajenamiento de la voluntad y del camino de Dios, colocarán al pecador en una posición donde el Señor no puede darle su favor divino. Todo el cielo está trabajando para resistir el poder de Satanás, atar al hombre fuerte. Los ángeles de Dios están trabajando para poner restricciones sobre el poder del enemigo hasta que el hombre sea completamente examinado y probado. Escuche la amable invitación hecha a cada alma: “El que viene a mí, no le echaré fuera.” Esto no es un movimiento físico, sino el sometimiento de la voluntad humana a la voluntad de la suprema sabiduría. El agente humano no tiene que ir al cielo para traer a Dios aquí abajo, ni ir a las profundidades para subirlo. Él está cerca de cada uno de nosotros. “Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos” [Hechos 17:28]. El Señor invita a cada agente humano a encontrarse con Él en el terreno del gran sacrificio expiatorio. Se requiere del hombre dar un sincero asentimiento a los términos de la salvación, y ser reconciliado con la voluntad de Dios, para guardar todos sus mandamientos y caminar en obediencia y amistad con Dios. La Palabra de Dios da las condiciones testificando: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.” La invitación es bondadosa, completa y gratis para todos aquellos que reciban a Cristo como su Salvador personal. A los tales él da poder para llegar a ser hijos de Dios, aún a aquellos que creen en su nombre. El amor agonizante de Cristo es la promesa que nosotros traemos al Padre para reconciliarnos con Él, y a todo el que avanza hacia Él, le da una cordial bienvenida. Podemos acogernos a Dios en su Palabra. Hay una unidad entre el hombre y su Dios. Cristo es un Salvador enteramente suficiente. El hombre caído puede colocarse bajo la protección de su Padre. El pródigo puede ser cubierto con el manto de la justicia de Cristo y recibir un lugar en su mesa. De nuevo me referiré al asunto de la dieta. No podemos hacer ahora lo que nos aventuramos a hacer en lo pasado con respecto al consumo de carne. Siempre ha sido una maldición para la familia humana, pero ahora lo es en forma particular dentro de la maldición que Dios ha pronunciado sobre los rebaños del campo, debido a la transgresión y al pecado del hombre. La enfermedad entre los animales está llegando a ser cada vez más común y nuestra única seguridad ahora consiste en dejar la carne enteramente. Prevalecen actualmente las más graves enfermedades, y la última cosa que deben hacer los médicos que han sido iluminados es aconsejar comer carne a sus pacientes. Debido al consumo de carne, que en tan vasto grado se hace en este país, los hombres y las mujeres se están desmoralizando, su sangre se corrompe y las enfermedades se implantan en el organismo. Debido al consumo de carne muchos mueren, y no entienden la causa. Si se conociera la verdad, se daría testimonio de que la muerte ha sido traída a través de la carne de los animales. El pensamiento de alimentarse de carne de animales muertos es repulsivo, pero hay algo más, además de esto: al comer carne participamos de sus enfermedades y ésta siembra sus semillas de corrupción en el organismo humano. Le escribo, hermano mío, para que no se siga prescribiendo en nuestro sanatorio el consumo de carne de animales. No hay excusa para esto. No existe seguridad en las consecuencias y los resultados que ello tiene sobre la mente humana. Seamos reformadores en pro de la salud en todo el sentido del término. Dése a conocer en nuestras instituciones el hecho de que ya no se sirve carne en la mesa, ni aun para los clientes; y entonces la educación que se da sobre el abandono de la carne no consistirá sólo en palabras sino en hechos. Si la clientela es menor, que lo sea. Los principios serán de un valor mucho mayor cuando se entiendan, cuando se sepa que no se quitará la vida de ningún ser para sostener la vida del cristiano. En este país vemos la gran necesidad de que nuestras palabras armonicen con los hechos. En el momento oportuno tuve una conversación categórica con los médicos y pienso que ahora el asunto está claro entre ellos. El sábado hablé sobre este tema y la iglesia estaba llena de creyentes y no creyentes, por lo tanto, sin lugar a dudas, ellos conocen ahora nuestra posición. Por supuesto, debe haber abundancia de frutas y granos bien cocidos. Por nuestro ejemplo les estamos enseñando a hacer hornos fuera de la casa y hornear su propio pan. Tres familias usan nuestro horno de ladrillos y es una gran bendición para todos nosotros. Yo sigo con mi sistema de dos comidas diarias y me alimento frugalmente y rara vez sé lo que significa tener hambre. Aunque a veces las circunstancias nos obligan a no comer nuestras comidas en las horas acostumbradas, aún así, no siento hambre. Carta 67,
Abril 6 de 1899
La influencia que usted [Dr. Kellogg] ha logrado en su profesión como médico es grande y extensa, y en algunos casos ha sido la voluntad de Dios. Usted ha contribuido para que la luz que Dios le ha dado brille hacia otros y ésta ha influido en los diferentes campos de la obra médica. Pero según la luz que el Señor me ha dado, existe un espíritu de francmasonería y éste ha construido un cerco alrededor de la obra. La antigua práctica tradicional ha sido exaltada como el único método verdadero para tratar la enfermedad y este sentimiento se ha propagado considerablemente entre los médicos conectados con usted. En ciertos casos han acudido a las drogas para quitar la fiebre, según creían ellos. En varios casos este método interrumpió la fiebre y otras enfermedades, pero esto ha afectado al hombre entero. El Señor ha tenido el agrado de presentarme este asunto en forma clara. No es necesario que la fiebre se trate con drogas. La naturaleza tiene sus propios recursos para manejar mejor y con más éxito los casos más difíciles. Si se adopta esta ciencia totalmente, se obtendrán mejores resultados si los practicantes fueran cuidadosos. El Señor bendecirá al médico que dependa de los métodos naturales ayudando a cada función de la maquinaria humana, para que actúe por sus propios medios la parte que el Señor ha establecido para que se restaure a sí misma y funcione correctamente. Dr. Kellogg, Dios lo ha favorecido con la fraternidad médica y él desea que mantenga ese favor. Pero en ningún caso debe usted, como lo hacen los otros médicos del mundo, exaltar la Alopatía sobre toda otra práctica y llamar a todos los otros métodos curanderismo y error; porque desde sus comienzos hasta la actualidad la Alopatía ha exhibido resultados muy inaceptables. Se han perdido vidas en su sanatorio porque les han administrado drogas, y éstas no le han dado oportunidad a la naturaleza para hacer su obra de restauración. La medicación con drogas ha roto el poder de la maquinaria humana y los pacientes han muerto. Otros han llevado las drogas consigo quitándole la eficacia a los remedios simples de que dispone la naturaleza para restaurar el sistema. Los estudiantes en su institución no deben ser educados para considerar a las drogas como una necesidad. Deben ser educados para dejar de lado las drogas. La fraternidad médica, representada ante mí como la franc-masonería, con sus largos nombres ininteligibles que la gente vulgar no puede entender, llamaría charlatanería a la receta médica del Señor para Ezequías. Éste enfermó de muerte, pero oró por su vida y su oración fue oída. A los que lo cuidaban, se les ordenó que consiguieran higos y que los pusieran sobre la herida, y el rey fue restaurado. Dios utilizó estos medios para enseñarles que todos sus medicamentos solamente le estaban despojando al rey del poder para recuperarse y superar la enfermedad. Mientras ellos siguieran con sus tratamientos, no podrían salvarle la vida. El Señor desvió sus mentes de sus pociones mágicas y les mostró un simple remedio de la naturaleza. En estas instrucciones hay lecciones para todos. Los jóvenes que son enviados a Ann Arbor para obtener una educación, que según piensan ellos los exaltará como eminencias en el tratamiento de la enfermedad por medio de las drogas, descubrirán que éstas producen la pérdida de vidas en lugar de la restauración de la salud y de la fuerza. Estas mezclas son una doble carga para la naturaleza, y miles de personas pierden la vida en el esfuerzo por lanzar fuera los venenos que éstas contienen. Debemos abandonar las drogas por completo porque al usarlas introducimos un enemigo en nuestro cuerpo. Escribo esto porque tenemos que enfrentar la costumbre de los médicos de este país de usar drogas, y no queremos que esto se introduzca sigilosamente en nuestro medio como sucedió en Battle Creek. Queremos cerrar la puerta al enemigo antes de poner en peligro las vidas de los seres humanos. Aquellos que conocen la verdad, pero que no son hacedores de la Palabra, son las peores piedras de tropiezo que podríamos tener en nuestra obra de avanzada. Dios llama a su pueblo para que se levante y aderece sus lámparas. Sión no podrá ver la obra del Espíritu Santo en los pecadores que se han convertido, hasta que trabaje con ahínco por las almas que perecen. Cristo espera con misericordia a los que al presentar la verdad para este tiempo trabajen con un espíritu y una mente. Carta 53,
Junio 12 de 1901
Dios no le da a un solo hombre el monopolio de sus bienes en ninguna área de su obra. Los hombres a quienes el Señor les haya dado sabiduría, realizarán experimentos y pruebas. Prepararán alimentos que ocupen el lugar de aquellos que son perjudiciales, para que los pobres puedan obtener beneficio de sus bienes, al ganar su propio sustento y el de sus familias. Esto es lo que el Señor pide y a nadie se le permite cerrar la puerta a algo que sustentará la vida. Dios puede extender una mesa en el desierto y esto se comprenderá mejor en el futuro. Carta 98,
Junio 19 de 1901 (Vea también 7ACB, p. 406; CSRA, pp. 272-273,
352)
Los que estén en la sinagoga de Satanás profesarán estar convertidos, y a menos que los siervos de Dios tengan una percepción sutil, no discernirán la obra del poder de las tinieblas... Dios llama a sus instituciones a una reforma, porque éstas están siendo contaminadas con el espíritu del mundo. Él llama a todos a presentar el testimonio en favor de la reforma pro-salud. No tenemos derecho a recargar nuestras fuerzas físicas y mentales hasta el punto de volvernos irritables y proferir palabras que deshonren a Dios. Esto no es lo que el Señor ha ordenado. Él desea que nos mantengamos siempre serenos y pacientes. Hagan los demás lo que hagan, debemos representar a Cristo y obrar como él obraría en circunstancias parecidas. Debemos obedecer las palabras: “Sed prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.” Debemos mantener nuestros nervios en una condición saludable para que seamos serenos en nuestra conversación y rectos al actuar.... Dios me ha estado dando instrucciones que Él dará habilidad a los hombres en diversos países para producir alimentos saludables, de modo que la maquinaria humana pueda ser mantenida en buen estado, sin el uso de ninguna comida que contenga propiedades perjudiciales. Por medio del Espíritu Santo el Señor guiará a sus obreros en la preparación de alimentos. Manuscrito
156, Noviembre 27 de 1901 (Vea también 7ACB p. 336; CSRA, pp.
268-269)
El Señor dará inteligencia a muchas personas en diferentes lugares con respecto a la preparación de alimentos sanos. Él puede poner mesa en el desierto… De una manera sencilla y económica, nuestros hermanos han de experimentar con las frutas, los granos y las raíces propios de los países donde viven. En las diferentes naciones han de prepararse alimentos baratos y sanos para el beneficio de los pobres y de las familias de nuestro propio pueblo. El mensaje que Dios me ha dado es que sus hijos en los países extranjeros no han de depender, para su provisión de alimentos sanos, de la importación que venga de los Estados Unidos.... Cuando el mensaje alcanza a las personas que no han oído la verdad para este tiempo, ellas ven que deben realizar una gran reforma en su régimen alimenticio. Se dan cuenta de que deben abandonar la carne, porque crea un apetito por el licor y llena el organismo de enfermedad. Al consumir carne, las facultades físicas, mentales y morales se debilitan. El hombre se edifica de lo que come. Las pasiones animales predominan como resultado de comer carne, de usar tabaco y de beber alcohol. El Señor dará a su pueblo sabiduría para preparar, a partir de lo que la tierra produce, alimentos que ocupen el lugar de la carne. Las combinaciones sencillas de nueces, granos y frutas, preparadas con gusto y habilidad, serán recomendables para los no creyentes. Pero habitualmente se usan demasiadas nueces en las combinaciones que ahora se preparan. Manuscrito 60
de 1902
Los adventistas del séptimo día estan manejando verdades trascendentales. En el asunto de la temperancia, deberíamos estar a la cabeza de todos los demás. Sólo cuando demostremos ser inteligentes tocante a los principios de una vida sana, podremos discernir los males que resultan de un régimen alimenticio impropio. Aquellos que, habiéndose vuelto de sus errores, tengan el valor de modificar sus costumbres, encontrarán que la reforma exige luchas y mucha perseverancia. Pero una vez que hayan adquirido gustos sanos, verán que el consumo de alimentos en los que antes no veían mal alguno y decían: “Oh, eso no me puede lastimar”, establecieron en el estómago una condición que fue colocando el fundamento para la dispepsia y otras enfermedades. Los padres deben usar el sentido común al alimentar a sus hijos. Generalmente el apetito se pervierte en la infancia. Los hijos fallan en el mismo punto en que Adán y Eva fallaron en el Edén. Muchos han educado su gusto para saborear ciertas comidas que son perjudiciales y que no les proporcionarán la mejor calidad de sangre. Demasiada variedad de alimentos en una comida causa perturbación en los órganos digestivos. Los hijos débiles que comen verduras y frutas en la misma comida, a menudo se ponen irritables y malhumorados. Se considera que los chicos tienen mala disposición, cuando la verdadera causa de su irritabilidad es la comida provista por sus padres. Debemos ser cuidadosos con respecto a la cultura del alma. Si usamos todas las reservas que las agencias celestiales han provisto para nosotros, seremos colaboradores con Dios. El Señor nos ha dado susceptibilidades morales. Él nos ha dado a Jesús que vino al mundo para mostrarnos en su vida lo que nuestras vidas debieran ser. Él nos ha dado los mismos principios de la verdad que le dio al antiguo Israel. Debemos seguir estos principios en la formación del carácter. A fin de que todo sea hecho, debemos estar conectados con la Fuente de nuestra fuerza. Si el Señor en su misericordia sana nuestras debilidades y dolencias, no debemos ser presuntuosos o pensar que podemos complacer nuestro apetito pervertido, desatendiendo su mensaje de abstenernos de la lujuria de la carne que guerrea contra el alma. No nos burlemos de Dios por la perversidad de espíritu. Cuando Él obra un milagro en nuestro favor para darnos la salud, es para que consagremos nuestras restauradas energías a su servicio. Cristo no vivió para complacerse a sí mismo, sino para glorificar a su Padre. Y éste era el propósito de Dios al liberar a los Israelitas. Moisés declaró: “Porque eres pueblo santo a Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra” [Deuteronomio 14:2]. En la historia de las naciones nunca habría existido el registro de la destrucción de Jerusalén, si su pueblo antiguo siempre hubiese guardado los caminos del Señor. El Señor tiene un mensaje para este momento. Las verdades que nos han sido dadas deben ser recibidas en el corazón y reveladas en la vida práctica. Nosotros debemos ser verdaderos canales de luz para el mundo.... Por medio de su ingratitud, los hombres y las mujeres revelan que su devoción a Dios y su conexión con Él, en reconocimiento por su bondad y misericordia, son inferiores al de los animales del campo. Las bestias mudas poseen más gratitud a Dios que muchos de los seres que han sido dotados de razón y capacidad. ¡Qué reproche es para el hombre la superioridad del servicio de las bestias en contraste con el de los hombres! Por medio del profeta Jeremías el Señor dice: “Aún la cigüeña en el cielo conoce su tiempo, y la tórtola y la grulla y la golondrina guardan el tiempo de su venida; pero mi pueblo no conoce el juicio de Jehová. ¿Cómo decís: ‘Nosotros somos sabios, y la ley de Jehová está con nosotros?’ Ciertamente la ha cambiado en mentira la pluma mentirosa de los escribas. Los sabios se avergonzaron, se espantaron y fueron consternados; he aquí que aborrecieron la Palabra de Jehová; ¿ y qué sabiduría tienen?” [Jeremías 8:7-9]. Todo el capítulo presenta las cosas tal cual son. “Así dijo Jehová: ‘No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: En entenderme y conocerme, que Yo Soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová” [Jeremías 9: 23, 24]. Manuscrito
169A, Julio 14 de 1902
Al paso que deseamos permanecer firmes en la plataforma de la verdad y estar unidos con respecto a la obra médico-misionera, también deseamos entender individualmente lo que es la verdadera obra médico-misionera delineada en la Palabra de Dios. Deseamos entender la longitud, anchura, altura y profundidad de esta obra. Es una obra abnegada. Algunas cosas que dicen ser la obra médico-misionera no lo son. La obra médico-misionera es la obra más exaltada. Es uno de los medios principales para preparar a un pueblo para estar en pie como familia de Dios en los últimos días. No es simplemente algo para obtener una salva de aplausos del mundo. La verdadera obra médico-misionera concuerda con la religión pura del evangelio. Aquellos que estudian sus principios están aprendiendo de Cristo. Sus métodos de enseñanza deben ser introducidos en el entrenamiento de auxiliares que están empleados en esta rama de nuestra obra. “El que come mi carne”, dice Él, “y bebe mi sangre, tiene vida eterna.” ¿Cómo podemos comer su carne y beber su sangre? Su respuesta es, “la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” La Palabra de Dios debe ser el fundamento de todo.... Los empleados de la institución deben entender que en su labor diaria ellos están obteniendo una educación más valiosa que cualquiera que pudieran recibir en el aula. Un entrenamiento práctico vale mucho más que el conocimiento teórico. Las palabras comunes que usamos para los remedios simples, son tan útiles como los términos técnicos que usan los médicos para esos mismos remedios. Pedirle a una enfermera que prepare un poco de té de menta, cumple el mismo propósito que las instrucciones dadas en un lenguaje que sólo se puede entender después de un largo estudio. El Señor no usa palabras que no tienen sentido para la persona simple. Cuando Ezequías estuvo enfermo, el profeta Isaías dijo: “Tomen una masa de higos, pónganla en la llaga, y sanará.” El Señor habla así en un lenguaje tan claro que todos podemos entenderlo. A fin de llegar a ser una enfermera competente, no es necesario aprender tantos términos técnicos que comparativamente pocos pueden entenderlos. Para adquirir familiaridad con estas palabras largas, los estudiantes usan un tiempo precioso que de otra manera, podrían utilizar para un mejor propósito. Se inventan esos nombres difíciles para encubrir la naturaleza de las drogas venenosas. Cristo es nuestro gran Médico. Él está listo para tomar parte en nuestras escuelas de entrenamiento médico-misionero, para trabajar con los alumnos y sanarlos. Durante el ministerio de Cristo en la tierra, su gran corazón de amor atraía un lazo de simpatía y ternura en los corazones de la gente. Cuando les decía a los enfermos que habían sido sanados, ellos le creían. Sus mismas palabras parecían estar acompañadas por el poder de convicción, y el pueblo creía que Él hablaba la verdad. Los incrédulos preguntan: “¿Por qué no se realizan milagros entre aquellos que afirman ser el pueblo de Dios?” Hermanos, el mayor milagro que se puede hacer es la conversión del corazón humano. Nosotros necesitamos ser reconvertidos, perder de vista el yo y las ideas humanas y mirar a Cristo, para que podamos ser transformados a su semejanza. Cuando el mayor de todos los milagros se lleve a cabo dentro de nuestros corazones, veremos la operación de muchos otros milagros. Mientras nosotros no estemos convertidos, Dios no puede obrar milagrosamente por medio nuestro porque eso nos arruinaría, lo tomaríamos como evidencia de que somos perfectos ante Él. Nuestra primera obra es llegar a ser perfectos a su vista, por medio de una fe viva que acepte su promesa de perdón. Cristo les declaró a sus discípulos: “Pedid todo lo que queráis, y os será hecho.” Recordemos que Él también dijo: “El que cree en mí, no cree en mí, sino en el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió. Yo, la Luz, he venido al mundo, para que todo quel que cree en mí, no permanezca en tinieblas” [Juan 12:44-46]. “Todavía un poco, el mundo no me verá más; pero vosotros me veréis; porque yo vivo, vosotros también viviréis” [Juan 14:19]. “Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí” [Juan 15:4]. Aquellos que por medio de una fe viva ven a Cristo y moran en Él, tendrán poder para obrar milagros para su gloria. Por esto, los médicos y enfermeras de nuestras instituciones médicas deben ser personas que habitan en Cristo; para que debido a su conexión con el Médico celestial, sus pacientes reciban bendiciones. Los obreros que temen a Dios no usarán drogas venenosas. Usarán los métodos naturales que Dios ha dado para la restauración de los enfermos. Una y otra vez les he dicho a los empleados de nuestros sanatorios que de acuerdo a la luz que Dios me ha dado, sé que en casos de fiebre, si ellos tomaran el caso a tiempo y usaran métodos naturales de tratamiento en vez de drogas, no perderían ni un solo paciente. Mi esposo y yo no éramos médicos ni hijos de doctores, pero teníamos éxito en el tratamiento de las enfermedades. En un tiempo cuando muchas personas, incluso los hijos de médicos, se morían a nuestro alrededor, íbamos de casa en casa para tratar a los enfermos, usando agua y dándoles alimentos saludables. Gracias a la bendición de Dios, no perdimos ni un solo caso. En otra ocasión tuve que atender a mis dos hijos que se enfermaron con fiebre tifoidea. Dios era mi auxilio. Mi esposo, se habría muerto si yo, por fe, no me hubiese aferrado a Dios. Yo sabía que Dios no permitiría que él se muriera para que su nombre no fuese deshonrado. Dios preservó la vida de mi esposo. Años después, cuando él se murió, mis amigos me dijeron: “¡Oh, Hermana White, ore para que resucite!” Yo les contesté: “El Señor dice: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.” “Yo no deseo que el viejo guerrero regrese a la vida, para volver a morir. Que descanse hasta la mañana de la resurrección.” Manuscrito
133, Octubre 30 de 1902 (Vea también CSRA, pp. 384, 399-400; MM, pp. 280-281,
310)
El Señor abreviará su obra en justicia. La tierra se ha corrompido bajo sus habitantes. Enfermedades de todo tipo están ahora afligiendo a la familia humana. La miseria creada por la corrupción que está en el mundo a través de la concupiscencia, se está desarrollando de una manera sorprendente en toda clase de crímenes que se cometen. La crueldad de los poderes satánicos se ve en todas partes: robos, asesinatos, sensualidad. Estamos rodeados por peligros invisibles.... Se me ha instruido decir que si alguna vez el consumo de carne fue seguro, no lo es ahora. Se llevan los animales enfermos a las grandes ciudades y a los pueblos, y se los vende para servir de alimento....Semejante dieta contamina la sangre y estimula las pasiones bajas.... A los padres que viven en las ciudades, el Señor les está enviando este grito de advertencia: Junten a sus hijos en sus hogares; sepárenlos de aquellos que desprecian los mandamientos de Dios, que están enseñando y practicando lo malo. Salgan de las grandes ciudades tan pronto como les sea posible. Los padres pueden procurar pequeños hogares en el campo, con tierra para cultivar, donde pueden tener huertas y cultivar hortalizas y pequeñas frutas para que ocupen el lugar de la carne, la cual corrompe tanto el torrente sanguíneo vitalizador que circula por las venas... Dios ayudará a su pueblo a encontrar tales hogares fuera de las ciudades. Manuscrito
97, Julio 4 de 1908 (Vea Ev, pp. 201-202)
Aquellos que han estado promoviendo este asunto (un nuevo estilo en la reforma de la vestimenta), pueden estar seguros que no han sido inspirados por el Espíritu de Dios. Estamos muy cerca de la gran crisis. El Señor desea que se haga todo para la gloria de Dios. El crear una nueva dificultad en la cuestión del vestido agradaría al enemigo. Habría muchos comentarios, se acusarían unos a otros porque no todos visten exactamente igual. No es necesario hacer alboroto en este asunto (del vestido). No se deben inventar pruebas. Tenemos una prueba para este tiempo. -el Sábado del cuarto mandamiento-, y nada debe apartar la mente y el corazón de la gran obra de preparación para este tiempo. La cuestión del vestido no es la verdad presente....No se me ha dado un estilo preciso como la norma exacta para guiar a todos en su vestimenta.... Las pruebas de Dios deben destacarse ahora en forma clara e inequívoca. Hay tormentas delante de nosotros, conflictos con los cuales pocos sueñan. No hay necesidad ahora de hacer ninguna alteración especial en nuestro vestido. El estilo sencillo que se usa ahora, confeccionado de la manera más saludable, no requiere armadores (aros) ni largas colas y es presentable en todas partes. Estas cosas no deben presentarse para distraer nuestra mente de la gran prueba que decidirá el destino eterno de un mundo: los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. - FUERZAS OPOSITORAS -
Carta 8,
Agosto 4 1850 (Vea también 3MS, p. 145)
Se me señaló el tiempo de los hijos de Israel en Egipto. Y vi las señales y prodigios que Dios obró por medio de Moisés delante de Faraón, la mayoría de los cuales fueron imitados por los magos de Egipto; y se me mostró que en el mundo y entre las profesas iglesias se harán cosas similares a la obra de los magos de la antigüedad. Vi que el poder de los magos ha aumentado muchísimo en unos pocos meses y seguirá yendo en aumento y se difundirá. A menos que Israel se levante e incremente su poder y fuerza y crezca en gracia y en el conocimiento de la verdad, los poderes de las tinieblas obtendrán la victoria sobre ellos. Manuscrito 7,
Agosto 24 de 1850
Vi que los esfuerzos de Satanás son más poderosos que nunca, porque sabe que su tiempo es corto y que el sellamiento de los santos los pondrá más allá del alcance de su poder. Ahora obrará de todas las maneras posibles, e intentará lograr mediante todas sus insinuaciones que los santos estén desprevenidos, se duerman en la verdad presente o que duden de ella, para impedirles así que sean sellados con el sello del Dios vivo. También vi que dentro de no mucho, Satanás aparecerá casi en forma humana y que sus ángeles estarán todos alrededor de ellos buscando alguna manera de devorarlos.... Vi que Dios desea que su pueblo se aparte del mundo, porque los malvados serán propiedad del enemigo, que él obrará a través de ellos de cualquier manera posible para desconcertar y destruir a los santos, y que si nos vemos forzados a estar en compañía de los injustos, debemos orar y velar en todo momento para que no participemos de su espíritu; porque ellos corrompen la atmósfera en que se encuentran y su mismo aliento es tinieblas; y que los malvados irán de mal en peor. También se me mostró que debemos separarnos de ellos y ser libres, libres en verdad. Dios no quiere que su pueblo se mezcle con los injustos más allá de lo que se vean obligados a hacerlo. Vi que los golpes [misteriosos] eran efectos del poder de Satanás. Algunos procedían directamente de él y otros indirectamente, por medio de sus agentes; pero todos dimanaban de Satanás. Eran su obra y la realizaba de distintos modos. Sin embargo, en las iglesias y en el mundo había muchos tan sumidos en densas tinieblas, que se imaginaban y sostenían que esos golpes misteriosos eran obra del poder de Dios. “Dijo el ángel: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?” [Isaías 8:19, 20].... “Los muertos nada saben” [Eclesiastés 9: 5]. ¿Consultarán a los muertos por el Dios viviente? Se han apartado del Dios vivo para conversar con los muertos que no saben nada. Vi que no tardaría en calificarse de blasfemia todo cuanto se dijera en contra de los golpes misteriosos, los cuales se irían extendiendo más y más, con incremento del poder de Satanás, y que algunos de sus adeptos tendrían poder para realizar milagros, hasta para hacer bajar fuego del cielo a la vista de los hombres. Y que ellos explicarían aún todos los milagros hechos por nuestro Señor Jesucristo, y que muchos creerían que todas las obras poderosas que hizo el Hijo de Dios cuando estuvo en la tierra, fueron hechas por este mismo poder. Vi que pronto llegará el tiempo cuando habremos de asirnos firmemente del fuerte brazo de Jehová; pero vi que todos los prodigios y las grandes señales del diablo tienen por finalidad engañar y vencer al pueblo de Dios; y no debemos temer a los impíos, sino ser esforzados y valientes en pro de la verdad. Si nuestros ojos se abrieran veríamos en nuestro derredor a los ángeles malignos tramando alguna nueva manera de molestarnos y destruirnos; pero vi a los ángeles de Dios que con su poder nos amparan, porque el ojo vigilante de Dios está siempre sobre Israel para el bien y él protegerá y salvará a su pueblo si éste confía en Él; y cuando el enemigo irrumpa como una inundación, el Espíritu del Señor enarbolará un estandarte contra él. Debemos obrar mientras dura el día y cuando Satanás viene con su poder para oprimirnos, debemos tener fe en Dios y vencerlo. Si no podemos vencerlo, debemos ayunar y orar y sin duda obtendremos la victoria y el triunfo sobre Satanás. Manuscrito 1,
Febrero 1 de 1890 (Vea también 7ACB, pp. 344, 367; CSMC, p. 241; 2MS, pp.
51-52)
Nos dolió mucho cuando nos llamaron la atención y advertimos que en nuestros diarios había propaganda de brujería, hechicería, de la obra de magos y de toda suerte de cosas, que estaban sucediendo en Battle Creek....Een estas manifestaciones existe un poder superior al poder humano; ¿y cuál es ese poder? Es el poder de Satanás; y tan pronto como usted comienza a relacionarse con esos encantadores y les da el menor consentimiento, deshonra al Dios del cielo y pone en peligro su propia alma.... ¿Cómo está trabajando (Satanás) aquí en Battle Creek? Vienen los magos y se despierta una ardiente curiosidad para ir a verlos; y cuando ellos (los jóvenes adventistas del séptimo día) asisten a estas funciones para ver lo que hacen, se ponen en contacto con ellos (los magos y encantadores); y al hacerlo entran en comunicación directa con el poder de las tinieblas. Manuscrito 5
de 1890 (Vea también PM, pp. 98-99)
“¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu Palabra” [Salmos 119:9]. ¿Por qué, entonces, los maestros de nuestros colegios y escuelas dependen de libros que están llenos de falsedad y cosas sin valor, con cuentos de hadas e historias que llenan la mente de los jóvenes con deseos de lo irreal? ¿Por qué las lecciones que aprenden los niños y jóvenes no son puras, elevadas y ennoblecedoras? ¿No se pueden escribir libros que estén exentos de toda especie de error? ¿No hay suficiente talento entre los adventistas del séptimo día para escribir libros que contengan las lecciones simples del Antiguo y del Nuevo Testamento? El estudio de la historia del Antiguo Testamento es de gran valor tanto para niños como para jóvenes, y las lecciones contenidas en el Nuevo Testamento fueron dadas por el mayor Maestro que este mundo haya conocido jamás. ¿Por qué, entonces, dependemos nosotros de las producciones de hombres que no han estado trabajando para la gloria de Dios, cuyas mentes no han discernido entre la verdad y el error, la luz y las tinieblas? ¿No es suficiente el gran plan de salvación para absorber el interés de cada mente? Un conocimiento de este plan no solamente educará y disciplinará la mente, sino que atraerá y agilizará el intelecto. Nuestras vidas deberían estar llenas de Jesús, y deberíamos estar preparados en este momento para un mejor y más claro conocimiento de Él. ¿Por qué entonces la gente depende de la sabiduría de libros que contienen errores objetables para la instrucción de sus hijos? Cuando los niños preguntan el significado de estas historias, que están en contra de todo lo que se les ha estado enseñando, los padres responden que no son verídicas y, sin embargo, continúan colocando esos libros delante de sus hijos. Así se introduce el error en la educación de los jóvenes. Pero nadie parece tener en cuenta que las ideas presentadas en esos libros y las historias imaginarias, novelas y fábulas que son distribuidas para alimentar la mente, estimulan el deleite y el apetito por las cosas irreales de la vida. Cuando tenemos una abundancia de lo que es real y de lo que es divino, ¿por qué no alimentamos las mentes de los niños con esta clase de comida? Jamás se debería poner delante de los niños y jóvenes libros que perviertan la verdad, y que desvíen la mente que está en crecimiento, y no sólo ellos, sino que aquellos que tienen una mente madura estarían mucho mejor, serían más puros, más fuertes y más nobles si no tuvieran nada que ver con ellos. Traté de presentar este asunto delante de nuestro pueblo en esta última navidad. Pero otros asuntos demandaron tanto de mi tiempo y fuerza que no pude llevar a cabo el trabajo que tanto deseaba hacer. Protesté cuando se propuso que durante el siguiente año no se enseñara nada en el colegio, excepto lo que se había estado enseñando hasta aquí, sin haberlo presentado ante la Conferencia (1888). Protesté porque se me habían presentado muchas cosas que en ese momento yo no podía exponer ante la Conferencia porque ellos no estaban preparados para recibirlas. En nuestras escuelas es necesaria una decidida reforma con respecto a las lecciones presentadas a los niños y jóvenes. En cada departamento debemos dirigirnos hacia un alto ideal y no aceptar un nivel mediocre. Usted podrá decir que en nuestras escuelas sabáticas se instruye a los niños en función de la verdad. Es cierto, y cuando los niños van a la escuela todos los días (durante la semana), se colocan libros delante de ellos que confunden sus mentes y tienen que aprender lecciones falsas. Estas cosas necesitan ser condenadas, porque si usted educa a los jóvenes con libros que alteran la verdad, ¿cómo podrá ser capaz de contrarrestar la influencia de esta educación? Usted está sembrando la semilla y debe prepararse para la cosecha. No insisto en que en nuestras escuelas educativas se deben presentar las razones de cada fase de nuestra fe; los alumnos pueden obtener esto en la escuela sabática y en la iglesia. Pero las lecciones dadas en el Antiguo y Nuevo Testamento deberían ser cuidadosamente seleccionadas y presentadas en forma interesante y atractiva para la mente de los niños. Es ciertamente seguro y aconsejable educar a los alumnos con las enseñanzas de Cristo. Los niños no son ciegos ni sordos a la perversión de la verdad; sus mentes son fácilmente impresionables y las impresiones dadas deberían ser de un carácter justo. ¡No estamos en libertad de enseñar aquello que se pone al nivel del mundo, o que complace la norma de la iglesia porque es la costumbre hacerlo! Solamente, al seguir las instrucciones de Jesucristo, estaremos seguros. Lo que era seguro para Él enseñar, es seguro para que nuestros niños lo estudien. La vida eterna está ante nosotros, ¿acaso no queremos que nuestros hijos obtengan ese preciado beneficio? Pero todos los que ganen la vida eterna, ancianos y jóvenes, deben dejar a un lado sus preferencias y con simplicidad de corazón y profunda humildad deben buscar la Palabra de Dios. Los que son precipitados, dominantes y llenos de autosuficiencia, no escudriñarán las Escrituras con el propósito de glorificar a Dios; porque tratarán de buscar algo para justificar sus propias ideas y respaldar sus propias teorías. Hay un grave estado de insubordinación en el corazón del que no está completamente santificado. Es del todo importante que cada uno tenga el propósito de discernir y comprender de todo corazón las cosas elevadas de Dios; porque aún aquello que habíamos considerado como la luz, pudo haber sido chispas de nuestro propio fuego. Es imposible para el hombre interpretar las Escrituras correctamente por su propia luz y medirlas de acuerdo a su estrecha comprensión: “Nadie se engañe a sí mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio” [1 Corintios 3:18]. Cuando, por medio de la gracia de Cristo, el hombre crucifique los deseos de la carne y sus afectos y atracciones, entonces, y solo entonces, podrá llegar a ser partícipe de la naturaleza divina. Pero muchos actúan como si ellos estuvieran por encima del Señor Jesucristo. Él era puro y sin mancha, completamente obediente a los mandamientos de su Padre y sus verdaderos seguidores deben ser como Él fue. Éstas son las lecciones que los niños deben aprender en la escuela. Si la vida interior es perfecta, se verá una experiencia noble; y veremos más allá del presente ámbito estrecho del tiempo y la percepción. ¿Han muerto al mundo los maestros de nuestras escuelas diurnas y escuelas sabáticas? ¿Están buscando las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios? La religión de Jesucristo es de lo alto, y no puede tener nada en común con el despliegue y espejismo del mundo. Carta 12,
Agosto 13 de 1890 (Vea también, Ev, pp. 247-248, 256, 368, 682; FPCV, p. 296;
NEV, p. 214; 1MS, p. 48; 2MS, pp. 56, 73-79, 82-84; AFC, p. 188)
El Señor me ha mostrado claramente que lo que usted considera como comunicaciones de Dios dadas a usted y a otros mediante su hija Ana, no procede de Él. No lleva las credenciales divinas. Es otro espíritu el que controla a la niña. Es el enemigo el que trabaja en ella. Tales manifestaciones serán más y más comunes en estos últimos días. No conducen a la unidad, a toda la verdad, sino que alejan de la verdad.... En diversos casos, los que afirmaban haber tenido visiones tenían un testimonio para mí; según ellos yo debía hacer ciertas cosas, -cosas humillantes que no mencionaré,- todo producto del fanatismo.... He visto a varios que en mi presencia parecían estar en visión; pero cuando reprendí al espíritu que los controlaba, ellos inmediatamente salieron de la visión con la mente perturbada. Experiencias como éstas llegaron a ser muy frecuentes. Varios miembros de una misma familia eran afectados por esta clase de engaño. Uno veía que cierta hermana se exaltaba a sí misma....Otro veía que él debía ir a cierto lugar y permanecer allí por unas dos, tres o cuatro semanas. Algunos, faltos de sabiduría, aceptaban estas visiones.... Precisamente, el último engaño de Satanás se hará para que no tenga efecto el testimonio del Espíritu de Dios. “Sin profecía el pueblo se desenfrena” [Prov. 29:18]. Satanás trabajará ingeniosamente, con métodos distintos e instrumentos diferentes, para desarraigar la confianza del pueblo remanente de Dios en el testimonio verdadero. Introducirá visiones engañosas para descarriar, mezclará lo falso con lo verdadero, y con esto fastidiará de tal modo a la gente que ésta tildará de fanático todo aquello que tenga que ver con las visiones; pero las almas sinceras, al establecer un contraste entre lo falso y lo verdadero, estarán capacitadas para distinguir entre estos términos. Asimismo, él obra a través de personas que han sido amonestadas por alguna inconsistencia en su vida religiosa, por algún tipo de comportamiento que era peligroso para ellos mismos y para los demás. En vez de recibir el testimonio como una bendición de Dios, rechazan los medios que Dios usa para corregirlos. Aparentemente pueden ser muy celosos en la causa de Dios, pero interpretan la Palabra a su manera y hacen que ésta contradiga lo que el Señor ha revelado en los testimonios. Piensan que están sirviendo a Dios, pero tal obra no les ha sido encomendada.... El tiempo presente es sumamente peligroso para el pueblo de Dios. Dios está guiando a un pueblo y no a un individuo aquí y otro allí. Tiene en el mundo una iglesia que permanece en la verdad.... Los males que han existido en todas las épocas continuarán existiendo hasta el fin del tiempo de gracia. Necesitamos entender la causa de estos males y los métodos de ataque de Satanás, para que podamos ser capaces de resistirlos. No solamente tendremos que enfrentar a los hombres que han caído en el error, sino a principados, potestades y maldades espirituales en los lugares celestes. Satanás está luchando para defender su imperio porque los siervos de Dios están determinados a destruirlo. Carta 109,
Diciembre 6 de 1890 (Vea también 7ACB, p. 426; 3MS, p. 83)
Ahora estamos viviendo en un tiempo crítico para muchos. Hay muchos en el valle de la decisión casi determinados a asumir una postura. Alguno puede ser un hombre...de mucha habilidad, pero tan pronto como él define su posición, no puede mantener su puesto y su esposa se opone amargamente. Oh, quiera el Señor ayudar a esas pobres almas. Pienso que debemos orar más por esas personas, ellas han recibido la mala influencia de aquellos que ven la cruz, pero que no se atreven a levantarla porque al hacerlo perderían el apoyo económico y son el sostén de su familia. Ellos reconocen la verdad y la sienten intensamente, pero no se atreven a arriesgarse a dar el paso.... Hay tantas influencias que nos apartan de las realidades celestiales a las terrenales, que mi alma tiembla con aprehensión por aquellos que ven la verdad y no tienen suficiente fe para aventurarse a obedecerla. Oh, que el compasivo Redentor pueda ser para estas queridas almas una presente ayuda en tiempo de necesidad y puedan tener la gracia para cantar: “Jesús, yo he tomado mi cruz, todo lo dejo y te sigo.”... El enemigo ha hecho esfuerzos magistrales para perturbar la fe de nuestro pueblo en los testimonios, y cuando estos errores lleguen, tratarán de probar todas las posiciones por medio de la Biblia, pero ellos interpretan mal las Escrituras. Hacen aseveraciones atrevidas...y aplican mal las profecías y las Escrituras para probar falsedades. Y, después que los hombres han hecho su obra para debilitar la confianza de nuestra iglesia en los testimonios, destruyen la barrera para que la incredulidad con respecto a la verdad se extienda ampliamente; y ninguna voz se eleve para detener la fuerza del error. Esto es precisamente lo que Satanás se propuso que ocurriera, y los que han estado preparando el camino para que la gente no prestara atención a las advertencias y los reproches de los testimonios del Espíritu de Dios, verán que una ola de errores de toda clase aparecerá. Pretenderán que usan las Escrituras como evidencia, pero los engaños de Satanás prevalecerán en toda forma. Yo sé que el pastor [Urías] Smith, el pastor [G.I.] Butler, [J.H.] Morrison y [L.] Nicola, en su ceguedad, han estado haciendo una obra con la cual no desearían enfrentarse en el juicio.... Siempre quise al hermano Smith como a mi propio esposo y a mis hijos....Y he tenido en alta estima al pastor Butler. Pero estos hombres me han dejado sola. Estos hombres, a quienes el Señor en varias oportunidades les instruyó a que permanecieran unidos junto a mi esposo y a mí en una íntima comunión hasta el fin del tiempo. Ellos me han causado una indescriptible tristeza y agonía de espíritu que no puedo describir. He llorado intensamente la muerte de mi esposo, ¡oh, sólo Dios sabe cuánto! Pero las acciones crueles de ellos hacia la obra que Dios me ha encomendado hacer, me han dolido aún más profundamente que la muerte de mi esposo....conozco perfectamente sus posiciones, éstas están frente a mí de diferentes maneras, hasta que sólo siento alivio cuando me mantengo alejada de Battle Creek, donde prevalece la influencia activa de estas cosas. Carta 23C,
Julio 20 de 1894 (Vea también 3MS, p. 387)
Una noche me encontraba en un sueño o visión y se me revelaron algunas cosas que estaban sucediendo en Battle Creek. Mi guía dijo, “sígueme.” Las calles estaban infestadas de gente que andaba en bicicletas, de nuestro propio pueblo. Había un testigo celestial que los observaba mientras satisfacían sus deseos de gratificación egoísta, y de esa manera malgastaban lo que debieran haber invertido en las misiones extranjeras para levantar la bandera de la verdad en las ciudades, y en los caminos apartados de la tierra. Había una infatuación, una locura sobre ese tema. Los que invierten tanto dinero en estas cosas cuando hay hambre a las puertas de miles, no dan un buen testimonio de la verdad de que el fin de todas las cosas está cerca. Estas cosas están debilitando los mensajes que Dios ha dado a sus mensajeros para despertar al mundo respecto del gran evento que está justo ante nosotros. El testigo celestial expresó: “Apartaré mi rostro de ustedes porque en su cuadro placentero y sus prácticas egoístas están representando mal la religión de Jesucristo y preparando así un pueblo que, al negarlo en su vida práctica, será entrampado por los engaños de los últimos días.” Satanás usará toda artimaña que pueda inventar para hacer que nuestro pueblo sea desleal a Jesucristo, el Capitán de nuestra salvación. Sería mejor que eliminaran los artículos que aparecen en nuestros periódicos exaltando las bicicletas y en su lugar presentaran los destituidos campos extranjeros. “Mi pueblo,” dice el Señor, “se equivoca y se separa de la fuente de su fortaleza. En sus obras me niegan, y yo apartaré mi rostro de ellos a no ser que se arrepientan y vuelvan a sus primeras obras.” Los Estados Unidos y especialmente Battle Creek, donde la mayor luz del cielo ha estado brillando sobre la gente, puede llegar a ser el lugar de mayor peligro y oscuridad, porque el pueblo no practica la verdad ni anda en la luz. ¿Para qué sirvió el movimiento del invierno pasado (1893-1894) promoviendo el dejar de lado las joyas y ornamentos? ¿Fue para enseñarle una lección a nuestro pueblo? Al hacerlo ¿estuvieron ellos impulsados por el Espíritu Santo con el propósito de usar los beneficios para el avance de la obra de Dios en los países extranjeros? ¿Acaso Satanás no está contrarrestando la impresión del Espíritu Santo sobre los corazones humanos, permitiendo que haya una reacción favorable para que luego aparezca otro mal? La actitud actual es totalmente inconsistente con el movimiento de dejar de lado los ornamentos y las indulgencias egoístas que absorben los recursos, la mente y los afectos, al distraerlos por vías falsas. La luz que Dios me ha dado es que se debe hacer una obra en el corazón que no permita que la mente y los recursos, sean desviados de esa manera del gran asunto que debiera absorber cada mente: el reino de Dios y su justicia. Preparaos, preparaos para el gran día de Dios. ¿Cómo puede el pueblo de Battle Creek interpretar dichos movimientos tan difíciles de armonizar el uno con el otro? Quiera el Señor ayudar a sus siervos a enfocar su influencia hacia los canales que Él pueda aprobar. La obra del Espíritu Santo es actuar como reprensor. Se me ha encomendado que diga que ésta es la obra que se ha estado haciendo y se debe seguir llevando a cada iglesia de nuestro país. Cuanto más nos acerquemos a las escenas finales de la historia de este mundo, más pronunciada será la obra de Satanás; por medio de sus artimañas aparecerá todo tipo de engaños para desviar la mente de Dios. Por medio de alguna excusa o invención suya, Satanás despertará en la mente de los seres humanos el ardiente deseo de invertir dinero en edificios cómodos o los motivará a gastarlo innecesariamente, para que haya menos dinero para mantener a los obreros y menos para la apertura de nuevos campos. El dinero será invertido imprudentemente para hacer cosas muy buenas en sí; pero que al hacerlo, la parte más esencial de la obra será inmovilizada y no se podrán emprender muchas cosas para levantar la bandera de la verdad en nuevos campos, con la dignidad propia que debiera caracterizar la proclamación de las advertencias que deben ser dadas a nuestro mundo. Si en el gran corazón de la obra late un pulso violento y errático, el riesgo que amenaza la vida espiritual afecta al cuerpo entero. Hermanos y hermanas de Battle Creek, les pregunto: ¿Quién los ha hechizado para no obedecer la verdad, no sólo en profesión, sino también en la práctica? ¿Destituirán los ídolos del corazón para que Jesús sea entronizado allí? Él está golpeando a la puerta de cada corazón; ¿pueden ustedes oír su voz diciendo: “ábranme, les ofrezco tesoros celestiales, bienes de valor imperecedero; compren de mí oro afinado en fuego para que sean ricos; vestiduras blancas y colirio para sus ojos? Estos son los bienes que necesitan, los cuales, si los poseen les abrirán las puertas de perlas de la ciudad de Dios.” Él los invita a la rica fiesta del Evangelio que les ha presentado, para que se alimenten con el pan de vida y Cristo todavía está golpeando a la puerta de los corazones. Muchos van a Battle Creek esperando encontrar una influencia semejante a la del cielo, pero pronto descubren prácticas que no están totalmente de acuerdo con sus ideas de la verdad, ni con el pueblo peculiar y separado que debe representar los más puros y santos principios de la religión que hayan sido dados al mundo. Muchos han seguido por senderos falsos al estar vinculados con aquellos que no son consagrados y abnegados seguidores de Jesucristo. Estos falsos maestros han sido como señuelos para desviar las almas de los principios de la verdad y de la rectitud. ¿Dónde están los fieles centinelas de Battle Creek que han de defender el fuerte? ¿Dónde están los miembros de la milicia que estarán en guardia y no disminuirán su vigilancia por un momento, hombres que velen, hombres de oración, hombres que cultiven un espíritu de humildad y mansedumbre, siguiendo el ejemplo de nuestro Modelo, el mayor Misionero que jamás haya visitado nuestro mundo? Mi alma está continuamente agobiada como un carro debajo de las gavillas. Oh, ¿Por qué están los hombres tan ciegos espiritualmente? Pobres, triviales, prefieren a sus ídolos antes que a Jesucristo y los admiten en el corazón, mientras que a Jesús lo dejan afuera, a la intemperie. ¿Podrá usted forzar a Dios para que obre y eche por tierra sus ídolos uno tras otro, para que aquellos que afirman ser cristianos puedan ser guiados de lo perecedero a lo eternal? A ustedes se les han confiado los sagrados y solemnes mensajes de amonestación a un mundo idólatra e impenitente y el Señor no se agrada con su forma de proceder. Él no puede prosperarlos mientras mal representan así la verdad, negando el mensaje por medio de su conducta. ¿Despertará nuestro pueblo? ¿Continuarán ellos esforzándose por comprar cosas que realmente no necesitan y que los hace un oprobio ante el mundo? El Señor tiene bienes en las manos de sus mayordomos y ellos los están malversando y de alguna manera ligándolos a algún tipo de ídolo. Nosotros les hemos presentado las necesidades de este campo extranjero y, sin embargo, no han tenido orejas para oír ni corazones para sentir, y en vez de considerar nuestra posición en esta nueva región lejana, en vez de negarse a sí mismos para que podamos tener medios, enlazan las cosas de Dios con las cosas que Él llama ídolos. Es tiempo de que haya una actitud diferente en Battle Creek o los juicios de Dios caerán ciertamente sobre su pueblo. Las bendiciones que en gran medida les ha dado ¿han hecho de ustedes sus colaboradores? ¿Acaso nuestro pueblo no le está demostrando a los incrédulos que en Battle Creek no se cree la verdad que se afirma defender? Dios los ha estado llamando para que abandonen todo tipo de autoindulgencia y toda manera de extravagancia. Cuando la iglesia ha tenido gran luz, será para ella un grave peligro si no avanza en la luz, se pone sus hermosos vestidos y se levanta y resplandece; las tinieblas nublarán la visión hasta el punto en que llamarán tinieblas a la luz, y a la luz tinieblas. Cuando los creyentes en Battle Creek no sólo sean penitentes ocasionalmente, sino que anden en humildad y sean hacedores de la Palabra, el mundo se dará cuenta que han estado con Jesús. Oh, ¿cómo debe hablar el Espíritu Santo para impresionar los corazones de la gente a obedecer su voz? Carta 83,
Mayo 22 de 1896 (Vea también 7ACB, p. 295; PM, pp. 71, 129, 258, 389-390)
Mucho de lo que se me ha revelado se agolpa en mi mente y apenas sé como expresarlo. Sin embargo, no puedo callar. El Señor está indignado con los hombres que se disponen a controlar a sus semejantes y desarrollan planes que el Espíritu Santo condena.... El corazón natural no debe traer sus propios principios impuros y corruptos a la obra de Dios. No se deben ocultar los principios de nuestra fe. El mensaje del tercer ángel debe ser proclamado por el pueblo de Dios hasta transformarse en el fuerte clamor. El Señor tiene un tiempo determinado para terminar la obra; pero ¿cuándo será ese tiempo? Cuando la verdad para estos últimos días sea proclamada para testimonio a todas las naciones, entonces vendrá el fin. Si el poder de Satanás puede entrar en el mismo templo de Dios y manipular las cosas como a él le place, el tiempo de preparación será prolongado.... Los hombres en puestos de confianza han manifestado los mismos atributos de Satanás....Han estado haciendo esfuerzos para traer a los siervos de Dios bajo el control de los hombres....Han apoyado principios que jamás deberían haber visto la luz del día....Hombres finitos han estado luchando contra Dios, contra la verdad y contra los mensajeros escogidos por el Señor, contrarrestándolos con todos los medios a su alcance.... Es una ofensa para Dios que su obra sea restringida por los seres humanos....¡Nada que el hombre pueda tramar podrá ocupar el lugar del Espíritu Santo! Nada que la sabiduría del hombre pueda inventar, justificará la violación de la verdad o la ignorancia de los derechos de la humanidad....El enemigo obstruirá la rueda del progreso para impedir que la verdad del evangelio circule por todas partes. Con este objeto él lleva a los hombres a sentir que tienen el privilegio de controlar las conciencias de sus semejantes, de acuerdo con sus ideas pervertidas. Excluyen al Espíritu Santo de sus concilios y luego bajo el poder y el nombre de la Conferencia General, inventan reglas para constreñir a los hombres a ser regidos por sus propias ideas y no por el Espíritu Santo. Los planes formulados para obtener control sobre la experiencia y las mentes humanas, son como el fuego extraño que constituyen una ofensa para Dios....Hay necesidad de una educación respecto a los derechos y deberes de los hombres que están ocupando posiciones de autoridad....Hasta que venga el día de la prueba, qué poco conocen los hombres su propia debilidad. Profesando ser sabios se hacen necios. El hombre no tiene en sí mismo nada de qué gloriarse. Aun aquellos que están en puestos de más responsabilidad caen en el pecado, aunque aparentemente están rodeados por los mejores privilegios religiosos.... Dios lee los motivos que hacen resaltar la obra de la cual he hablado y porque me los ha revelado siento un dolor tan profundo, que me resulta imposible expresarlo. No puedo defender esos motivos o métodos porque son una ofensa para Dios. Debo tomar mi decisión en cuerpo y alma. ¿Qué más puedo decir? Les he escrito una y otra vez, pero ¿cuál ha sido el efecto de los testimonios? ¿Qué reformas se hicieron?... La justificación por la fe se manifestará por medio de una transformación del carácter. Ésta es para el mundo la señal de la verdad respecto de las doctrinas que profesamos. La evidencia diaria de que formamos una iglesia viviente, se ve en el hecho de que practicamos la Palabra. Una acción cristiana consistente proclama un testimonio viviente al mundo. Le declara a un mundo apóstata que como pueblo creemos que nuestra seguridad está en nuestra dependencia de la Biblia. Este testimonio es un contraste inconfundible de la gran iglesia apóstata que adopta la sabiduría humana y su autoridad, en lugar de la sabiduría y soberanía de Dios.... El Señor Jesús necesita limpiar la institución de Battle Creek tan ciertamente como fue necesario que limpiara el templo cuando estuvo aquí en la tierra. ¡Oh, si nuestras instituciones pudieran ser purificadas de los compradores y vendedores y de sus mercancías!... A Battle Creek han llegado hombres impulsados por el Espíritu Santo, pero a menos que éstos lucharan cada pulgada de terreno una y otra vez para tratar de mantener los métodos correctos, finalmente serían dominados. Ellos han visto corrupción precisamente en el punto en que se centra nuestra obra....Dios ya no desea que su templo sea una cueva de ladrones y cambiadores de dinero....El Señor no puede ser burlado. Él examinará y probará a su pueblo; Él purificará cuidadosamente el suelo y juntará el trigo en su granero. Manuscrito
46, Marzo 31 de 1898 (Vea también CWE, pp. 66- 67; CDCD, p. 99; WM, pp. 199-200,
311-312)
Debemos ser cuidadosos de no causar una impresión en la mente de los hombres que menoscabe nuestra influencia y bloquee nuestro camino. Podemos atar nuestras manos e impedir nuestra obra porque podemos despertar prejuicio debido a alguna palabra o acción inadvertida. “Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios” [1 Pedro 2:15-16]. Entre hermano y hermano no debe haber una tajante represalia, ni contra aquellos que no conocen a Dios o a Jesucristo, a quien Él ha enviado. Estos hombres están en las tinieblas y el error, y todo lo que nosotros, como pueblo, podamos hacer para dejar una impresión correcta en ellos, hará más para darles el conocimiento de la obra en la cual estamos comprometidos, que todos los esfuerzos por mantener la libertad que Dios nos ha dado. Pero cuando se requiere que demostremos falta de respeto hacia el séptimo día, Sábado, debemos rehusar conformidad, porque hay en juego intereses eternos y debemos conocer el terreno que deberíamos ocupar. Aquellos que componen nuestras iglesias tienen rasgos de carácter que los inducirán, si no son muy cuidadosos, a sentirse indignados porque, sobre la base de tergiversaciones, les es quitada su libertad de trabajar en domingo. No monten en cólera por este asunto, sino lleven todo a Dios en oración. Sólo Él puede restringir el poder de los gobernantes. No se conduzcan precipitadamente. Que nadie se jacte imprudentemente de su libertad, usándola como un manto de malicia, sino como siervos de Dios: “Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey” [Versículo 17]. Este consejo será de verdadero valor para todos los que serán conducidos a situaciones difíciles. No debe mostrarse nada que revele una actitud desafiante o que pueda interpretarse como malicia. “Criados, estad sujetos con todo respeto a vuestros amos; no solamente a los buenos y afables, sino también a los difíciles de soportar. Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. Pues ¿qué gloria es, si pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados” [versículos 18- 24]. Esta instrucción es dada para todos nosotros. Los ministros deben prestar atención y con la pluma y la voz deben hacerse eco de las palabras de Dios. Cuando se nos impulse a desobedecer la Ley de Dios, recibiremos sabiduría de lo alto para responder como Cristo: “Escrito está.” Hablad tan poco como os sea posible vuestras propias palabras, pero atesorad en el corazón la espada de dos filos provista por Dios. Si Dios, el gran Artífice Maestro está con nosotros, pasaremos a través de las perplejidades que nos esperan, firmes a los principios como una roca, obedeciendo a Dios antes que a los hombres. Esta actitud traerá victorias que nuestra falta de fe nos ha llevado a considerar desesperanzadas e imposibles. Estas cosas fueron escritas para nuestra admonición, a quienes los fines de los siglos han alcanzado. Nuestra mayor necesidad es la de un corazón limpio y puro, y de una mente comprensiva. Contra Cristo circularon toda clase de falsedades maliciosas, y también circularán contra el pueblo de Dios que guarda sus mandamientos. ¿Cómo podremos demostrar que son falsas tales acusaciones? ¿Será edificando una barrera entre nosotros y el mundo? La oración de Cristo responde: “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal” [Juan 17:15]. Mientras nuestra obra es agresiva, debe ser conducida sobre principios bíblicos. Todas nuestras acciones deben ser conducidas con la simplicidad, paciencia y tolerancia de Cristo y con amor a Dios y a Cristo. Nuestra obra debe convencer, no condenar. Los seres humanos que nos rodean tienen las mismas debilidades que nosotros. El clero les ha enseñado que el Domingo es el Sábado, y tanto se ha acariciado este error que se ha afianzado con el tiempo. Pero eso no lo transforma en verdad. Como colaboradores con Dios debemos estar de pie en la plataforma de la verdad eterna. No debemos atacar a aquellos que están en el error, sino levantar a Cristo e invitarlos a mirar al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. No debemos llenarles los oídos con prejuicios, porque ésta no es la manera de romper el prejuicio. Pablo, el fiel testigo de Cristo, en su lecho de muerte aconsejó a Timoteo: “Te encarzco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la Palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio. Porque yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, Juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida” [2 Timoteo 4:1-8] Ver. también 1 Timoteo 2:1-12 y 3:10-17. Al tratar con hombres irrazonables y malvados, los que creen en la verdad deben tener cuidado de no descender a la misma altura y no usar las mismas armas satánicas que emplean sus enemigos; es decir, no deben dar rienda suelta a sus fuertes sentimientos personales, no sea que al hacerlo susciten contra sí mismos y contra la obra que el Señor les ha confiado, una enemistad apasionada y amarga. Mantengamos en alto a Cristo. Somos colaboradores de Dios. Se nos han proporcionado poderosas armas espirituales para derribar las fortalezas del enemigo. De ningún modo debemos representar mal nuestra fe introduciendo elementos anticristianos en nuestra obra. Debemos exaltar la ley de Dios como el medio de unirnos con Jesucristo y con todos los que lo aman y guardan sus mandamientos. También debemos manifestar amor por las almas por las cuales Cristo murió. Nuestra fe debe ser demostrada como un poder cuyo autor es Jesús. Y la Biblia, su Palabra, debe hacernos sabios para la salvación. Carta 96,
Julio 5 de 1900 (Vea también ELC, p. 255)
Desde ahora y hasta el fin, se levantarán hombres extremadamente inteligentes, contra quienes no podrán contender aquellos que no tienen un conocimiento inteligente de la verdad o que carecen de la ayuda especial de Dios. Algunos agentes humanos serán imbuidos con el espíritu del gran ángel caído que estará presente en todas las asambleas para ayudar al agente humano a enunciar sus palabras y hablar de tal manera que muchos serán engañados, si fuese posible, aún los mismos escogidos.... El hermano que muchos suponen que puede enfrentar a los adversarios de la verdad debe estar seguro de que está dirigido por el Señor. Podemos preguntar: ¿Qué podemos hacer? A menos que sepamos que tenemos un mandato de lo alto, no debemos entrar en controversia con otros porque este no es nuestro trabajo. Ninguno de nosotros procure echar fuera demonios a menos que nosotros mismos hayamos sido limpiados. Recordemos con cuánta astucia y habilidad Satanás, citando las Escrituras, le sugirió a Cristo que se echara de las almenas del templo para que diera evidencia ante todo el pueblo de que Él era lo que afirmaba ser. [Mateo 4: 6 citado]. Al citar este versículo, Satanás omitió un punto muy importante que se encuentra en Salmos 91:11-12: “Pues a sus ángeles acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos. En las manos te llevarán, para que tu pie no tropiece en piedra.” Si Cristo hubiera aceptado la invitación de Satanás, se habría aventurado en los caminos de Satanás, no en los caminos que Dios había previsto para su Hijo. Eso fue un reto y los agentes de Satanás están llenos de desafíos presuntuosos, para obtener una oportunidad para hacer su voluntad, con aquellos que se atrevan a aceptarlos. Pero Cristo no aceptó el desafío de Satanás, no quiso entrar en conflicto con el archiengañador y tentador.... Los ángeles, como espíritus ministradores, están en la senda del deber de los que serán herederos de la salvación y Dios los protegerá de todo mal....Debemos recordar lo que hizo Cristo, nuestro adalid, y nunca debemos apartarnos del sendero de la providencia de Dios, y colocarnos en una posición donde el enemigo pueda derrotarnos y vencernos, y así perjudicarnos a nosotros y perjudicar la causa de Dios. Carta 131,
Octubre 14 de 1900 (Vea también Ev, p. 220; CDCD, p. 296)
Aquellos que se exaltan a sí mismos se ponen bajo el poder de Satanás, preparándose para recibir sus engaños como si fuesen verdades. Hay ministros y obreros que presentan una trama de falsedades absurdas como si fueran verdades contundentes. Aún como los rabinos judíos presentaban los preceptos de los hombres como el pan del cielo. Al rebaño de Dios se le presentan sermones sin ningún valor, como comida a su tiempo, mientras que las pobres ovejas están hambrientas del pan de vida. Parece haber un deseo ardiente de encontrar algo ficticio y presentarlo como una nueva luz. Así los hombres traman una sarta de mentiras como si fueran verdades importantes. Esta mezcla caprichosa de comida que se prepara para el consumo del rebaño, causará decadencia y muerte espiritual. Carta 98,
Junio 19 de 1901 (Vea también 7ACB, p. 406; CSRA, pp. CDF 272-273,
352)
Los que están en la sinagoga de Satanás profesarán haber sido convertidos y a menos que los siervos de Dios tengan una visión aguda, no discernirán la obra del poder de las tinieblas. Carta 155,
Septiembre 15 de 1901
Hay falsos maestros que, bajo un manto de piedad, proclaman doctrinas falsas que están relacionadas con la ciencia de Satanás, la cual una vez que ha sido recibida, contamina todo el cuerpo, alma y espíritu. Esos maestros son fuentes sin agua. Adoptan una apariencia de piedad pero guían a las mentes a la apostasía y a la oscuridad. Por medio de palabras vanidosas hacen alarde de su propio poder. De esta manera hizo Satanás, cuando le prometió a Eva: “Si no que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal” [Génesis 3:5]. Ellos apartan a los hombres y a las mujeres de la obediencia a la desobediencia, de las doctrinas puras de justicia, y arrastrándolos a la ruina. Siempre han habido falsos maestros y en el futuro seguirán aumentando en número y en poder, para engañar por medio de aparentes milagros. Todos deben tener cuidado de no asociarse con tales maestros. Sus doctrinas son atractivas, y sus engaños están tan cuidadosamente escondidos bajo un manto de justicia que, si fuese posible, engañarían a los mismos escogidos. Manuscrito
124, Diciembre 9 de 1901 (Vea también PM, p. 168)
Satanás está vigilando los puestos de avanzada para ver dónde puede introducirse. Por años él ha estado obrando con todos sus engaños de impiedad para encontrar un lugar en la Review and Herald Publishing House. Y lo ha encontrado. Se le ha permitido entrar en el mismo lugar que siempre debió ser considerado como un lugar santo, sagrado; el templo de Dios, desde donde el Señor pudiera enviar claros y resplandecientes rayos de luz a todo el mundo. Satanás ha tenido éxito al poner en manos de los empleados de nuestras casas publicadoras, un tipo de literatura preparada con el fin de engañar, si es posible, a los mismos escogidos....Los empleados han preparado libros que contienen teorías espiritistas y desmoralizadoras.... Una oficina controlada por los adventistas del séptimo día ha permitido que circulen libros que contienen falsas teorías, mientras que los mismos libros que los administradores, activa y celosamente, debieran haber puesto en circulación por todas partes, han sido abandonados en los estantes. ¿Cómo puede Dios obrar para que su causa avance, cuando la verdad pura está mezclada con la inmundicia de los engaños satánicos? El mero hecho de que haya salido literatura satánica de las prensas de las oficinas de la Review and Herald, es una victoria para las fuerzas de Satanás....Se ha permitido que se imprima la misma clase de literatura que Dios ha condenado específicamente. Algunos que están en puestos de responsabilidad no son controlados por el Espíritu Santo....¿Por qué aquellos a quienes se les confió pesadas responsabilidades en conexión con nuestras casas publicadoras han sido tan obstinados? ¿Por qué han avanzado como hombres ciegos? Porque han rechazado la luz que Dios les ha dado; porque no han prestado atención ni a las Escrituras ni a los testimonios de amonestación que se les ha enviado....Muchos han prescindido del Señor en la oficina por considerarlo innecesario.... “Tiempo es de actuar, oh Jehová, porque han invalidado tu Ley” [Salmos 119:126]. La ley ha sido invalidada por aquellos que han seguido los principios del error que ha estado caracterizando la obra en los últimos doce años... por la apostasía de aquellos que han estado a la cabeza de la obra; de los mismos hombres a quienes se les envió mensajes para comunicarles que estaban equivocados y fuera de lugar al representar la voz de la Asociación General, como si fuera la voz de Dios. Por muchos años esto no ha sido así, no lo es ahora; ni volverá a serlo, a menos que haya una reforma total. Manuscrito
169a, Julio 14 de 1902
Hermanos, recapacitemos. De muchas formas nos estamos apartando de Dios. ¡Oh, cuán abochornada me sentí por un artículo reciente publicado en la revista Signs of the Times! En la primera página se encuentra un artículo sobre Shakespeare, un hombre que perdió su vida por la indulgencia de un apetito pervertido, y que hace unos pocos días murió después de una gran borrachera. En ese artículo se elogia al hombre, se afirma que él hizo muchas obras buenas. El bien y el mal son puestos en el mismo nivel y publicados en un periódico, que nuestro pueblo debe usar para dar el mensaje del tercer ángel a muchos que no pueden ser alcanzados por la predicación de la palabra. La publicación de este artículo me robó el sueño anoche. Me causó agonía y desesperación. Si nuestros hermanos no tienen suficiente discernimiento como para ver el mal en esto, ¿cuándo lo tendrán? ¿Por qué no entienden el tenor de esas cosas? Nosotros debemos estar en pie sobre la elevada plataforma de la verdad eterna. La espada cortante de la verdad no debe perder su filo. Nosotros debemos seguir una trayectoria simple, usando la verdad como un poderoso instrumento para separar del mundo, a los hombres y mujeres que permanecerán en pie como pueblo adquirido por Dios. Cuando demos el mensaje en su pureza, no tendremos tiempo ni lugar para fotos que muestren el lugar de nacimiento de Shakespeare, u otras que he visto en una página de un reciente número de la Review and Herald. No debemos educar a otros en esta forma. Dios se opone a tales artículos e ilustraciones. Yo tengo que presentar un testimonio directo con respecto a estas notas. No debemos exaltar ni la idolatría ni a los hombres que no escogieron servir a Dios. Años atrás tuve que reprender a nuestros editores por promover la lectura aún de libros tales como La cabaña del Tío Tom, Fábulas de Esopo y Robinson Crusoe. Generalmente los que comienzan a leer tales obras continúan leyendo novelas. A través de la lectura de historias seductoras, rápidamente pierden su espiritualidad. Esta es una de las principales causas de la debilidad e incertidumbre espiritual de muchos de nuestros jóvenes. Manuscrito
118, Octubre 6 de 1902 (Vea también Ev, pp. 57, 65, 333)
Los planes de los hombres serán derribados y el Señor Dios del cielo revelará su gloria. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, harán que triunfe la ley del cielo. Estos tres grandes poderes están comprometidos en poner fin a las invenciones de las mentes idólatras. Ellos han puesto los infinitos tesoros del cielo a disposición del pueblo de Dios. Dios dice: “Así como el timón está guiado por una mano divina, la filosofía de los hombres más sabios que están obrando en contra de mis propósitos, llegará a ser intrincada y confusa.”... Al final de la obra nos encontraremos con peligros que no sabremos cómo superar; pero no olvidemos que los tres grandes poderes del cielo están obrando; que una mano divina está en el timón y que Dios hará que sus propósitos se cumplan. Carta 83,
Mayo 13 de 1903
Satanás usará toda oportunidad para seducir a los hombres a abandonar su fidelidad a Dios. Él y sus ángeles caídos aparecerán en la tierra como hombres, buscando engañar. Los ángeles de Dios también aparecerán como hombres, y usarán cada medio que esté en su poder para frustrar los propósitos del enemigo. Debemos hacer nuestra parte. Sin duda seremos vencidos si no peleamos con valentía las batallas del Señor. Manuscrito 5,
Enero 20 de 1904
Después de seducir a Adán y Eva, Satanás fue desterrado a este mundo. “ Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” [Génesis 3:15]. Esta maldición fue principalmente dirigida al diablo, el instigador de todo pecado y no a la serpiente, el médium. Satanás y sus secuaces cayeron bajo la maldición. A menos que el hombre sea convertido por la gracia del cielo, no tendrá la mínima disposición para oponerse a las insinuaciones de Satanás y voluntariamente se dejará engañar por el enemigo. Sólo Dios pone enemistad contra el pecado en el corazón humano. El Señor le da al hombre una mente nueva. Él causa la disensión que no deja someterse a los razonamientos engañadores de Satanás. Es Dios quien efectúa un conflicto donde hasta aquí había unidad de acción. Es el propósito del Señor que por medio de su poder divino, la depravada naturaleza humana sea provista con una energía renovadora. Carta 59,
Enero 22 de 1904 (Vea también 1MS, pp. 172-174)
Tenga mucho cuidado de no albergar ideas especulativas, o enseñar algo que no represente correctamente la verdad para este tiempo. No debemos especular con respecto a lo que sucederá en el cielo. Escrutar esos misterios y presentar teorías ilusorias al respecto, es hacer un gran daño. El pueblo de Dios no necesita concentrarse en este punto. No se debe recibir suposiciones con respecto a estos misterios como si fuesen la verdad. Nadie se atreva a meterse en asuntos que Dios no ha revelado. Se me ha instruido a presentar un mensaje de advertencia en contra de la teoría de que en la tierra nueva nacerán niños. Entre nuestro pueblo existe una tendencia espiritista que debilitará la fe de los que le den cabida prestando atención a espíritus seductores y doctrinas de demonios. He visto al archienemigo tentando a varios de nuestros ministros, maestros y obreros médicos, presentándoles teorías ilusorias de la manera más sutil y encantadora, para desviar sus afectos de aquellos a quienes deberían amar y apreciar. Les muestra cuadros seductores de mujeres con quienes ellos han simpatizado, sugiriéndoles que en la vida futura se unirán a ésa que ha sido tan afectuosa. El enemigo de las almas ha ganado mucho cuando puede guiar la imaginación de los atalayas de Jehová a distraerse y pensar en la posibilidad de casarse y tener una familia en el mundo venidero con la mujer amada. No necesitamos esas ilusiones placenteras porque se originan en la mente del tentador. Cristo nos asegura que en el mundo venidero “ni se casarán ni se darán en casamiento” (Mateo 22:30). Manuscrito
36, Marzo 24 de 1906 (También vea 3MS, p. 427; ATO, p. 97)
En lo posible no se debe permitir que los hombres que están bajo el dominio de un espíritu impuro y falso, lleven a la ruina a los escogidos de Dios. Testifico en el nombre del Señor que paso tras paso se ejercerán influencias erróneas, no santificadas e impías para engañar a aquellos que suponen que esos hombres son verdaderos y fieles, cuando en realidad están obrando para engañar, si fuese posible, a los mismos escogidos. A través de su influencia engañadora y por la forma que presentan los Testimonios, intentan destruir a las almas que escuchan sus sofismas satánicos. Carta 136,
Abril 27 de 1906 (Vea también 2MS, p. 53; 3MS, p. 54; CDCD, p. 126)
He sido instruida en el sentido de que el Señor, gracias a su infinito poder, ha preservado la mano derecha de su mensajera por más de medio siglo, a fin de que la verdad pueda ser escrita a medida que Él me pide que la escriba para publicarla en periódicos y libros. ¿Por qué? Porque si no se la escribiera, cuando mueran los pioneros, habría muchos nuevos en la fe que aceptarían a veces como mensajes de verdad, enseñanzas llenas de opiniones erróneas y engaños peligrosos. A veces lo que los hombres enseñan como “luz especial” es en realidad, un error falaz...y errores de esta índole serán aceptados por algunos hasta el fin de la historia de este mundo.... Los engaños seductores de Satanás minan la confianza en los verdaderos pilares de la fe que se basan en la evidencia bíblica. La verdad se sustenta por un “Así dice Jehová,” pero una trama de error se ha introducido y se usan las Escrituras fuera de su contexto natural, para sustentar invenciones que engañarán, si fuese posible, a los mismos escogidos.... En todo el mundo, la ciencia satánica se fortalecerá y se desarrollará plenamente hasta que Cristo deje su lugar de intercesión ante el trono de la misericordia y se coloque las vestiduras de venganza.... Si no aceptamos el amor por la verdad, estaremos entre aquellos que verán y creerán los milagros realizados por Satanás en los últimos días. Muchas cosas extrañas aparecerán como milagros maravillosos que se deberán considerar como engaños realizados por el padre de la mentira. Manuscrito
35, Marzo 7 de 1908
Existe una continua batalla entre las fuerzas del bien y las fuerzas del mal, entre los ángeles de Dios y los ángeles caídos. Estamos siendo atacados por delante y por detrás, por la derecha y por la izquierda. El conflicto que estamos atravesando es el último que tendremos en este mundo. Nos encontramos en lo más reñido del mismo. Los dos bandos están luchando por alcanzar la supremacía. En esta contienda no podemos ser neutrales. Debemos colocarnos de un lado o del otro. Si nos situamos del lado de Cristo, si lo reconocemos ante el mundo en palabra y obra, seremos un testimonio viviente que declara a quién hemos decidido servir y honrar. En esta hora importante de la historia de la tierra no podemos permitirnos dejar a nadie en la incertidumbre respecto a qué grupo pertenecemos.... “Por cuanto has guardado la Palabra de mi paciencia, yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra” [Apocalipsis 3: 10]. Estamos ahora en la gran hora de tentación que someterá a prueba a todo el mundo. A fin de obtener la victoria sobre todas las asechanzas del enemigo, debemos aferrarnos a un poder que está más allá de nosotros mismos.... Hay severas pruebas delante de nosotros, no necesitamos fallar. Cristo no abandonará a sus hijos en la hora de tentación, sino que enviará a sus ángeles para sostenerlos. Él responderá a sus oraciones por liberación. - LA APOSTASÍA -
Carta 51,
Septiembre 6 de 1886 (Vea también 7ACB, pp. 93-94)
Debemos hacer nuestra parte para detener esta terrible marea de impureza moral. El abuso propio [masturbación] aparece como el pecado más degradante que contamina todo el carácter del hombre. A menos que los que practican este vicio se arrepientan de su pecado, no tendrán lugar en la ciudad de Dios. No entrará en esa ciudad nada que corrompa o engañe. Estos personajes están viviendo una mentira continua.... Si el pueblo de Dios sigue al Señor y guarda su cometido, los Diez Mandamientos, se les promete que ellos juzgarán al mundo y tendrán un lugar entre los ángeles. Ahora la pregunta es: ¿los que profesan la verdad cumplirán con las condiciones? ¿El carácter de aquellos que profesan creer la verdad, concordará con su santidad? Satanás dirige ahora sus mayores esfuerzos hacia los que han tenido gran luz, él desea guiarlos a que amen lo terrenal y sensual. Hay hombres que ministran las cosas sagradas cuyos corazones están contaminados con pensamientos impuros y deseos impíos.... Pastor Butler le digo la verdad, a menos que muchos que dicen creer y predicar la verdad hagan una limpieza del templo del alma, vendrán los juicios de Dios que por mucho tiempo han sido postergados. Estos pecados degradantes no han sido tratados con firmeza y decisión. Hay corrupción en el alma y a menos que ésta sea purificada por la sangre de Cristo, habrá apostasías sorprendentes. Si el corazón es puro los pensamientos serán puros. Si la fuente es corrupta, el manantial será corrupto. Los hombres que conocen las Sagradas Escrituras y que están en pie en defensa del cuarto mandamiento ¿serán condenados en los libros del cielo por transgredir el séptimo? ¿Se le dará a Satanás la ocasión de burlarse de los ángeles de Dios por el carácter desvergonzado de aquellos que dicen ser cristianos?... Me dirijo a ustedes, líderes, príncipes entre el pueblo que recibirán esta epístola: “Purificáos los que lleváis los utensilios deJehová” [Isaías 52:11]. Humillen sus almas ante Dios. Jesús está en el santuario. Estamos en el gran día de la expiación y si el juicio investigador no ha empezado ya para los vivos, pronto comenzará. ¿A cuántos se aplican las palabras del Testigo Fiel? “Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti” [Apocalipsis 3:1-3]. Los casos de todos serán presentados en el juicio y si no han confesado sus pecados, sus nombres serán borrados del Libro de la Vida y tendrán parte con los adúlteros, fornicarios, engañadores y aquellos que aman y practican la mentira. ”Pero tienes unas pocas personas en Sardis que no han manchado sus vestiduras; y andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignas. El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del Libro de la Vida, y confesaré su nombre delante mi Padre y delante de sus ángeles” [Apocalipsis 3:4-5]. Carta 16,
Abril 30 de 1888 (Vea también 3MS, pp. 48-49, 75-77)
Estamos viviendo en los últimos días en los que abundan la tibieza y la apostasía....Ésta es la condición de un gran número que en estos últimos días profesa tener una forma de piedad. La maldición sobre la higuera estéril tiene una aplicación personal. ¿Quién no puede ver la contraparte en la vida de los hombres y mujeres que dicen tener más luz que todas las otras personas en el mundo, cuya vida diaria y caracteres impíos desmienten su profesión de piedad?...No tienen el temple de Cristo, profesan tener hojas para ocultar su deformidad, pero no llevan frutos. Hay más esperanza para el que peca abiertamente que para ellos. Carta 4 de
1889 (Vea también Ev, pp. 431-432; ELC, pp. 23, 109; 1MCP, p. 322; 2MCP, pp.
535-536, 787; NEV, p. 51)
Hay un alarmante estado de cosas en nuestras iglesias. Dice la Palabra de Dios: “Vuestras iniquidades han estorbado estas cosas y vuestros pecados apartaron de vosotros el bien. Porque fueron hallados en mi pueblo impíos; acechaban como quien pone lazos, pusieron trampa para cazar hombres....Los profetas profetizaron mentira, y los sacerdotes dirigían por manos de ellos; y mi pueblo así lo quiso....¿Qué, pues, haréis cuando llegue el fin?” [Jeremías 5:25-26, 31]. “Y curan la herida de mi pueblo con liviandad. Diciendo: Paz, paz; y no hay paz” [Jeremías 6:14]. “Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice Jehová, y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis; haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo. Os echaré de mi presencia, como eché a todos vuestros hermanos, a toda la generación de Efraín” [Jeremías 7:13-15]. Dios ciertamente cumplirá su palabra con aquellos que no quieren oír, ni quieren ver y que rechazan la luz que Él les envía. Carta 71,
Abril 8 de 1894 (Vea también PM, pp. 144, 147-148, 156-157,
228-229)
La obra no debe centrarse en un solo lugar, ni siquiera en Battle Creek...se han cometido errores en esta área y de esa manera se ha reprimido y debilitado la responsabilidad personal de cada individuo. La obra es del Señor y su fuerza y eficacia no deben concentrarse en un sólo lugar. Ya se ha demostrado que hubo infidelidad en los hombres que ocupaban importantes puestos de confianza. Se ha olvidado la sencillez del trabajo. Se han ignorado los principios que Dios había establecido....Se ha complacido el egoísmo porque los hombres en puestos de confianza, no dependían de todo corazón y alma de la sabiduría y poder divinos y no andaban en el camino del Señor, sino en la imaginación de sus propios corazones no santificados. Se me ha mostrado que esta Escritura se aplica: “Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo: Ponte a la puerta de la casa de Jerhová, y proclama allí esta palabra, y dí: Oíd palabra de Jehová, todo Judá, los que entráis por las puertas para adorar a Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Mejorad vuestros caminos y vuestras obras, y os ha´re morar en este lugar. No fiéis en palabras de mentira, diciendo: Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es éste. Pero si mejorareis cumplidamente vuestros caminos y vuestras obras; si con verdad hiciereis justicia entre el hombre y su prójimo, y no oprimiereis al extranjero, al huérfano y a la viuda, ni en este lugar derramareis la sangre inocente, ni anduviereis en pos de dioses ajenos para mal vuestro, os dharé morar en este lugar, en la tierras que di a vuestros padres para siempre. He aquí, vosotros confiáis en palabras de mentira que no aprovechan. Hurtando, mantando, adulterando, jurando en falso, e incensando a Baal y andando tras dioses extraños que no conocisteis. ¿Vendráis y os pondréis delante de mí en esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, y diréis: Librados somos; para seguir haciendo todas estas abominaciones? ¿Es cueva de ladrones delante de vuestros ojos esta casa sobre la cual es invocado mi nombre? He aquí que también yo lo veo, dice Jehová. Andad hora a mi lugar en Silo, donde hice morar mi nombre al principio, y ved lo que le hice por la maldad de mi pueblo Israel. Ahora, pues, por cuanto vosotros habéis hecho todas estas obras, dice Jehová, y aunque os hablé desde temprano y sin cesar, no oísteis, y os llamé, y no respondisteis; haré también a esta casa sobre la cual es invocado mi nombre, en la que vosotros confiáis, y a este lugar que di a vosotros y a vuestros padres, como hice a Silo....Mas esto les mandé, diciendo: Escuchad mi voz, y seré a vosotros por Dios, y vosotros me seréis por pueblo; y andad en todo camino que os mande, para que os vaya bien. Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia delante” [Jeremías 7:1-14, 23, 24]. Carta 31,
Febrero 28 de 1897 (Vea también PM, 227-228, 323-325)
La gran apostasía está obrando hasta convertirse en profundas tinieblas como las de la medianoche, impenetrables como un saco de silicio....Las tinieblas serán más densas en la mente de los hombres después que la verdad haya entrado y haya sido rechazada. Sin embargo, habrá algunos que reconocerán la luz una vez que se hayan disipado las tinieblas. En esta noche de oscuridad espiritual existirá apostasía. Será destruida por el resplandor y la descollante gloria de la venida de Cristo....Entonces será destruido el sistema de engaños satánicos, el cual ha sido preferido por las almas en vez de la verdad, porque ésta entraña llevar la cruz. El poder del engaño está obrando en la mente de todas las personas, en todos los países, para ocupar una posición firme....La noche de prueba, la noche de llanto, la noche de persecución por causa de la verdad, no está muy distante. Será a través de una gran tribulación que permaneceremos como centinelas fieles a Dios sin desviarnos ni un centímetro de la verdad y la justicia. Aumentarán las hambrunas. Las pestilencias barrerán a miles. A nuestro alrededor hay peligros procedentes de las potencias externas y de las operaciones satánicas internas, pero ahora se está ejerciendo el poder restrictivo de Dios.... La noche de prueba va llegando a su fin. Satanás recurre a toda su potencia porque sabe que le queda poco tiempo. Dios castiga al mundo para invitar a todos los que conocen la verdad a esconderse en la Roca y a contemplar la gloria de Dios. No es el momento de encubrir la verdad. Deben hacerse declaraciones positivas. La verdad debe ser expuesta sin disfraz en folletos y libritos, y éstos deben esparcirse como caen las hojas de los árboles en el otoño.... Aquellos que no han sido santificados mediante la verdad, serán subyugados por las tentaciones de Satanás. Serán sus mejores aliados para criticar, calumniar y hacer injusticia. Hay algunos que, justo ahora, demuestran exactamente lo que harían si tuviesen que enfrentar la tentación o un caso de emergencia, no se puede depender de ellos.... Muy pronto se disiparán las nubes con las que las agencias humanas han encubierto la verdad. La verdad que no ha sido claramente discernida, será abierta ante aquellos que la investiguen como si fuera un tesoro escondido. El Espíritu Santo descenderá con poder sobre su pueblo aclarando muchos misterios. Carta 156,
Abril 8 de 1897 (Vea también 7ACB, pp. 47, 173-174)
La apostasía ha entrado en nuestras filas como entró en el cielo y todos los que se unan con Satanás en este tipo de tarea actuarán con sus mismos principios; no en forma abierta y franca sino secreta. Satanás debe engañar para tener éxito. Es inútil tender la red a la vista de las aves...¿No es Satanás la vida y alma de toda especie de rebelión que él ha instigado? A causa de la multitud de tus contrataciones fuiste lleno de iniquidad y pecaste....Con la multitud de tus maldades y con la iniquidad de tus contrataciones, profanaste tu santuario. “Contratación” es aquí símbolo de una administración corrupta.... Cristo no vino a nuestro mundo para apoyar a Satanás en su obra de rebelión, sino para eliminar la rebelión. Carta 98a,
Abril 9 de 1897 (Vea también 3MS, pp. 398-399)
Por momentos he tenido que enfrentar a casi toda la iglesia para defender y vindicar la luz enviada del cielo....Cada vez que nuestras instituciones se apartan de las líneas rectas; cada vez que se alejan de los principios correctos, se introducen métodos y principios extraños.... Dios está llamando voluntarios, hombres que no se aparten de la verdad que han recomendado incansablemente durante años para apoyar doctrinas erróneas....En la hora undécima surgirán un sinnúmero de talentos cuando el trabajo sea más difícil y la gente esté más endurecida. Estos obreros probarán su fidelidad y recibirán su salario. Hombres abnegados ocuparán los lugares vacantes de aquellos que no son aptos para ocupar un lugar en el templo celestial....Él (Dios) llamará a la juventud para ocupar los lugares que la muerte y la apostasía han dejado vacantes. Tanto a los jóvenes como a los de más edad, les brindará la cooperación de las inteligencias celestiales. Ellos tendrán caracteres convertidos, mentes convertidas, manos convertidas, pies convertidos, lenguas convertidas. Sus labios serán tocados con un carbón encendido tomado del altar divino.... Satanás está obrando con intensidad infernal y está usando todas sus fuerzas para perturbar a aquellos que una vez habían sido establecidos en la verdad. Éstos son los mismos que al abandonar la verdad que una vez habían defendido, causarán mayor daño a la causa de Dios. Un gran número entrará por este sendero, porque no han practicado en su vida la verdad que una vez creyeron. Pero aquellos que se apartan de la fe y se niegan a dar el último mensaje de advertencia al mundo, marcharán por senderos que el Señor no los ha guiado. Satanás va delante de ellos como un ángel de luz. Ellos lo seguirán por caminos falsos hasta que se den cuenta en carne propia lo que significa la ira del Cordero. Carta 143,
Mayo 6 de 1897
Aquellos que han conocido la verdad y que han sido bendecidos por la influencia del Espíritu Santo, que han apreciado la verdad pero se han apartado de ella, no serán tratados meramente como pecadores impenitentes. Su culpabilidad será mayor porque han tenido conocimiento de la verdad.... En sus informes ni siquiera se asemejan a la verdad. Estos testigos falsos jurarían tan fácilmente por sus mentiras fabricadas así como por la misma verdad. Carta 126,
Mayo 18 de 1897
En nuestra experiencia hemos visto algunos que aunque aparentemente creían en la verdad, no estaban en la verdad ni la verdad estaba en ellos. Algunos se apartarán de la fe, prestando oídos a espíritus seductores y a doctrinas de demonios y una vez que han abierto su corazón a la incredulidad, Satanás entra y se posesiona del alma. El cambio repentino en su carácter y en su semblante, muestra a quién han escogido como líder. Los hombres que últimamente han apostatado dicen que el Sábado no tiene mayor importancia, que da lo mismo si lo guardamos o no. Manuscrito
68, Junio 21 de 1897 (Vea también CN, p. 306; 1MCP, pp. 112-113)
En cuanto llegue la prueba a cada alma, habrá apostasías. Algunos resultarán traidores, violentos, presuntuosos y engreídos y abandonarán la verdad, haciendo naufragio de la fe. ¿Por qué? Porque no cavaron hondo para hacer firme su fundamento. Cuando las palabras del Señor les son transmitidas por medio de los mensajeros escogidos, murmuran y piensan que el camino es demasiado estrecho, como algunos a quienes se creían discípulos de Cristo, pero que se disgustaron y no anduvieron más con Él, se separarán de Cristo. Manuscrito
78, Julio 28 de 1897 (Vea también DTG, pp. 581-583)
Numerosos falsos cristos aparecerán obrando milagros y declarando que ha llegado el tiempo de la liberación de la nación judía. Éstos engañarán a muchos....Otra vez se volverán a practicar los mismos engaños realizados antes de la destrucción de Jerusalén. Los mismos eventos que ocurrieron en la destrucción de Jerusalén se volverán a repetir.... Los adventistas del séptimo día tendrán que pelear la batalla en favor del séptimo día, Sábado. Las autoridades en los Estados Unidos y en otros países se levantarán en su orgullo y poder y harán leyes para restringir la libertad religiosa....Asumirán el derecho que pertenece sólo a Dios. Y como Nabucodonosor, pensarán que pueden forzar la conciencia que únicamente Dios debe regir. Ya están comenzando; y continuarán esta obra hasta alcanzar un límite que no pueden pasar. Dios se interpondrá en favor de su pueblo leal, que observa sus mandamientos. En toda ocasión en que hay persecución, los que la presencian se deciden a favor o en contra de Cristo. Los que manifiestan simpatía por aquellos que son condenados injustamente, demuestran su afecto por Cristo. Otros son ofendidos porque los principios de la verdad condenan directamente sus prácticas. Muchos tropezarán y caerán, apostatándo de la fe que una vez defendieron. Muchos que han profesado amar la verdad, demostrarán entonces que no tenían ninguna conexión vital con la Vid verdadera. Serán cortados como ramas que no llevan fruto y serán atados en manojos con los incrédulos, mofadores y burladores.... Los que apostatan en tiempo de prueba llegarán, para conseguir su propia seguridad, a dar falso testimonio y a traicionar a sus hermanos. Indicarán en donde están escondidos sus hermanos y mandarán a los lobos tras sus huellas. Cristo nos advirtió todo esto a fin de que no seamos sorprendidos por la conducta inhumana y cruel de amigos y parientes que rechazan la luz. “Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos” [Mateo 24:11]. Los falsos cristos se levantaron (antes de la destrucción de Jerusalén en el año 70 d. C.) engañando a la gente y arrastrando a millares al desierto. Magos y hechiceros pretendían tener poderes milagrosos y atraían a la gente en pos de ellos a la soledad de las montañas. Pero esta profecía también se refería a los últimos días. Esta señal es dada como una señal del segundo advenimiento. Se formarán compañías inspiradas por Satanás para engañar y seducir. Manuscrito
87, Agosto 19 de 1897 (Vea también CDCD, p. 140; 3RH 561, col 3)
Muchos, al estar en medio de una crisis, han tratado de mantenerse en una posición neutral, pero han fracasado en su propósito. Nadie puede mantenerse en un terreno neutral. Los que se esfuerzan por hacerlo olvidan las palabras de Cristo: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas” [Mateo 6:24]. Aquellos que comienzan su vida cristiana a medias, sin importar cuál sea su intención, finalmente se encontrarán en el bando del enemigo. Los hombres y las mujeres de doblado ánimo son los mejores aliados de Satanás. No importa cuán favorable sea la opinión que tengan de sí mismos, ellos son simuladores. Todos los que son leales a Dios y a la verdad deben mantenerse firmemente de parte de lo recto porque es recto. Unirse en yugo con los que carecen de consagración y a la vez ser leales a la verdad, es sencillamente un imposible. No nos podemos unir con los que se sirven a sí mismos, con los que ponen en práctica planes mundanos, sin perder nuestra relación con el Consejero celestial. Podemos recuperarnos de las trampas del enemigo, pero saldremos magullados y heridos y nuestra experiencia se empequeñecerá.... Cuando el hombre pierde el escudo de una buena conciencia, sabe que ha perdido la colaboración de los ángeles celestiales. Dios no obra en él. Otro espíritu lo inspira. Y ser un apóstata, un traidor a la causa de Dios, es peor que la muerte, esto significa la pérdida de la vida eterna. Manuscrito
13, Febrero 9 de 1898 (Vea también 7ACB, p. 171)
El evangelio no es culpable de que exista la apostasía. Aquellos que apostatan no están verdaderamente convertidos. Han recibido la verdad a medias. La luz de la verdad no ha sido fortalecida por su práctica y pronto se extingue, dejándolos en mayores tinieblas que antes.... En este mundo, todo hombre tendrá que rendir cuenta de las almas que se podrían haber salvado, si hubiese usado bien los talentos que Dios le había dado. Manuscrito
97, Agosto 11 de 1898 (Vea también 7ACB pp. 284, 404; MAR, p. 200; 3MS, p. 482;
CDCD, pp. 198-200)
Muchos que han tenido gran luz no la han apreciado ni aprovechado como era su privilegio hacerlo. No han practicado la verdad; y debido a esto, el Señor traerá al redil a los que han vivido de acuerdo con toda la luz que han tenido. Y los que han sido beneficiados con oportunidades de entender la verdad y no han obedecido sus principios, serán vencidos por la tentación de progreso propio que Satanás les presenta. Ellos negarán los principios de la verdad en la práctica y traerán reproche sobre la causa de Dios. Cristo declara que Él los vomitará de su boca, y dejará que sigan su propia forma de obrar con el afán de distinguirse. Este proceder, ciertamente, los hará destacar como hombres que son mayordomos infieles.... Estamos viviendo en los últimos días, cuando la verdad debe ser proclamada...sin tomar en consideración las consecuencias. Si hay algunos que llegarán a ser ofendidos y se apartarán de la verdad, debemos tener en cuenta que hubo personas tales que hicieron lo mismo en los días de Cristo....Los hombres que se mantengan en la verdad, a pesar de las consecuencias, ofenderán a otros cuyos corazones no estén en armonía con la verdad tal como está revelada en Jesús. Estas personas acarician sus propias teorías inverosímiles, las cuales no son verdad. La verdad no armoniza con sus sentimientos y en lugar de abandonar sus propias ideas, se alejan de aquellos que la obedecen. Pero hay hombres que recibirán la verdad, y éstos ocuparán los lugares que dejaron vacantes los que se ofendieron y la abandonaron. “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros” [1 Juan 2:19]. Su lugar será ocupado por hombres de verdaderos principios cristianos que llegarán a ser mayordomos fieles y dignos de confianza, que presentarán la Palabra de Dios en su sencillez y en su marco verdadero. El Señor obrará de tal manera que los disgustados y descontentos se separarán de los fieles y leales....Las filas no serán disminuidas. Los que son firmes y fieles llenarán los lugares dejados por los que se ofendieron y apostataron. Manuscrito
154, Noviembre 22 de 1898 (Vea también vea ELC, p. 49; 3MS, pp.
469-470)
En el futuro veremos que así como en el pasado, se desarrollarán todo tipo de caracteres. Seremos testigos de la apostasía de hombres en quienes confiábamos, con quienes contábamos y de quienes suponíamos, eran tan firmes a los principios como el acero. Frente a las pruebas se derrumbaron....Aquellos que caen, evidentemente han corrompido su camino ante el Señor, y son señales de advertencia que enseñan a los que profesan creer la verdad, que sólo la Palabra de Dios puede mantener a los hombres firmes en el camino de la santidad o librarlos de su culpa. La Palabra de Dios es la perla de gran precio. Es inmutable, eterna. La verdad tal como está revelada en Jesús, regenera a los hombres y los mantiene así. Pero es mejor no estar ligados con hombres apacibles que son incapaces de apreciar la perla de gran precio, que son deshonestos con Dios e injustos con sus semejantes. Habrá quienes han pervertido su conciencia de tal forma, que son incapaces de discernir la verdad preciosa de la Palabra de Dios. Por lo tanto, seamos cuidadosos con quienes nos asociamos. La verdad no es verdad para quienes no la obedecen. Aquellos que son hacedores de la Palabra han encontrado la perla de gran precio. La verdad es como un ancla segura y firme para el alma. Siempre que los hombres se apartan de los principios de la verdad, traicionan su cometido sagrado. Que cada alma, cualquiera sea su esfera de acción, compruebe que la verdad esté implantada en su corazón por el poder del Espíritu de Dios. Carta 20,
Febrero 3 de 1899
Estamos viviendo en los últimos días. Si sólo confiamos en Dios, él será nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Debemos hacer el mejor uso de nuestras oportunidades presentes. No tendremos otro tiempo de gracia para prepararnos para el cielo. Ésta es nuestra única y última oportunidad de formar caracteres que nos capacitarán para la morada que el Señor ha preparado para todos los que son obedientes a sus mandamientos. Manuscrito
44, de 1900 (Vea también CN, pp. 120-121; Ev, pp. 90-91; WM, pp. 232-233, 238)
La iglesia ha entrado en comunión con el mundo y le ha brindado su afecto a los enemigos de la santidad. La iglesia y el mundo están en la misma plataforma de transgresión a la ley de Dios. La iglesia prefiere asemejarse al mundo antes que separarse de sus costumbres y vanidades. Manuscrito
82, de 1900 (Vea también 7ACB, p. 156; FPCV, pp. 69, 72; ELC, pp.179, 189, 260;
3MS, p. 379; Te, pp. 69, 239)
Nuestros corazones se entristecen cuando vemos que aquellos que por casi toda una vida han estado firmes en la plataforma de la verdad, deciden que da lo mismo si se unen con los hombres que no reconocen la ley de Jehová y buscan su influencia y apoyo. Piensan que pueden hacerlo sin comprometerse. Así los creyentes abandonan la verdad para unirse a los incrédulos y el enemigo se regocija. Habrá situaciones que demostrarán la verdadera posición de aquellos que sinceramente desean hacer el bien. Pero habrá quienes jamás volverán a sentirse seguros. Al tratar de derribar las barreras entre los que sirven a Dios y los que no le sirven, se han puesto en una posición donde jamás podrán afirmar nuevamente sus pies en un terreno sólido. Manuscrito
33, Abril 27 de 1903 (Vea también 7ACB, pp. 110, 160-161; CN, pp. 275; ATO, p.
131)
Aunque a un hombre se le confíen grandes responsabilidades, su elevada posición no necesariamente mide el valor de su carácter. Las responsabilidades que él está dispuesto a aceptar no lo hacen perfecto ni auténtico. Su aceptación con Dios depende de su temor de ofender y de su obediencia a los requisitos de Dios. Si se aparta del consejo de Dios, ya no estará bajo la influencia del Espíritu Santo. Cuando los hombres que, profesando guardar los mandamientos de Dios, se concentran a menudo en la importancia de obedecer la ley de Dios pero no andan en rectitud y obran contra ella, Él les envía mensajeros para amonestarlos y hacerlos volver a los caminos de rectitud. Pero muchos que no tienen esa fe que obra por amor y purifica el alma, se niegan a prestar atención a las advertencias de Dios. A todos los que lo buscan, Dios les concederá manifestaciones especiales de su presencia y favor. Pero a aquellos que lo abandonen se verá obligado a decirles: “yo también os abandonaré”... La obediencia al Señor siempre favorece y el fiel cumplimiento de los principios virtuosos, llevará las credenciales divinas; pero los que han sido puestos como mayordomos y guardianes del rebaño de Dios, deshonran al Señor cuando sostienen y aprueban lo malo.... Dios otorga luz a los hombres, pero muchos están llenos de un espíritu dominante y de autosuficiencia; y luchan para llevar adelante sus propias ideas a fin de alcanzar una altura en la que serían como Dios. Sus mentes están en primer lugar, como si Dios debiera servirles a ellos. Aquí es donde yace el peligro: a menos que Dios haga que en alguna forma estos hombres comprendan que Él es Dios y que deben servirle, se introducirán invenciones humanas que los apartarán de la verdad bíblica, a pesar de todas las advertencias que se han dado. El Señor Jesús siempre tendrá un pueblo escogido que le servirá. Cuando el pueblo judío rechazó a Cristo, el Príncipe de la vida, Él les quitó el reino de Dios y se lo dio a los gentiles. Dios continúa obrando de acuerdo con este principio en cada rama de su obra. Cuando una iglesia demuestra que es infiel a la obra del Señor, no importa cuán alto y sagrado pueda ser su llamado, Dios no puede seguir trabajando con ella. Otros son escogidos entonces para llevar importantes responsabilidades. Pero si éstos a su vez no purifican sus vidas de toda acción errónea, si no establecen principios puros y santos en todos sus límites, entonces el Señor los afligirá y humillará dolorosamente y, a menos que se arrepientan, los quitará de su lugar y hará que sean un baldón. Carta 127,
Julio 1 de 1903 (Vea también 7ACB, p. 330; 2MCP, p. 492; CDCD, pp. 161-162)
Nosotros sabemos que los adventistas del séptimo día inconversos que tienen un conocimiento de la verdad, pero que se han unido con los mundanos, se apartarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios. Con el mayor agrado, el enemigo les presentará tentaciones para inducirlos a hacer guerra contra el pueblo de Dios. Carta 237,
Julio 14 de 1904 (Vea también 3MS, pp. 469-471)
En esta crisis se nos llama a tomar nuestra posición. Debemos apartarnos de aquellos que están decididos a naufragar en su fe. No debemos vender a nuestro Señor por ningún precio.... Ha llegado el tiempo en que aún en la iglesia y en nuestras instituciones, algunos se apartarán de la fe, escuchando a espíritus seductores y a doctrinas de demonios. Pero Dios preservará lo que le ha sido confiado. Acerquémonos a Él, que Él se acercará a nosotros. Demos un testimonio claro y directo, que los que se apartan de la fe practican el hipnotismo y que nosotros no debemos unirnos a ellos. El enemigo ejercerá su poder para desencaminar a otros, por medio de los que se apartan de la fe. Carta 141 de
1905
Cristo es nuestra suficiencia. Aquellos que realmente lo reciben como su Salvador personal, revelarán honestidad e integridad en todas sus relaciones. No habrá robos ni maniobras secretas. Debemos estar arraigados y edificados en Cristo para no ser descarriados por la ciencia del gran engañador. Algunos ya se están apartando de la fe escuchando a espíritus seductores y a doctrinas de demonios. Algunos se jactan que han estudiado las ciencias por años. ¿Pero qué ha hecho esta ciencia por ellos? Exactamente lo mismo que hizo por Satanás en las cortes celestiales. Manuscrito
122, Agosto de 1905 (Vea también PM, pp. 174-175)
Satanás tiene aliados en los hombres, y los ángeles malos aparecerán en forma humana ante los hombres y les presentarán imágenes resplandecientes, de lo que podrían hacer si tan sólo creyeran sus sugerencias. Éstos a menudo sustituyen su penitencia por una actitud desafiante. Manuscrito
127 de 1905 (Vea también CWE, pp. 157-158)
Nuestro mayor riesgo vendrá de hombres que entregaron sus almas a la vanidad, y que no tuvieron en cuenta las palabras de advertencia y reproche enviadas por Dios. Al elegir estos hombres su propia voluntad y camino, el tentador, vestido con ropas angelicales, está cerca de sus hijos, listo a unir su influencia a la de ellos. Les presenta engaños del más atractivo carácter, que ellos a su vez presentan al pueblo de Dios. Algunos de los que escuchan serán engañados y trabajarán en límites peligrosos. Sin una transformación cabal del carácter, los seres humanos no pueden entrar en la ciudad santa. En medio de la iniquidad predominante, debemos recibir a Cristo y creer en Él como nuestro Salvador personal. Sólo así recibiremos poder para ser hijos e hijas de Dios. El alma que está luchando en cooperación con Cristo llega a ser partícipe de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo por la concupiscencia. El poder de un ejemplo piadoso a menudo será eficaz en la conversión de los más cruentos perseguidores del pueblo de Dios. Un ejemplo virtuoso, tan contrario a las normas del mundo, sorprende a los mundanos y los lleva a humillarse ante la cruz de Cristo. Ninguna alma que no haya confesado sus pecados y se haya arrepentido, entrará por las puertas de la ciudad de Dios Carta 90,
Marzo 6 de 1906 (Vea también 7ACB, p. 375; 3MS, p. 138; CDCD,
p.74)
Aquellos que se apartan de la fe procuran minar la confianza de otros, y lo han estado haciendo por varios años....Una jota o un principio de nuestra fe que cedamos ante la presentación astuta del enemigo, abre el camino para que nos apartemos de otros principios de la verdad de la Biblia. Tenemos una verdad establecida que no debe ser cambiada por sugerencia de los médicos, aun cuando ellos hayan sido grandemente honrados por Dios; ni por las exposiciones de los ministros, aunque éstos hayan predicado la verdad por mucho tiempo. Ni un alfiler o pilar debe ser removido.... Los que se pierden por prestar atención a espíritus seductores, tendrán la simpatía y la influencia animadora de aquellos que no conocen a Dios; que son desleales a Él y que están en rebelión contra la verdad.... Es posible que pastores y médicos se aparten de la fe, como lo declara la Palabra de Dios y los mensajes que Dios les ha dado a sus siervos. Eso será para los creyentes una evidencia de que la Palabra de Dios y las advertencias que Él ha dado, se están cumpliendo entre nosotros. Algunos tomarán estos mensajes livianamente y los malinterpretarán y dirán cosas engañosas para inducir a otros al error. Nuestra única esperanza está en el Dios de la verdad....Cuanto más sencilla y cortante se presente la verdad ante la gente, más amargo será el odio manifestado por aquellos que se han apartado de la fe y han prestado atención a las manifestaciones de Satanás. Manuscrito
61, Junio 4 de 1906 (Vea también 7ACB, p. 378; 5RH, p. 263)
Como ha sido predicho en las Escrituras, en la misma iglesia habrá espíritus seductores y doctrinas de demonios, y esta influencia diabólica irá en aumento, pero debemos mantener firme el principio de nuestra confianza hasta el fin.... Se acerca el tiempo en que Satanás obrará milagros para demostrar que él es Dios; y el pueblo de Dios debe estar firmemente asentado sobre la plataforma de la verdad del mensaje del tercer ángel. El diablo presentará perspectivas halagüeñas y realizará milagros para engañar, si fuera posible, aún a los escogidos. Nuestra única esperanza es aferrarnos a las evidencias que han confirmado la verdad en justicia. Proclamad estas evidencias una y otra vez hasta el cierre de la historia de este mundo. Ya están sobre nosotros los peligros de los últimos días. No pierda un tiempo precioso tratando de convencer a los que convierten la verdad de Dios en una mentira....Usted no puede ayudar a nadie que está determinado a apartarse de la fe. Todo su razonamiento será como fábulas ociosas. Carta 266,
Agosto 5 de 1906
Jamás había tenido tanta tristeza en mi corazón, como la que tuve al ver la apostasía de los hombres y mujeres que han tenido gran luz y abundante evidencia de la verdad durante este tiempo. Deberían haber tenido compasión de mí en los días finales de la historia de este mundo. Pero no tengo poder para cambiar la obra seductora del enemigo. La Escritura ha dicho que tales cosas sucederían. Acepto la Palabra del Señor y me someto a las condiciones que se presenten. Carta 50,
Febrero 6 de 1907
Muchos han recibido toda la evidencia de la verdad que Dios les dará en toda la vida. Pero han permitido y alentado sentimientos falsos, cultivando el error para cubrir su apostasía. Manuscrito
125, Julio 4 de 1907
En el capítulo 24, Ezequiel registra la representación que le fue dada a él, del castigo que vendrá sobre todo el que rechace la Palabra del Señor.... “Pues así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de la ciudad de sangres, de la olla herrumbrosa cuya herrumbre no ha sido quitada! Por sus piezas, por sus piezas sácala, sin echar suerte sobre ella. Porque su sangre está en medio de ella; sobre una piedra alisada la ha derramado; no la derramó sobre la tierra para que fuese cubierta con polvo... “Por tanto, así ha dicho Jehová el Señor: ¡Ay de la ciudad de sangres! Pues también haré yo gran hoguera, multiplicando la leña, y encendiendo el fuego para consumir la carne y hacer la salsa; y los huesos serán quemados.... “En vano se cansó, y no salió de ella su mucha herrumbre. Sólo en fuego será su herrumbre consumida. En tu inmunda lujuria padecerás, porque te limpié, y tú no te limpiaste de tu inmundicia; nunca más te limpiarás, hasta que yo sacie mi ira sobre ti. Yo Jehová he hablado; vendrá, y yo lo haré. No me volveré atrás, ni tendré misericordia, ni me arrepentiré; según tus caminos y tus obras te juzgarán, dice Jehová el Señor. “Vino a mí Palabra de Jehová diciendo: Hijo de hombre, he aquí que yo te quito de golpe el deleite de tus ojos; no endeches, ni llores, ni corran tus lágrimas. Reprime el suspirar, no hagas luto de mortuorios; ata tu turbante sobre ti, y pon tus zapatos en tus pies, y no te cubras con rebozo, ni comas pan de enlutados. Hablé al pueblo por la mañana, y a la tarde murió mi mujer; y a la mañana hice como me fue mandado. “Y me dijo el pueblo: ¿No nos enseñarás qué significan para nosotros estas cosas que haces? Y yo les dije: La Palabra de Jehová vino a mí diciendo: Dí a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo profano mi santuario, la gloria de vuestro poderío, el deseo de vuestros ojos y el deleite de vuestra alma; y vuestros hijos y vuestras hijas que dejasteis caerán a espada. Y haréis de la manera que yo hice; no os cubriréis con rebozo, ni comeréis pan de hombres en luto. Vuestros turbantes estarán sobre vuestras cabezas, y vuestros zapatos en vuestros pies; no endecharéis ni lloraréis, sino que os consumiréis a causa de vuestras maldades, y gemiréis unos con otros. Ezequiel, pues, os será por señal; según todas las cosas que él hizo, haréis; cuando esto ocurra, entonces sabréis que yo soy Jehová el Señor.” [Ezequiel 24:6-7, 9-10, 12-24)]. Se me ha instruido a citar estos versículos ante quienes han tenido gran luz y evidencias, pero que han andado contrariamente a la luz dada por Dios. El Señor hará que el castigo de aquellos que no han aceptado sus amonestaciones y advertencias, sea tan grande como lo ha sido el mal. Los propósitos de aquellos que han tratado de cubrir su mal, mientras en secreto se oponían a los propósitos de Dios, serán totalmente revelados. La verdad será vindicada. Dios pondrá de manifiesto que É es Dios. Un espíritu de maldad está obrando en la iglesia y constantemente se esfuerza por anular la ley de Dios. Aunque el Señor no castigue con la muerte a aquellos que han llevado su rebelión a un grado extremo, la luz nunca brillará de nuevo con poder convincente sobre los persistentes opositores de la verdad. A cada alma se le da suficiente evidencia en cuanto a lo que es verdad y lo que es error. Pero en algunos el poder engañoso del mal está tan arraigado que no recibirán la evidencia ni se arrepentirán. Hasta el corazón más susceptible se endurecerá si resiste la verdad por mucho tiempo. Aquellos que rechazan el Espíritu de verdad se ponen bajo el control de un espíritu que se opone a la Palabra de Dios y a su obra. Por un tiempo podrán continuar enseñando algunos aspectos de la verdad; pero al negarse a aceptar toda la luz que Dios les ha enviado, harán la obra de un centinela falso. Los intereses de la causa de la verdad presente, demandan que aquellos que profesan estar de parte del Señor ejerciten todo su poder para vindicar el mensaje adventista, el mensaje más importante que jamás se haya dado al mundo. Sería un uso imprudente de su tiempo si aquellos que representan la verdad presente, dedicaran ahora su tiempo y energía procurando contestar las preguntas de los que dudan, porque esto no las quitaría. Nuestra preocupación en la obra ahora no debe ser trabajar por aquellos que, aunque han tenido abundante luz y evidencias, todavía continúan del lado de los incrédulos. Dios nos encomienda a dedicar nuestro tiempo y fuerza para predicar al mundo los mensajes que conmovieron a los hombres y mujeres en 1843 y 1844... En lugar de insistir una y otra vez sobre el mismo terreno para establecer la fe de aquellos que nunca debieron acariciar dudas con respecto al mensaje del tercer ángel, esforcémonos en hacer conocer la verdad a aquellos que nunca la han oído.... Dios está hablando a su pueblo hoy como cuando por medio de Moisés se expresó al pueblo de Israel diciendo: “¿Quién está de parte del Señor?” Mis hermanos, colóquense en el lugar designado por Dios. Apártense de aquellos que, después de que se les ha presentado la luz repetidas veces, se han colocado en el bando opuesto. Usted no debe perder un tiempo precioso repitiéndoles a ellos lo que ya saben y así desaprovechar la oportunidad de abrir nuevos campos con el mensaje de la verdad presente. Carta 410,
Agosto 26 de 1907 (Vea también MM, p. 153; 2MS, pp. 60-62; 3MS, pp.
466-467)
Anoche los pensamientos corrían por mi mente y no podía dormir así que me puse a escribir, aunque faltan varias horas antes del amanecer.... Todos los que ahora profesan ser hijos de Dios, deben tener presente que estamos viviendo en tiempos peligrosos: El fin de todas las cosas es inminente. Las señales se están cumpliendo rápidamente y, sin embargo, parece que pocos se dan cuenta de que el día del Señor viene rápida y silenciosamente, como ladrón en la noche. Muchos están diciendo: “Paz y seguridad”. A menos que estén velando y esperando a su Señor, serán apresados como en una trampa.... Vemos y sentimos profundamente la incredulidad de algunos que han enceguecido y endurecido sus corazones y se han negado a reconocer la luz, porque ésta no coincide con sus propias ideas y nos duele profundamente. Siento un gran pesar cuando veo que tantos, y algunos aún de nuestro pueblo, están cumpliendo las palabras escritas por Pablo: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios...” [1 Timoteo 4:1]. Estamos en el tiempo de esta apostasía. Se hará todo esfuerzo concebible para arrojar dudas sobre las posiciones que hemos sostenido por más de medio siglo. La obra que el Señor me ha dado es ridiculizada y menospreciada. Pero incluso en esto tengo buena compañía, porque así consideraron los fariseos al Salvador y a su obra. Algunos declaran que no creen en la obra que el Señor me ha encomendado porque, según dicen: “La Sra. White no realiza milagros”. Pero aquellos que esperan que ocurran milagros como una señal de dirección divina, están en grave peligro de ser engañados. En la Palabra se declara que el enemigo obrará mediante sus agentes que se han apartado de la fe y que aparentemente realizarán milagros, aún hasta el punto de hacer descender fuego del cielo delante de los hombres. Mediante “milagros mentirosos” Satanás engañará, si es posible, hasta a los mismos escogidos. Multitudes me han escuchado hablar y han leído mis escritos, pero nadie me ha oído decir que realizo milagros. Algunas veces me han invitado a orar por los enfermos y se ha cumplido la Palabra de Dios. “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados” [Santiago 5:14, 15]. Cristo es el gran obrador de milagros. A Él sea dada toda la gloria.... Si aquellos que en cuanto a sus privilegios fueron exaltados hasta el cielo; que debieran haber sido sabios en el discernimiento espiritual, fallaron en reconocer en Cristo al Mesías prometido, ¿nos resulta extraño que sus seguidores no sean reconocidos por el mundo? “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, (y vimos su gloria, gloria como del Unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad” [Juan 1:12-14]. Necesitamos un verdadero discernimiento. Sólo el que recibe al Hijo de Dios como su Salvador está firme en un terreno ventajoso. Muchos están confundidos porque fallaron al recibir la verdad. En estos días de terrible maldad cada alma necesita escudriñar las Escrituras ante todo. Aquellos que desean tener una experiencia genuina en la fe que obra mediante el amor y purifica el alma, estarán más seguros cuanto menos se asocien con elementos que fomenten la duda y la incredulidad. Cuando comprendo la responsabilidad de aquellos que conocen la verdad, no puedo dormir. Oro fervorosamente por la luz del semblante de Jesús para no confundirme. Seguiré usando la pluma y la voz de acuerdo a la Palabra de Dios. Cuando reciba visiones, procuraré escribirlas con fidelidad. El autoengaño es algo terrible; porque muchos, debido a su confianza propia y autosuficiencia, se perderán eternamente. Ahora, justo ahora es el tiempo de lavar nuestros vestidos del carácter y blanquearlos en la sangre del Cordero. No podemos correr el riesgo de perder el cielo. Será espantoso para los que descubran que los libros del cielo demuestran que ellos han sido agentes de Satanás, para engañar a otras almas haciendo que ellas también pierdan la vida eterna. Será inexpresablemente triste el cuadro de aquellos a quienes otros culpen por haber perdido sus almas. La vida eterna estaba a su alcance, pero sus corazones engañados y orgullosos no se quebrantaron y se negaron a confesar sus pecados.... “Entonces comenzó a reconvenir a las ciudades en las cuales había hecho muchos de sus milagros, porque no se habían arrepentido, diciendo: ¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha de que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón que para vosotras. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma, que para ti. “En aquel tiempo, respondiendo Jesús dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó. Todas las cosas me fueron entregadas por mi Padre; y nadie conoce al Hijo, sino el Padre, ni al Padre conoce alguno, sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar.” [Mateo 11:20-27]... Hay esperanza para ellos si prestan atención a la bondadosa invitación: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil y ligera mi carga” [Mateo 11:28-30]. Manuscrito
13, Marzo 25 de 1908
Es nuestra esperanza que usted no invierta ningún medio para ayudar a aquellos que han salido de nosotros, porque ellos no son de nosotros....El mensaje de la verdad presente debe ser proclamado a aquellos que nunca lo han oído. Es nuestra oración que el Señor le conceda sabiduría para dedicar sus energías al desarrollo de la causa de Dios en la tierra. Carta 330,
Noviembre 11 de 1908
Seremos llamados a encontrarnos con aquellos que, a pesar de la definida reprensión y la advertencia de los Testimonios, han seguido por un mal camino. Dios nos manda a que nos apartemos y nos distingamos de aquellos que no han prestado atención a sus advertencias....Porque ellos engañarán, si es posible, aún a los escogidos. Manuscrito 1,
Febrero 24, 1915
Quiero decirle. Odio el pecado. Odio el pecado. Odio el pecado. He sido encargada de decirle a nuestro pueblo, que no se da cuenta que el diablo tiene engañño tras engaño, y él los lleva por caminos que ellos no suponen. Las agencias satánicas inventarán maneras para hacer pecadores de santos. Les digo ahora, que cuando yo sea puesta al descanso, grandes cambios tomarán lugar.... Deseo que el pueblo sepa que les advertí cabalmente antes de mi muerte. - LA LLUVIA TARDÍA –
Carta 15,
Junio 25 de 1892 (Vea también 7ACB, p. 340; Ev, p. 130; SD 180, 248; 1MS,
p.185)
El Señor vendrá pronto. Debe haber un proceso de refinamiento y zarandeo en las iglesias, porque hay entre nosotros hombres viles que no aman la verdad ni honran a Dios. Se necesita una transformación del carácter. ¿Se levantará la iglesia y se pondrá su hermosa vestimenta, la justicia de Cristo? Pronto se verá quiénes serán los vasos de honra. “Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible” [Apocalipsis 18:1-2]. “Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve. Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa; aquel día que vendrá los abrasará, ha dicho Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni raíz ni rama” [Malaquías 3:18, 4:1]. Aquí se verá claramente quiénes serán vasos de honra porque ellos recibirán la lluvia tardía. Cada alma que a pesar de la luz que ahora ilumina nuestra senda continúe en pecado, será enceguecida y aceptará los engaños de Satanás. Nos estamos acercando ahora al cierre de la historia de este mundo. ¿Dónde están los fieles centinelas en los muros de Sión que no dormitarán sino que fielmente declararán el peligro?...¡Cuán doloroso es ver que al Señor Jesús se lo coloca en último plano!... Nunca fue la confederación del mal más fuerte que actualmente. Los espíritus de las tinieblas están combinándose firmemente con los agentes humanos para hacer guerra contra los mandamientos de Dios. Se unen para que la ley de Dios pierda todo su efecto. Las tradiciones y las mentiras son exaltadas por encima de las Escrituras; la razón y la ciencia por encima de la revelación; el talento humano por encima de la enseñanza del Espíritu; las formas y ceremonias por encima del poder vital de la piedad.... Tiempo, precioso tiempo ha sido perdido en descarriarse y apostatar contra Dios. El carácter de todos será pesado en la balanza del santuario; si el carácter moral y el avance espiritual no corresponden a los beneficios, las oportunidades y las bendiciones otorgadas, al lado de su nombre se hallarán las palabras: “has sido hallado falto”. Todos los que dicen ser hijos de Dios, deben tratar de entender diariamente por qué creen lo que creen y escudriñar diligentemente las Escrituras por sí mismos. Aquellos que con corazones humildes estudien el carácter de Jesús, reflejarán su imagen cada vez más. El descenso del Espíritu Santo sobre la iglesia es esperado como si se tratara de un asunto del futuro: pero es el privilegio de la iglesia tenerlo ahora mismo. Buscadlo, orad por él, creed en él. Debemos tenerlo, y el cielo está esperando concederlo.... La historia de la rebelión de Datán y Abiram se está repitiendo y se repetirá hasta el fin del tiempo. ¿Quiénes estarán del lado del Señor? ¿Quiénes serán engañados y a su vez se convertirán en engañadores? Todo lo que puede ser sacudido será sacudido. Y todo lo que no pueda ser sacudido, permanecerá. Carta 6,
Enero 16 de 1896
Estimados hermanos, que ocupan posiciones de responsabilidad en la obra: El Señor tiene una controversia con ustedes...Los principios religiosos han sido corrompidos. O bien haremos que los principios sostenidos por la herencia de Dios sean más puros, nobles y santos o los desviaremos por una falsa suposición, por mentiras que digan: “Templo de Jehová, templo de Jehová, templo de Jehová es éste” [Jeremías 7:4]. La obra y la causa del Señor son sagradas. No debe mezclarse lo humano, lo común y el fuego extraño con la ofrenda de Dios. Esto se ha hecho y todavía continúa haciéndose. Pero los hombres están ciegos y no ven el resultado de sus ardientes esfuerzos. La pregunta es: los que son llamados de un lugar a otro para realizar una parte en la sagrada obra de Dios, ¿usarán el fuego que Dios mismo ha encendido o el fuego común del cual no se debe usar ni una chispa, para encender el incienso de los incensarios que se ofrecen ante Dios?... El primer premio a la obediencia es la vida eterna. “Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho” [Juan 14:26]. Ésta es la obra del Espíritu Santo. El Consolador se revelará, no en una forma específica o precisa que el hombre pueda distinguir, sino según el orden de Dios; en tiempos y maneras inesperados que honrarán su propio nombre. Ahora, justo ahora, es nuestro día de misericordia y salvación. El Señor Dios, que habita en el lugar santo, ve cada alma que expresa desprecio hacia las manifestaciones del Espíritu Santo. En Battle Creek, Dios mismo se ha revelado una y otra vez de una manera notable. Allí los creyentes han recibido una gran medida de su Santo Espíritu....Algunos se sintieron molestos por esta manifestación y exteriorizaron su propia inclinación natural. Dijeron: “Es sólo un estado de excitación, no es el Espíritu Santo ni el derramamiento de la lluvia tardía...” En muchas ocasiones el Espíritu Santo se manifestó. Pero aquellos que rechazaron el Espíritu de Dios en Minneapolis, estaban esperando la oportunidad de seguir transitando por el mismo camino, puesto que su espíritu era el mismo....En lo más íntimo de su corazón decían que esta manifestación del Espíritu Santo era fanatismo y engaño. Se mantenían inmutables como una roca, mientras las olas de misericordia fluían alrededor de ellos y golpeaban sus corazones duros y empedernidos que resistían la obra del Espíritu Santo. Si lo hubiesen recibido, los habría hecho sabios para la salvación; hombres más santos, preparados para hacer la obra de Dios con habilidad santificada. Pero todo el universo del cielo fue testigo del trato vergonzoso que le dieron a Jesucristo que estaba representado por el Espíritu Santo. Si Cristo hubiera estado ante ellos, lo habrían tratado de la misma forma en que los judíos lo trataron.... Los que en Minneapolis abrieron la puerta de sus corazones a la tentación y llevaron el mismo espíritu a sus hogares comprenderán, si no ahora, en un futuro cercano que ellos, a pesar del espíritu de gracia, resistieron al Espíritu Santo. ¿Se arrepentirán o endurecerán sus corazones y resistirán la evidencia? Muchas cosas deben cambiar en nuestras instituciones alrededor del mundo. Los hombres finitos no deben enseñorearse y tratar de dominar la mente y los principios de otros, cuando son vacilantes en sus propias ideas y principios. Los hombres que ocupan cargos destacados transmiten esta incertidumbre a las iglesias.... Algunos han estado y aún continúan rehusado ponerse el vestido de bodas. Todavía llevan su propio vestido y desprecian la indumentaria tejida en el telar del cielo que es “Cristo, nuestra Justicia.”... El Espíritu del Señor ha estado obrando en sus mensajeros a quienes les ha enviado la luz preciosa; pero hubo muchos que se apartaron del Sol de Justicia y no vieron sus rayos luminosos. El Señor les dice: “me volvieron la espalda, y no el rostro”.... El mismo espíritu de señorío sobre la herencia de Dios, está invadiendo nuestras iglesias como si los talentos de la mente y del alma y los principios de los hombres estuvieran bajo su jurisdicción. Muchos se ponen en una situación en que el Señor no puede hacer nada por ellos. No reconocen ni el espíritu ni la voz de Dios, sino que consideran sus mensajes como fábulas ociosas. Muchos han respirado la atmósfera que rodea las almas de los hombres que ocupan posiciones de confianza, que no sólo lo piensan en lo más íntimo de sus corazones sino que lo expresan con sus labios: “Mi señor tarda en venir” [Mateo 24:48] y sus acciones revelan sus sentimientos. ¿Quién puede entender lo que escribo? Hay hombres que han conocido la verdad y que se han regocijado en ella, pero que ahora están divididos entre sentimientos escépticos. Hay sólo un paso entre ellos y el precipicio de la ruina eterna. El Señor viene pronto, pero aquellos que rechazaron la luz que Dios dio abundantemente en Minneapolis, que no han humillado sus corazones delante Dios, continuarán en la senda de la resistencia, diciendo: “¿Quién es Jehová, para que yo oiga su voz?” [Exodo 5:2]. El estandarte que todos deben llevar para proclamar el mensaje del tercer ángel, está cubierto con otros colores que prácticamente lo ocultan. Esto ya está sucediendo. ¿Se aferrará nuestro pueblo a la verdad? “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los Mandamientos de Dios y la fe de Jesús” [Apocalipsis 14:12]. Ésta es nuestra norma. Sostengámosla en alto porque es la verdad. Carta 8,
Febrero 6 de 1896 (Vea también ATO, p. 51)
El Espíritu Santo ha sido insultado y su luz rechazada. ¿Es posible que vean aquellos que durante años han estado tan ciegos? ¿Es posible que sus ojos sean ungidos en esta etapa tan avanzada de su rebelión? ¿Distinguirán ellos la voz del Espíritu de Dios de la voz engañosa del enemigo? Hay hombres que pronto mostrarán claramente bajo qué estandarte se encuentran: si se hallan bajo el estandarte del Príncipe de la Vida o bajo el estandarte del príncipe de las tinieblas.... Hay almas pobres, honestas, humildes, a quienes el Señor pondrá en su lugar [hombres que ocupan puestos de responsabilidad], que nunca han tenido las oportunidades que ustedes han tenido, y que no podían haberlas tenido porque ustedes no se dejaron manejar por el Espíritu Santo. Podemos estar seguros de que cuando el Espíritu Santo sea derramado, aquellos que no recibieron ni apreciaron la lluvia temprana, no verán ni entenderán el valor de la lluvia tardía. Manuscrito
148, Octubre 8 de 1899 (Vea también vea 7ACB, p. 99; 3MS, pp.
488-489)
Tenemos la seguridad de que en esta época del mundo, el Espíritu Santo obrará con imponente poder, a menos que por nuestra incredulidad limitemos sus bendiciones y así perdamos los beneficios que podríamos haber obtenido.... En todas las iglesias se necesita una experiencia religiosa personal. ¿Por qué? Porque aquellos que no están siendo transformados por la obra del Espíritu Santo, no podrán soportar los peligros de los últimos días.... A menos que el Espíritu Santo produzca un reavivamiento, los miembros de la iglesia jamás serán cristianos, no importa lo que profesen. Hay pecadores en Sión que necesitan arrepentirse de los pecados que han acariciado como tesoros preciados. Hasta que los reconozcan y los quiten de sus almas, y que cada defecto y expresión de un carácter sin amor sean transformados en virtud de la influencia del Espíritu, Dios no podrá manifestar su poder. Hay más esperanza para un pecador declarado, que para los profesos justos que no practican la pureza, la santidad y que no son sin mácula...El Señor nunca ungirá espiritualmente a los hombres y mujeres autosuficientes...ciertamente ustedes serán pesados en las balanzas doradas del santuario celestial y serán hallados faltos.... ¿Qué clase de testigos en favor de la verdad y la justicia somos nosotros? ¿Estamos luchando con todas las facultades que Dios nos dio para alcanzar la medida de la estatura de hombres y mujeres en Cristo? ¿Estamos procurando su plenitud, conquistando una altura cada vez mayor, en procura de la perfección de su carácter? Cuando los siervos de Dios alcancen este punto, serán sellados en sus frentes. El ángel que sella declarará: “Consumado es”. Serán completos en Él los que le pertenezcan por creación y por redención.... Debemos ser colaboradores juntamente con Dios, o no seremos vencedores y nuestra influencia impía hará que otras almas fracasen. Ninguna alma se pierde sin arrastrar a otras. - EL MENSAJE DEL TERCER ÁNGEL Y APOCALIPSIS 18
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Carta 34,
Octubre 12 de 1875
Mientras los falsos profetas claman: “Paz y Seguridad” y tratan de apaciguar la conciencia de los pecadores, diciéndoles: “no se alarmen, todo saldrá bien”, la voz de los siervos de Dios debe despertar a los que están dormidos, clamando: “vendrá destrucción repentina sobre toda alma que no esté despierta, velando y anticipando la aparición del Señor en las nubes de los cielos”. El mensaje del tercer ángel será proclamado con todo poder y la tierra será alumbrada con su gloria... El mensaje de advertencia debe ser llevado a toda nación del mundo....Satanás está siempre activo para obstruir el camino. Debemos ser sabios, o él prevalecerá. Carta 51,
Septiembre 6 de 1886 (Vea también 7ACB, pp. 93-94)
Corremos el peligro de llegar a ser una hermana de la Babilonia caída, y permitir que nuestras iglesias se corrompan, se llenen de todo espíritu inmundo y alberguen a toda ave inmunda y aborrecible....Le digo la verdad Pastor Butler: a menos que haya una limpieza del templo del alma por parte de aquellos que dicen creer y predicar la verdad, vendrán los juicios de Dios que por mucho tiempo han sido postergados. Me dirijo a los líderes, príncipes entre el pueblo que recibirán esta epístola: “Purificaos los que lleváis los utensilios de Jehová” [Isaías 52:11]. Humillen sus almas ante Dios. Jesús está en el santuario. Estamos en el gran día de la expiación y si el juicio investigador no ha comenzado ya sobre los vivientes, pronto comenzará. Carta 22,
Enero 18 de 1889 (Vea también 1MS, p. 26; 3MS, p. 385)
Yo indiqué [en la Sesión de la Conferencia General de 1888] que...cuando se aproximaran los acontecimientos del fin de la historia de este mundo, habría una luz especial para el pueblo de Dios. Otro ángel vendrá del cielo con un mensaje y toda la tierra será iluminada con su gloria. Para nosotros es imposible determinar cómo se revelará esta luz adicional. Podrá venir de una manera totalmente imprevista, de un modo que no esté de acuerdo con las ideas preconcebidas de muchos. No es del todo inverosímil ni contrario a la manera de obrar de Dios, el mandar luz a su pueblo de forma inesperada ¿sería correcto que cerráramos todas las avenidas...? Manuscrito 31
de 1890 (Vea también 7ACB, pp. 308, 458; MC, pp. 107-108, 115, 128-129; AFC, p.
208)
Muchos de los que profesan creer la verdad presente, comprenden débilmente las advertencias y súplicas de la Palabra de Dios y el cumplimiento de las profecías en los eventos que ocurren diariamente a nuestro alrededor. Satanás desea que los hombres sigan durmiendo mientras él trabaja activamente para sembrar las semillas del error. Todos los ojos del universo no caído están pendientes de los acontecimientos que se desarrollan ante nosotros -las escenas finales de la gran controversia,- la consumación de la larga lucha entre el bien y el mal y entre el infierno y el cielo. Satanás con su poder obrador de milagros, engañará al mundo impío. Pero Cristo, el sacrificio expiatorio, será un refugio para cada alma que confíe en Él. Podemos escondernos en la hendidura de la roca para estar protegidos del poder y las artes del maligno. Satanás tomará posesión de cada mente que se someta a su control y obrará a través de cada agencia que él pueda asegurar, para impulsar sus planes. Cuanto más grande sea la necesidad de derramar la luz en las tinieblas de este mundo, Satanás realizará los mayores y más variados esfuerzos para interceptar esa luz. El Señor ha revelado los peligros que están alrededor y delante de nosotros. A través de la agencia del Espíritu de Profecía, Él ha develado los engaños que tomarán cautivo al mundo y le dice a su pueblo: “Este es el camino, andad por él”. El libro El Conflicto de los Siglos pone en evidencia los engaños de Satanás; y podemos estar seguros de que el enemigo de la justicia desplegará todo su poder para impedir que el pueblo descubra lo que revelan sus artimañas. Por medio de su Espíritu, el Señor nos ha dado la instrucción necesaria para este tiempo. Ha revelado el movimiento especial, manifestado en los mensajes de Apocalipsis 14, y su relación con el pasado, el futuro y el trabajo final de Cristo en el cielo y de su pueblo en la tierra. El Señor ha puesto en mí el peso de revelar estas cosas, y las he presentado en el cuarto volumen (El Conflicto de los Siglos de la serie del Espíritu de Profecía). Todavía siento el compromiso de presentar este mensaje al pueblo. En ese libro hay advertencias para proteger al pueblo de Dios contra los muchos errores que serán promulgados como si fuesen la verdad. Cada familia en nuestro pueblo debería estudiarlo. Las verdades que presenta despertarán la conciencia, y para muchos será una protección contra el engaño. Confirmará su fe en la obra de los mensajes. Todos necesitamos ser amonestados, reprendidos e instruidos por el Espíritu de Dios. Necesitamos despertar y escudriñar nuestros corazones a la luz que Dios nos ha dado. Por años, el pueblo ha necesitado y aún necesita las verdades presentadas en el cuarto volumen. El Señor me ha encomendado que no tarde en dar estas advertencias y yo no fui rebelde a la visión celestial. He hecho todo lo que pude. Otros tendrán que hacer su parte en darle al libro la circulación que debería tener. Desde el Congreso de la Conferencia General de 1888, Satanás ha estado trabajando con un poder especial a través de elementos inconversos, para debilitar la confianza del pueblo de Dios en la voz que les ha estado llamando durante todo estos años. Si lo logra, por medio del uso indebido de las Escrituras, llevará a muchos a abandonar su confianza en la obra realizada por los mensajes. Así él los llevará a la deriva, sin un fundamento sólido para su fe, esperando atraparlos totalmente bajo su poder. Será una bendición para todo el cuerpo si nuestro pueblo presta atención a la obra especial del Espíritu de Dios, relacionada con el surgimiento y progreso de los tres mensajes angélicos. Un reavivamiento de la fe y el interés en los testimonios del Espíritu de Dios, les dará una experiencia saludable en las cosas de Dios. Dios les ha dado su lugar en la línea de la profecía a los mensajes de Apocalipsis 14, y su obra no cesará hasta que concluya la historia de esta tierra. Los mensajes del primer y segundo ángel aún son la verdad para este tiempo, y deben ser presentados en forma simultánea con el siguiente. El tercer ángel proclama su amonestación en alta voz: “Después de esto”, dijo Juan: “vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria” [Apocalipsis 18:1]. En este resplandor se combina la luz de los tres mensajes. En el cuarto volumen, el Señor nos ha revelado la crisis venidera que está casi sobre nosotros. Él nos ha advertido de los peligros que asedian nuestro camino, para que podamos aferrarnos a su fortaleza y ser victoriosos sobre la bestia y su imagen, y finalmente estar en el mar de vidrio para entonar el canto del triunfo eterno. Pero el Señor no intenta que guardemos estas advertencias para nosotros mismos. La luz que Él ha dado en el cuarto volumen es para todo el mundo. Hoy prevalece la iniquidad, no sólo contaminando al mundo como en los días de Noé, sino también a la iglesia. Para contrarrestar su influencia se debe levantar la cruz del Calvario; se debe presentar ante el pueblo el sacrificio expiatorio, para que los hombres puedan ver el pecado en su verdadero carácter odioso y se aferren a la justicia de Cristo, que es la única que puede dominar el pecado y restaurar la imagen moral de Dios en el hombre. Muchos en la iglesia permiten que las cosas terrenales se interpongan entre el alma y el cielo. Ellos no tienen un concepto claro del carácter de Dios. No perciben su amor incomparable y la fe y el amor mueren en sus corazones. Muchos están desconcertados. No pueden discernir las cosas espirituales, y son incapaces de distinguir la voz del verdadero Pastor de la de un extraño. Cuán importante es que el pueblo estudie el mensaje que Dios le ha dado para no ser arrastrado por los engaños irresistibles del enemigo. Todo el mundo yace en tinieblas. Las tinieblas cubren la tierra y densa oscuridad cubre las naciones, y el Señor invita a los miembros de la iglesia a que trabajen con Él para, si es posible, despertar al mundo del peligro que lo rodea. No podemos hacer esto por nosotros mismos. Nuestra eficacia debe proceder de Cristo. Jesús dice: “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo” [Juan 12:32]. Aquí está el secreto del poder y de la eficacia, porque aunque se utilicen instrumentos humanos en la obra de la salvación, sólo la luz que brilla de la cruz puede atraer los corazones hacia el cielo. Debemos presentar la verdad como está revelada en Jesús. Sólo cuando el Salvador more en nosotros tendremos la luz y el poder para atraer a otros hacia Él. Debemos estar imbuidos con el espíritu de la verdad, el espíritu de Cristo. No hay poder en la humanidad para atraer a la naturaleza humana a Cristo. Somos como el hierro que, a menos que haya sido magnetizado, no puede atraer a otros. Si hemos de tener una influencia santificadora sobre otros, debemos ser santificados por la verdad. Jesús dice: “Tu Palabra es verdad” [Juan 17:17]. Sólo por medio del conocimiento santificado de la Palabra de Dios, podremos vencer el poder de las tinieblas y ganar almas para el Maestro. He sentido el deseo ardiente de exhortar a todos a escudriñar las Escrituras por sí mismos para que sepan cuál es la verdad, y puedan discernir más claramente la compasión y el amor de Dios. No obstante, existe la necesidad de orar cuidadosa y fervorosamente al estudiar la Biblia, para que ninguno caiga en el error por malinterpretar sus enseñanzas. Hay una gran verdad central que siempre debe tenerse en cuenta en la investigación de las Escrituras -Cristo y éste crucificado-. Todas las otras verdades reciben influencia y poder de acuerdo a su relación con este tema. Sólo a la luz de la cruz podemos discernir el supremo carácter de la ley de Dios. El alma paralizada por el pecado, sólo puede recibir vida mediante la obra consumada en la cruz por el Autor de nuestra salvación. El amor de Cristo impulsa al hombre a unirse con Él en sus labores y sacrificios. La revelación del amor divino aviva en ellos un sentido de responsabilidad, por haber descuidado el ser portadores de luz para el mundo, y los inspira con un espíritu misionero. Esta verdad ilumina la mente y santifica el alma. Hará desaparecer la incredulidad e inspirará fe. Es la única gran verdad para ser guardada constantemente delante de las mentes de los hombres. Sin embargo, cuán poco se comprende el amor de Dios y el estudio de la Palabra causa una débil impresión. Cuando vemos a Cristo en su obra de redención como la verdad central del sistema de la verdad, se vierte una nueva luz sobre todos los acontecimientos del pasado y del futuro. Se los ve en una nueva proporción, y poseen un significado nuevo y más profundo. Es así como Dios por su Espíritu Santo ha mostrado estas cosas a su pueblo. Desde este punto de vista, el volumen cuatro, nos presenta la experiencia pasada de la iglesia y los grandes eventos del futuro. En ese libro Dios ha puesto ante nosotros la verdadera relación que tienen los acontecimientos que ocurrirán en nuestro mundo. Pero Satanás, constantemente está buscando interceptar cada rayo de luz que Dios envía para preparar al pueblo ante los acontecimientos que les esperan. A aquellos que deben dar la luz al mundo, él les presentará planes que parecerán promulgar la verdad, pero que en realidad impedirán el trabajo. Sin embargo, esos planes, aparentemente loables, son aceptados y así él logra su objetivo. Debido a esto, el volumen cuatro no ha recibido la atención que se merece.... Si este es un libro que las personas necesitan, si el Observador divino se ha dignado a descorrer el velo de las escenas de la gran contienda en la que toda alma viviente tendrá que participar, ¿no se debiera hacer un gran esfuerzo para hacerlo circular? ¿No se debiera alentar a los colportores a difundirlo? ¿No se debiera estimular a nuestro pueblo a hacer todo lo posible para presentarlo ante el mundo?... “No luchamos contra carne y sangre, sino contra principados y potestades y huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.” Siempre que se presenta un libro que expone el error, Satanás está al lado de la persona a quien se le ofrece y le sugiere razones por las cuales no debería comprarlo. Pero un instrumento divino trabaja para influir la mente en favor de la luz. Los ángeles ministradores opondrán su poder al de Satanás. Y cuando a través de la influencia del Espíritu Santo la verdad es recibida en la mente y el corazón, tendrá un poder transformador sobre el carácter.... No es la habilidad del agente u obrero, sino el Espíritu de Dios que obrando en el corazón, da el verdadero éxito. Muchos de nuestros hermanos no creen que otras publicaciones sean tan efectivas para traer a las almas a un conocimiento de la verdad, como el volumen cuatro. Hay algunos que aunque están ocupando posiciones de responsabilidad, han tenido poca experiencia en cuanto a la obra del Espíritu Santo. No aprecian la luz de las advertencias, reprensiones y estímulo dadas a la iglesia en estos últimos días, porque sus corazones y mentes no han estado recibiendo el Espíritu de la gracia divina. Estas personas están dispuestas a esconder el hecho de que, a través del Espíritu de Profecía el Señor le ha estado comunicando a su pueblo el conocimiento de su voluntad en relación con la obra del mensaje del tercer ángel. Piensan que la verdad recibirá más aceptación si no se destaca este hecho. Pero esto es un mero razonamiento humano. El solo hecho de que esta luz no se origina en la mente de los hombres, dejará una impresión en muchos que creen que los dones del Espíritu se manifestarán en la iglesia en los últimos días. De esta manera, llamará la atención de muchos que se convencerán y se convertirán. Por este medio muchos serán persuadidos de que no podrían haber sido alcanzados de otra forma.... Doy testimonio a las iglesias de que el volumen cuatro debería haber tenido una circulación tan amplia, como cualquier otra obra que hemos publicado....Pero parece que nadie siente que debe llevar a cabo una tarea especial en este asunto. Ahora se lo presento a ustedes, mis hermanos, en el nombre del Señor. Pienso que muchos de ustedes no conocen su contenido y les pido que lo estudien con cuidado y oración. Entonces comprenderán cuán importantes son mis palabras; verán la necesidad de instar a cada familia para que tenga uno en su hogar y para que también sea presentado al mundo. Los resultados de la circulación de este libro (El Volumen Cuatro del Espíritu de Profecía), no han de juzgarse por lo que ahora se ve. Al leerlo, algunas almas serán despertadas y tendrán valor para unirse de inmediato con los que guardan los mandamientos de Dios. Pero un número mucho mayor que lo lea, no tomará su decisión hasta que vea que los mismos acontecimientos que han sido predichos están ocurriendo. El cumplimiento de algunas de las predicciones inspirará fe en que otras predicciones también ocurrirán, y cuando la tierra sea iluminada con la gloria del Señor, al cierre de la obra, muchas almas harán su decisión con respecto a los mandamientos de Dios como resultado de este instrumento. Carta 86a,
Enero de 1893 (Vea también 2MCP , pp. 736-737; AFC, p. 323)
Mientras se esté proclamando este mensaje [de Apocalipsis 18], mientras la verdad esté haciendo su obra de separación, nosotros, como fieles centinelas de Dios, debemos percibir cuál es nuestra verdadera posición. No debemos asociarnos con los mundanos para no ser contagiados de su espíritu, para que nuestro discernimiento espiritual no sea confundido y veamos a los que tienen la verdad y llevan el mensaje del Señor desde el punto de vista de las profesas iglesias cristianas. Manuscrito 32
de 1896 (Vea también CWE, pp. 26-27; 2MS, pp. 119-134)
La proclamación de los mensajes del primero, segundo y tercer ángel, ha sido establecida por la Palabra inspirada. Ni siquiera un ápice ha de removerse de lo que el Señor ha establecido. Ninguna autoridad humana tiene el derecho de cambiar el orden de estos mensajes, como no tiene derecho a sustituir el Nuevo Testamento por el Antiguo....Los mensajes del primer y segundo ángel se dieron en 1843 y 1844, y estamos bajo la proclamación del tercero, pero todavía se deben proclamar los tres mensajes. Es tan esencial que se repitan ahora como lo fue antes....No puede haber un tercer mensaje sin el primero y el segundo. A través de publicaciones y predicaciones debemos presentar estos mensajes al mundo, mostrándoles, en el trayecto de la historia profética, las cosas que han sucedido y que sucederán....“Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo, diciendo a gran voz: Temed a Dios, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado; y adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas” [Apoc. 14:6-7]. Si este mensaje es atendido, llamará la atención de toda nación, tribu, lengua y pueblo a examinar minuciosamente la Palabra, y los conducirá a la verdadera luz concerniente al poder que ha cambiado el séptimo día de reposo, por un día de reposo espurio. El único Dios verdadero ha sido olvidado, su ley ha sido descartada y su Sábado sagrado ha sido pisoteado en el polvo por el hombre de pecado. El cuarto mandamiento, tan claro y explícito, ha sido ignorado. El monumento del Sábado, que expresa quién es el Dios viviente, el Creador de los cielos y de la tierra, ha sido derribado y en su lugar se ha dado al mundo un día de reposo falso. Así se ha abierto una brecha en la ley de Dios. Un día de reposo falso no podría constituir una norma verdadera. En el mensaje del primer ángel se llama a los hombres a adorar a Dios, nuestro Creador, quien hizo el mundo y todas las cosas que hay en él. Han rendido homenaje a una institución del papado e invalidado la ley de Jehová; pero debe haber un aumento de conocimiento con respecto a este asunto.... El mensaje proclamado por el ángel volando por en medio del cielo es el Evangelio eterno, el mismo Evangelio que fue declarado en el Edén, cuando Dios le dijo a la serpiente: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” [Génesis 3:15]. Ésta constituye la primera promesa de un Salvador que saldría al campo de batalla para desafiar el poder de Satanás y prevalecer sobre él. Cristo vino a nuestro mundo para representar el carácter de Dios tal como está representado en su santa ley; porque su ley es un reflejo de su carácter. Cristo era tanto la ley como el Evangelio. El ángel que proclama el Evangelio eterno, proclama también la ley de Dios; porque el Evangelio de salvación induce a los hombres a obedecer la ley, mediante la cual sus caracteres son formados a la semejanza divina.... Todos los que investiguen por sí mismos las Escrituras, verán que la ley de Dios permanece inmutable y eterna y que su monumento, el Sábado, permanecerá por los siglos sin fin, señalando al único Dios verdadero, en distinción de todos los dioses falsos. Pero si la ley de Dios ha sido cambiada en una jota o una tilde, Satanás ha logrado en la tierra lo que no pudo realizar en el cielo. Ha preparado su trampa engañosa con la esperanza de tomar cautiva a la iglesia y al mundo. Pero no todos caerán en la trampa. Se está estableciendo una línea de separación entre los hijos de obediencia y los hijos de desobediencia, entre los leales y fieles y los desleales e infieles. Se han formado dos partidos, los que adoran a la bestia y su imagen y los que adoran al Dios vivo. El mensaje de Apocalipsis 14, que proclama que la hora del juicio ha llegado, es dado en el tiempo del fin; y al ángel de Apocalipsis 10 se lo representa con un pie en el mar y el otro sobre la tierra, para demostrar que el mensaje se llevará a países distantes; se cruzará el océano y las islas del mar escucharán la proclamación del último mensaje de amonestación. “Y el ángel que vi en pie sobre el mar y sobre la tierra, levantó su mano al cielo, y juró por el que vive por los siglos de los siglos, que creó el cielo y las cosas que están en él, y la tierra y las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el tiempo no sería más” [Apocalipsis 10: 5-6]. Este mensaje anuncia el fin de los períodos proféticos. El chasco de los que esperaban ver al Señor en 1844 fue muy amargo para los que habían aguardado tan ardientemente su aparición. Dios permitió que ocurriera este chasco y que los corazones se manifestaran. No ha habido ni una sola nube que haya caído sobre la iglesia para la cual Dios no haya hecho provisión; no se ha levantado ni una sola fuerza opositora para contrarrestar la obra de Dios que Él no haya previsto. Todo ha ocurrido como lo predijo por medio de sus profetas. No ha dejado a su iglesia en tinieblas y olvidada, sino que ha mostrado mediante declaraciones proféticas lo que ocurriría, y obrando por medio de su providencia en el lugar designado de la historia del mundo, ha dado lugar a aquello que el Espíritu Santo reveló a sus profetas para que lo predijeran. Todos sus propósitos se cumplirán y se afirmarán. La ley de Dios está unida con su trono y los instrumentos satánicos combinados con los instrumentos humanos, no pueden destruirla. La verdad es inspirada y protegida por Dios; perdurará y tendrá buen éxito, aunque algunas veces aparezca oscurecida. El Evangelio de Cristo es la ley ejemplificada en el carácter. Los engaños practicados contra ella, toda invención destinada a vindicar la falsedad y todo error forjado por los instrumentos satánicos, llegarán a ser desbaratados para siempre, y el triunfo de la verdad será como la apariencia del sol en el mediodía. El Sol de justicia brillará con poder sanador en sus rayos y toda la tierra estará llena de su gloria. Se ha cumplido todo lo que Dios ha especificado en la historia profética, y se cumplirá todo lo que aún deba cumplirse. Daniel, el profeta de Dios, permanece firme en su lugar. Juan también lo está. En el Apocalipsis, el León de la tribu de Judá ha abierto el libro de Daniel a los estudiosos de la profecía, y así es como Daniel permanece firme en su lugar.... Da su testimonio, el cual le fue revelado por Dios, por medio de visiones de los grandes y solemnes acontecimientos que debemos reconocer en este momento, cuando estamos en el mismo umbral de su cumplimiento. Mediante la historia y la profecía, la Palabra de Dios describe el prolongado conflicto entre la verdad y el error. Ese conflicto está aún en desarrollo. Las cosas que han acontecido volverán a repetirse. Revivirán antiguas controversias. Y continuamente surgirán teorías nuevas. Pero el pueblo de Dios, el que mediante sus creencias y su cumplimiento de la profecía ha desempeñado una parte en la proclamación de los mensajes del primero, del segundo y del tercer ángel, sabe dónde se encuentra. Deben estar tan firmes como una roca, sosteniendo el comienzo de su confianza, firme hasta el fin. Un poder transformador acompañó a la proclamación de los mensajes del primer ángel y del segundo, e igualmente acompaña el mensaje del tercer ángel.... Satanás está trabajando para que se repita la historia de la nación judía, en la experiencia de quienes pretenden creer la verdad presente....Ellos distaban mucho de comprender la misión de Cristo. La esperanza ilusoria en un príncipe temporal, los indujo a pervertir y aplicar mal las Escrituras....Aquellos que deberían haber sido los primeros en dar la bienvenida a Jesús, no lo reconocieron. Él no era lo que sus ambiciosas esperanzas deseaban. Continuaron hasta el fin en el sendero falso en el cual habían entrado. Fue imposible enseñarles, porque debido a su justicia y suficiencia propias, creían que ellos poseían la verdadera luz y que eran los únicos instructores seguros para el pueblo. Ese mismo Satanás trabaja actualmente para debilitar la fe del pueblo de Dios....Estos mensajes, [primero, segundo y tercero] cuando se los recibe y se obra de acuerdo con ellos, llevan a cabo su obra de preparar a un pueblo que permanezca en pie en el gran día de Dios. Si investigamos las Escrituras para confirmar la verdad que Dios ha dado a sus siervos para el mundo, llegaremos a proclamar los mensajes del primero, del segundo y del tercer ángel.... La obra que debe realizarse ahora, consiste en proclamar el mensaje final de misericordia a un mundo caído. Una nueva vida está viniendo del cielo y posesionándose de todo el pueblo de Dios. Pero en la iglesia ocurrirán divisiones. Se formarán dos grupos. El trigo y la cizaña crecerán juntos hasta el momento de la cosecha. La obra se intensificará y se tornará más activa hasta el mismo fin del tiempo. Y todos los que trabajan junto con Dios contenderán fervorosamente por la fe que una vez fue dada a los santos. No se apartarán del mensaje para este tiempo, que ya está iluminando la tierra con su gloria. No vale la pena luchar por ninguna otra cosa, que no sea la gloria de Dios. La única roca que permanecerá firme es la Roca de los Siglos. La verdad como es en Jesús constituye el único refugio en estos días en que predomina el error. Dios ha advertido a su pueblo de los peligros que lo acechan. Juan contempla las cosas que sucederán en los últimos días y ve a un pueblo que actúa contra la obra de Dios. [Lea Apocalipsis 12:17; 14:10-12; y capítulos 13 y 17]. Juan ve una compañía que había estado engañando y dice: “Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza” [Apocalipsis 16:13-15]. La luz de Dios se ha apartado de aquellos que han rechazado la verdad, porque hicieron caso omiso a los mensajes del verdadero Testigo: “Por tanto, yo te aconsejo que compres de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas” [Apocalipsis 3:18]. Ese mensaje hará su obra y un pueblo estará preparado para estar sin mancha delante de Dios. Juan contempló esta compañía y dijo: “Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos” [Apocalipsis 19:7-8]. La profecía se ha estado cumpliendo punto por punto. Cuanto más nos afirmemos bajo el estandarte del mensaje del tercer ángel, tanto más claramente comprenderemos la profecía de Daniel; porque el Apocalipsis constituye el suplemento de Daniel. Cuanto más plenamente aceptemos la luz presentada por el Espíritu Santo, a través de los siervos consagrados de Dios, tanto más profundas y seguras (así como el trono eterno) aparecerán las verdades de las profecías antiguas; tendremos la seguridad de que los hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo. Los hombres deben estar sometidos a la influencia del Espíritu Santo, a fin de comprender las declaraciones que el Espíritu realizó mediante los profetas. Estos mensajes fueron dados, no para los que formulaban las profecías, sino para los que vivimos en medio de los acontecimientos que constituyen su cumplimiento.... El Evangelio eterno debe ser proclamado por los instrumentos humanos. Debemos hacer resonar los mensajes de los ángeles a quienes se presenta volando por en medio del cielo y llevando las últimas amonestaciones para un mundo caído. Si no se nos llama a profetizar, se nos invita a creer en las profecías y a colaborar con Dios en la tarea de llevar la luz a otras mentes. Estamos procurando cumplir con esto.... Continuamente se esgrimirán teorías para apartar la mente y desarraigar la fe. Los que participaron en el desarrollo de las profecías han llegado a ser lo que son actualmente, adventistas del séptimo día-, mediante esas profecías. Deben permanecer firmes, con sus lomos ceñidos con la verdad, y revestidos con toda la armadura....“Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los Mandamientos de Dios y la fe de Jesús” [Apocalipsis 14:12]. Aquí estamos, bajo el mensaje del tercer ángel. “Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con voz potente, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades” [Apocalipsis 18:1-5]. Así, la esencia del mensaje del segundo ángel vuelve a darse al mundo por medio del otro ángel que ilumina la tierra con su gloria. Estos mensajes se mezclan en uno solo [y están] para ser presentados a la gente en los días finales de la historia terrenal. Todo el mundo será probado, y todos los que han estado en las tinieblas del error en lo que respecta al Sábado del cuarto mandamiento, comprenderán el último mensaje de misericordia que ha de darse a los hombres....La gran preocupación de cada alma debería ser: ¿Ha sido renovado mi corazón? ¿Ha sido transformada mi alma? ¿Han sido perdonados mis pecados mediante la fe en Cristo? ¿He renacido? ¿Estoy cumpliendo con esta invitación: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar?” [Mateo 11: 28]. ¿Consideran ustedes todas las cosas como pérdida en comparación con la excelencia del conocimiento de Jesucristo? ¿Y considera usted que es su deber creer cada palabra que procede de la boca de Dios? Carta 73,
Octubre 12 de 1896 (Vea también CSRA, pp. 89-90, 187-188, 400; MM, pp. 229,
275-276, 282-283)
Los hombres están tomando partido según su elección. Los que se están alimentando de la Palabra de Dios lo demostrarán en su vida práctica. Ellos están en el lado del Señor, procurando reformar el mundo por precepto y ejemplo. Todos los que han rehusado ser enseñados por Dios, apoyarán las tradiciones de los hombres. Finalmente se pasarán al lado del enemigo, contra Dios, y se les escribirá –“Anticristo.” Los del pueblo de Dios que comprenden nuestra posición en la historia de este mundo, están con los oídos abiertos y los corazones receptivos y dóciles, unidos en un todo con Jesucristo. Aquellos, que no practican las enseñanzas de Cristo y que tratan de abastecerse y reformarse a sí mismos, encuentran en el anticristo su centro de unión. Mientras los dos grupos permanezcan en pugna, el Señor aparecerá y resplandecerá gloriosamente ante sus ancianos. Él establecerá un reino que durará para siempre....Ha llegado el tiempo donde en un momento estaremos en terreno sólido y en el siguiente la tierra se estará agitando bajo nuestros pies. Cuando menos lo esperemos habrá terremotos. Manuscrito
91, Julio 17 de 1898
Toda la tierra será alumbrada con la gloria del Señor. Los de corazón puro verán a Dios. Los que sigan al Cordero por dondequiera que va, recibirán el poder de ese ángel que bajó del cielo “teniendo gran poder”. Se debe repetir el primer mensaje que proclama el segundo advenimiento de Cristo a nuestro mundo y el mensaje del segundo ángel también: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites” [Apocalipsis 18:2, 3]. Esta profecía se cumplirá, y la tierra sabrá que los cielos gobiernan. Cristo viene con poder y gran gloria. El vendrá con todos los santos ángeles. El vendrá con su propia gloria y con la gloria del Padre. Mientras todo el mundo esté sumido en las tinieblas, habrá luz en cada morada de los santos. Captarán el primer resplandor de su segunda aparición. Qué grandioso será el día cuando brille la luz inmaculada de su esplendor y Cristo, el Redentor, sea admirado por todos los que lo recibieron. Todos los que le han servido percibirán los refulgentes rayos del brillo y la gloria del Rey en su majestad. En aquel día los que hayan sido contados entre los despreciables serán verdaderamente ensalzados. Manuscrito
92a, de 1898
[Se cita Mateo 25:1-13]. En la proclamación de los mensajes del primero y segundo ángel, nuestro mundo ha recibido un mensaje especial. [Se cita Apocalipsis 14:6-8]. Bajo la proclamación de estos mensajes el clamor de medianoche fue dado y los creyentes se vieron compelidos a salir de las iglesias, porque ellos predicaban sobre la segunda venida de Cristo en las nubes de los cielos. El mundo entero tuvo que oír ese mensaje: “¡He aquí viene el esposo, salid a recibirle! He aquí la parábola de las diez vírgenes. Cuando las diez vírgenes salieron al encuentro del esposo, sus lámparas estaban aderezadas y encendidas. Cinco de estas vírgenes eran sabias. Anticiparon un posible retraso y llenaron sus vasijas con aceite para estar preparadas para cualquier emergencia. De estas vasijas ponían aceite en sus lámparas para que no se apagaran. Pero cinco de ellas no hicieron provisión. No dispusieron para un caso de chasco o demora. Cuando el segundo llamado es hecho, las diez vírgenes todavía están esperando por el esposo. Hora tras hora pasan. Sus ojos están ansiosos mirando por la aparición del esposo. Pero se produce una demora y las que están esperando se cansan y se duermen. Pero a la medianoche, cuando las tinieblas son más densas, cuando más necesitan sus lámparas, se oye el clamor: “He aquí viene el esposo viene.” Los adormecidos ojos son abiertos. Todas se ponen en movimiento. Ven que la procesión avanza, iluminada por las antorchas y alborozada por la música. Oyen la voz del esposo y de la esposa. Las cinco vírgenes prudentes llenan sus lámparas con el aceite de las vasijas y éstas comienzan a brillar. “Pero cinco de ellas eran fatuas.” No habían hecho provisión para llenar sus vasijas de aceite y cuando se levantaron, vieron que se les apagaba la luz. Sus vasijas estaban vacías. Su primer pensamiento fue pedir prestado aceite a sus compañeras y dirigiéndose a las vírgenes prudentes les dijeron: “adnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.” Pero ellas respondieron: “Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id mas bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.” Mientras iban a comprar, la procesión avanzó y las dejó atrás. Las cinco que tenían sus lámparas encendidas se unieron a la muchedumbre, entraron en la casa con el séquito nupcial y la puerta se cerró. Cuando las vírgenes fatuas llegaron al salón del banquete, recibieron un rechazo inesperado. Fueron dejadas afuera, en la calle desierta, en las tinieblas de la noche y la puerta se cerró. Todo el mundo cristiano está representado en esta parábola. La novia constituye la iglesia que está esperando la segunda venida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Algunos que tienen una fe nominal no están preparados para su venida. El aceite de la gracia no ha alimentado sus lámparas, ni están preparados para entrar en la cena de bodas del Cordero. Esta representación debería impulsarnos a estudiar con más fervor, para descubrir cuál debe ser nuestra preparación para estos últimos días, de manera que podamos entrar y participar de la cena de las bodas del Cordero. Debemos aceptar el último mensaje de misericordia que se da a un mundo caído: “Bienaventurados los que lavan sus ropas, para tener derecho al árbol de la vida, y para entrar por las puertas en la ciudad” [Apocalipsis 22:14]. Hay una demora en la venida del Esposo, a fin de que todos puedan tener una oportunidad para escuchar el último mensaje de misericordia dado a un mundo caído. Los mensajes del primer ángel y del segundo, están ligados con el mensaje del tercer ángel. El poder de la proclamación del mensaje del primer ángel y del segundo, se concentra en la del tercero: “Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero.” A Juan le fueron mostradas estas cosas en santa visión. Vio la compañía representada por las cinco vírgenes prudentes, con sus lámparas aderezadas y encendidas, y exclamó con ímpetu: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Y oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen” [Apocalipsis 14:12-13]. Muchos de los que oyeron los mensajes del primero y segundo ángel pensaron que vivirían para ver a Cristo venir en las nubes de los cielos. Si todos los que decían creer la verdad, hubieran hecho su parte como las vírgenes prudentes, el mensaje habría sido proclamado a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Pero cinco fueron sabias y cinco fatuas. La verdad debía ser proclamada por las diez vírgenes, pero sólo cinco habían hecho la provisión esencial para unirse a esa compañía que andaba en la luz que había venido a ellas. Muchos de los que al oír los mensajes del primer y segundo ángel fueron a encontrarse con el esposo, rechazaron el mensaje del tercer ángel, el último mensaje de prueba que debe ser dado al mundo. Una obra similar se llevará a cabo cuando el otro ángel, representado en Apocalipsis 18, proclame su mensaje. Los mensajes del primero, segundo y tercer ángeles necesitarán ser repetidos. El llamado será dado a la iglesia: “Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados… Y clamó con potente voz, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios, y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites… Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades” [Apocalipsis 18:2-5]. Tome cada versículo de este capítulo y léalo cuidadosamente, especialmente los dos últimos: “Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y de esposa se oirá más en ti; porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra; pues por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. Y en ella se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de todos los que han sido muertos en la tierra” [Versículos 23-24]. Cristo mismo enseñó la parábola de las diez vírgenes, y es nuestro deber estudiar cuidadosamente todos sus detalles. Vendrá el tiempo en que la puerta se cerrará. Somos representados por las vírgenes prudentes o por las fatuas....Hay quienes acatan la verdad envilecida, y que por fuera aparentan ser prudentes. Cristo dijo: “Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada....Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre. Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias. Estas cosas son las que contaminan al hombre” [Mateo 15:13, 18-20].... [Se cita Mateo 7:15-23]. Ésta es la prueba. Aquellos que pertenezcan al grupo de las vírgenes prudentes, por medio de sus buenas obras, permitirán que su luz brille. Hay muchos que no permanecerán a los pies de Jesús para aprender de Él. No tienen un conocimiento de sus caminos. Que nadie descanse en la idea de que el bautismo lo ha salvado, mientras no da ninguna evidencia de haberse conformado a la imagen de Cristo, mientras permanece aferrado a sus viejos hábitos, mientras ejerce su influencia en el mundo y entreteje su tela con hilos de ideas y costumbres mundanas. Éstos no han guardado en sus vasijas el aceite para sus lámparas. No están listos para recibir al esposo. El aceite es la bendita gracia enviada del cielo, y el interior debe estar adornado con esa gracia para estar en pie cuando Él aparezca. La parábola de los talentos es dada para representar al reino de los cielos y muestra la necesidad de usar fielmente los dones que Dios nos ha confiado. Es de suma importancia que comprendamos estas parábolas y sepamos cómo se relacionan con nosotros en forma personal. Se representa a las diez vírgenes velando en la noche de la historia de este mundo. Ellas representan la iglesia de los que profesan ser cristianos. Esta lección nos debe hacer reflexionar sobriamente y llevarnos a escudriñar la Biblia, la Palabra del Dios viviente. Debería impulsarnos a suplicar fervientemente para que Dios nos guíe a toda verdad. Cristo dijo: “Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa, y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina” [Mateo 7:24-27]....Aquellos que son superficiales en su piedad pueden estar tomando voluntariamente el nombre de cristianos, pero no cumplirán las condiciones establecidas en la Palabra de Dios. Sus caracteres no se adaptan a la Palabra de Dios ni al ejemplo que Él nos ha dado. Todos son oidores de la palabra. Comentan sobre lo que escuchan, pero algunos, mientras aprueban el mensaje enviado por Dios, no tienen la fe que los capacitará para asimilar la Palabra de Dios en sus corazones. Dios sabe muy bien que si el yo no muere, será un poder controlador en el alma. Cuando el poder transformador de Dios obre en los corazones de los hombres, entonces ellos serán representados por las vírgenes prudentes.... Las cinco vírgenes prudentes representan a los que han perfeccionado un carácter cristiano, que han lavado sus ropas y las han emblanquecido en la sangre del Cordero. El mensaje de Dios para su pueblo es: [Se cita Apocalipsis 3:3-5]. Se ha pagado un rescate infinito por la redención del hombre, y nadie que sea falso, impuro o injusto podrá entrar en el reino de los cielos. Si los hombres no hacen de Cristo su Salvador personal y llegan a ser fieles, puros y santos, al Señor le queda una sola alternativa. Él debe destruir al pecador, porque la naturaleza pecaminosa no puede heredar el reino de Dios. Así que el pecado no destruido destruirá al pecador, así como Satanás mismo lo ha planeado. Cuando Dios creó al hombre, él era perfecto y reflejaba la imagen moral de Dios. Tenía libertad de elegir entre lo bueno y lo malo. Si decidía escoger el mal, obtendría el mal. Y el hombre abusó de la gran prerrogativa de su naturaleza. Cristo dio su vida para que todos pudieran ser como las vírgenes prudentes; partícipes de la naturaleza divina, íntegros en Jesucristo y perfectos, sin mancha e intachables. Por medio de Jesucristo, la naturaleza humana fue colocada en terreno ventajoso con Dios ante el universo celestial y el mundo caído.... Cristo hizo posible que el hombre desarrollara un elevado valor moral con Dios. Al resistir el mal subyugando el mal genio, el egoísmo y el orgullo, él puede lograr la justicia de Cristo. El hombre debe llegar a ser uno con Cristo en Dios. El pecado es degradante y no hay lugar para él en el cielo. Es nuestro privilegio tener el poder del dominio propio o de lo contrario revelamos que el pecado todavía reina en nuestros cuerpos mortales. “Haga conmigo paz; sí, haga paz conmigo” [Isaías 27:5]. Las diez vírgenes dicen ser cristianas, pero cinco son verdaderas y cinco son falsas. Todas tienen un nombre, un llamado, una lámpara y todas pretenden servir a Dios. Todas aparentemente esperan su venida. Al comienzo todas parecían estar preparadas, pero cinco no lo estaban. A cinco las tomó desprevenidas, consternadas, sin aceite y fuera del banquete nupcial, y la puerta se cerró. Hay muchos que exclaman paz, cuando no hay paz. Es muy peligroso para el alma humana acariciar esta creencia. Cristo invita a todos los que llevan su nombre y afirman ser sus seguidores a comer su carne y beber su sangre, o de lo contrario no podrán tener parte con Él. No seamos como las vírgenes fatuas que dan por sentado que las promesas de Dios les pertenecen a ellas, mientras no viven de acuerdo al mandato de Cristo. Cristo nos enseña que la profesión no significa nada... Que nadie presuma que él está salvado.... “¡Jerusalén, Jerusalén!,” dijo Cristo “que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados! ¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!” [Mateo 23:37]. En esta lamentación sobre Jerusalén, se asegura la protección para todos los que vengan a Cristo. Él los aceptará pobres, indefensos, dependientes y los protegerá, así como la gallina junta a sus polluelos debajo de sus alas. ¡Qué imagen tan conmovedora! Nos da una idea del cuidado vigilante de Cristo hacia todos los que confían en Él. Cristo anhelaba juntar a Israel bajo sus alas conciliadoras....Pero Cristo no pudo hacer por Israel todo lo que realmente hubiese querido hacer, porque ellos no respondieron a sus invitaciones. Él dijo: “No quisisteis.” Eran obstinados y caprichosos. Sus últimas palabras a una nación impenitente fueron: “He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Porque os digo que desde ahora no me veréis, hasta que digáis: Bendito el que viene en el Nombre del Señor” [Mateo 23:38-39]. Manuscrito
121b, Octubre 1 de 1898 (Vea también TM, p. 300)
A menos que los que pueden ayudar despierten y comprendan cuál es su deber, no reconocerán la obra de Dios cuando se oiga el fuerte clamor del tercer ángel. Cuando resplandezca la luz para iluminar la tierra, en lugar de venir en ayuda del Señor, desearán frenar la obra para que se conforme a sus propias ideas estrechas. Permítame decirle que el Señor actuará en esa etapa final de la obra en una forma muy diferente de la acostumbrada, contraria a todos los planes humanos. Habrá entre nosotros personas que siempre querrán controlar la obra de Dios y dictar hasta los movimientos que deberán hacerse cuando la obra avance bajo la dirección de ese ángel que se une al tercero para dar el mensaje que ha de ser comunicado al mundo. Dios empleará formas y medios que nos permitirán ver que Él está tomando las riendas en sus propias manos. Los obreros se sorprenderán por los medios sencillos que utilizará para realizar y perfeccionar su obra en justicia. Manuscrito
172 de 1899 (Vea también 7ACB, p. 426; MM, pp. 159-161, 166-167,
259)
En la proclamación del mensaje del tercer ángel debe destacarse en forma más prominente la reforma pro-salud....El plan del Señor es que la influencia restauradora de la reforma pro-salud forme parte del último gran esfuerzo para proclamar el mensaje del evangelio. Nuestros médicos deben ser siervos de Dios. Deben ser hombres cuya influencia haya sido santificada y transformada por la gracia de Cristo. Su influencia debe ser entretejida con la verdad que debe ser proclamada al mundo. En perfecta y completa unidad con el ministerio del evangelio, la obra de la reforma pro-salud revelará que Dios está dando su poder. Bajo la influencia del evangelio y a través de la obra médico-misionera se harán grandes reformas.... El mensaje en cuanto a la caída de Babilonia debe ser dado. El pueblo de Dios debe entender lo que se refiere al ángel que iluminará a todo el mundo con su gloria, mientras clama poderosamente a gran voz: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia” [Apocalipsis 18:2]. Los solemnes acontecimientos que ahora están sucediendo pertenecen a una serie de sucesos de la cadena de la historia, de los cuales el primer eslabón está conectado con el Edén. Que el pueblo de Dios se prepare para lo que está sobreviniendo a la tierra. El mundo está cautivo por el despilfarro en el uso de los recursos, el egoísmo y las herejías. Los instrumentos satánicos han estado en acción durante siglos. ¿Se rendirán ahora sin luchar? En nuestro mundo hay sólo dos bandos: los que son leales a Dios y los que están bajo la bandera del príncipe de las tinieblas. Satanás y sus ángeles descenderán con poder y señales y falsos prodigios para engañar a los que moran en la tierra y, si es posible, a los mismos escogidos. La crisis está justo delante de nosotros. ¿Deben paralizarse las energías de los que tienen un conocimiento de la verdad? ¿Es tan abarcante la influencia de los poderes del engaño, que supera la influencia de la verdad? Pronto se peleará la batalla del Armagedón. Aquel sobre cuya vestidura está escrito el nombre “rey de reyes y señor de señores,” conduce a las huestes celestiales montadas en caballos blancos, vestidos de lino fino, limpio y blanco. Juan escribe: “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba llama Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, y había en su cabeza muchas diademas; y tenía un nombre escrito que ninguno conocía sino él mismo. Estaba vestido de una ropa teñida en sangre; y su nombre es: El Verbo de Dios. “Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda, para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro; y él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES. “Y vi un ángel que estaba en pie en el sol, y clamó a gran voz, diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: Venid, y congregaos a la gran cena de Dios, para que comáis carnes de reyes y de capitanes, y carnes de fuertes; carnes de caballos y de sus jinetes, y carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes. “Y vi a la bestia, a los reyes de la tierra y a sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo, y contra su ejército. Y la bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia, y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Y los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo” [Apocalipsis 19:11-21]. Manuscrito
175 de 1899 (Vea también 7ACB, p. 427)
Los agentes de Satanás no han escatimado la sangre de los santos. Los verdaderos seguidores de Cristo son amables, compasivos y sensibles. Comprenderán el significado de la obra del ángel de Apocalipsis 18 que debe alumbrar la tierra con su gloria, mientras clama con potente voz: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia...” [Apocalipsis 18:2]. Muchos escucharán este llamado. Necesitamos estudiar el derramamiento de la séptima copa. Los poderes del mal no abandonarán el conflicto sin luchar; pero la Providencia tiene una parte que desempeñar en la batalla del Armagedón. Cuando la tierra sea iluminada con la gloria del ángel de Apocalipsis 18, los elementos religiosos, buenos y malos, despertarán del sueño y los ejércitos del Dios viviente tomarán el campo. Carta 28,
Febrero 17 de 1900 (Vea también MAR, p. 191)
El mensaje del tercer ángel debe ser dado al mundo en forma directa y clara. Algunos han pensado que es mejor preparar el camino lentamente, para presentar el tema del Sábado. El mensaje de la verdad del sábado debe ser proclamado a voz en cuello, como lo dice el capítulo 58 de Isaías. Y en Apocalipsis 14 leemos: “Y el tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz: Si alguno adora a la bestia y a su imagen, y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero” [versículos 9, 10]. Este mensaje abarca los dos mensajes anteriores. Se lo presenta en alta voz, es decir, con el poder del Espíritu Santo. La impresión causada por este mensaje será en proporción al fervor con que se lo proclame. Contemplando al pueblo fiel de Dios Juan exclama: “Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” [Apoc. 14:12]. Se representa a Babilonia sosteniendo una copa de vino en su mano, de la cual hace beber a todas las naciones. Al separarse de Dios y pisotear sus mandamientos, las naciones cometen fornicación espiritual. Es un tiempo de duras pruebas para los santos que rehúsan recibir la marca de la bestia y su imagen. Pero, a través de todo, los santos demuestran su paciencia. Continúan firmes en la fe, aún a costa de sus propias vidas. Sabemos que ahora todo está en peligro. En este momento, el mensaje del tercer ángel es de suma importancia. Es una cuestión de vida o muerte. Apocalipsis 18, revela la importancia de presentar la verdad sin subterfugios, pero con intrepidez y poder. No se debe diluir la verdad ni silenciar el mensaje para este tiempo. Satanás ha inventado un estado de cosas por medio de las cuales impedirá la proclamación del mensaje del tercer ángel. Debemos ser conscientes en cuanto a sus planes y métodos. El mensaje del tercer ángel debe ser fortalecido y reafirmado. Juan escribe [en Apocalipsis 18:1-5, ya citado].Este llamado es semejante al llamado hecho por el primero y segundo ángeles. Con el mensaje del tercer ángel nuevamente se repite el llamado: “Salid de ella, pueblo mío.” Satanás mezclará tanto sus engaños con la verdad, que asuntos sin importancia desviarán la atención de la gente del tema principal que es la prueba que tendrá que afrontar el pueblo de Dios en estos últimos días. Por medio de la luz que Dios me ha dado, sé que se está dejando a un lado el mensaje del evangelio para este tiempo...y la obra de preparar un pueblo para permanecer firme ante los peligros de los últimos días nunca será hecha.... Díganle a la gente que el Señor viene en juicio, y que ni gobernantes ni reyes, ni riqueza ni influencia, serán capaces de contrarrestar o evitar los juicios que pronto caerán. En muchos lugares estos juicios ya están cayendo, sin embargo, por su actitud mundana los miembros de la iglesia dicen abiertamente: “No queremos reproches. No queremos advertencias. No escucharemos.” Hay sólo dos grupos en la tierra: aquellos que están de pie bajo el estandarte ensangrentado de Jesucristo y aquellos que permanecen bajo el negro estandarte de la rebelión. Aquellos que están de pie bajo el estandarte de Cristo llevan la señal de obediencia mencionada en Éxodo 31:12-18. Por favor lea estos versículos cuidadosamente. En Apocalipsis 12 se representa el último gran conflicto entre los que obedecen y los desobedientes. “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” [Apocalipsis 12:17]. “Después vi otra bestia que subía de la tierra; y tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón. Y ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y los moradores de ella adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. También hace grandes señales, de tal manera que aún hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Y engaña a los moradores de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, mandando a los moradores de la tierra que le hagan imagen a la bestia que tiene la herida de espada, y vivió. Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el número de su nombre” [Apocalipsis 13:11-17]. Satanás obrará milagros para engañar a los moradores de la tierra. El espiritismo hará su obra personificando a los muertos. Los cuerpos religiosos que se nieguen a oír el mensaje de advertencia de Dios, serán terriblemente engañados y se unirán con el poder civil para perseguir a los justos. Las iglesias protestantes se unirán con el poder papal para perseguir al pueblo que guarda los mandamientos de Dios. Éste es el poder que constituye el gran sistema de persecución que ejercerá tiranía espiritual sobre la conciencia de los hombres. “Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como dragón” [Apocalipsis 13:11]. Aunque profesan ser seguidores del Cordero de Dios, los hombres llegrán a estar imbuídos con el espíritu del dragón. Profesan ser mansos y humildes pero hablan y legislan con el espíritu de Satanás, mostrando por sus acciones que son todo lo contrario de lo que afirman ser. Este poder semejante a un cordero se une con el dragón para hacer guerra contra los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo. Y Satanás se une con los protestantes y los papistas, obrando en armonía con ellos como príncipe de este mundo, e imponiéndose a los hombres como si ellos fueran súbditos de su reino y él estuviera facultado para manejarlos, gobernarlos y controlarlos a su antojo. Si los hombres se oponen a pisotear los mandamientos de Dios, entonces se revela el espíritu del dragón. Se los encarcela, se los lleva ante los tribunales y se les imponen multas. “Hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano derecha, o en la frente.” “Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no la adorase.” Así usurpa Satanás las prerrogativas de Jehová. El hombre de pecado se sienta en el templo de Dios, proclamándose ser Dios y haciéndose pasar por Dios. Existe un marcado contraste entre los que tienen el sello de Dios y los que adoran a la bestia y a su imagen. Los fieles siervos del Señor, tendrán que soportar la más encarnizada persecución por parte de falsos maestros que no prestarán atención a la Palabra de Dios y pondrán piedras de tropiezo en el camino de los que deseen oírla. Pero el pueblo de Dios no debe temer. Satanás no podrá transponer su límite. El Señor será el amparo de su pueblo. Considera el daño hecho a sus siervos por causa de la verdad, como inferido a Él mismo. Cuando se haya tomado la última decisión, cuando todos se hayan puesto de parte de Cristo y sus mandamientos o de parte del gran apóstata, Dios se levantará en su poder y los labios de quienes han blasfemado contra Él serán acallados para siempre. Todo poder opositor recibirá su castigo. [Jeremías 25:30-33 citado].... Ahora es el momento de proclamar el mensaje del tercer ángel. Carta 74,
Mayo 20 de 1900 (Vea también CN, pp. 462)
El día de calamidad, de aflicción y destrucción se cierne sobre los obradores de injusticia. La mano del Señor caerá con severidad especial sobre los vigías que hayan dejado de presentar al pueblo en forma clara su obligación hacia Dios, quien es su dueño por creación y redención.... El mensaje del tercer ángel, que incluye los mensajes del primer y segundo ángel, es el mensaje para nuestro tiempo. Debemos levantar el estandarte en el cual están escritos “los mandamientos de Dios y el testimonio de Jesús” [Apocalipsis 12:17]. No es tiempo de poner a un lado los grandes temas que nos incumben. La obra que debe ser hecha es solemne e importante.... Encontraremos oposición al proclamar el mensaje del tercer ángel. Satanás pondrá por obra todo recurso posible para invalidar la fe que una vez fue dada a los santos. “Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado, y por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas. Sobre los tales ya de largo tiempo la condenación no se tarda, y su perdición no se duerme” [2 Pedro 2: 2, 3]. Pero todos deben escuchar las palabras de la verdad a pesar de la oposición. Carta 86, Junio 18 de 1900 (Vea también Ev, p. 114; MAR, p. 290; CDCD, p. 179) El mensaje debe ir de este a oeste, y viceversa. Vendrá un gran zarandeo. Los que profesan creer en la verdad están ahora dormidos. Necesitan despertar porque la luz de la verdad no sólo ha resplandecido sobre ellos, sino que ha hecho su obra como es debido. Dios tendrá representantes en todo lugar y en todas partes del mundo. Ahora debe darse en todas partes del mundo el mensaje del cuarto ángel, que sigue al tercero. Será el mensaje de la cosecha y toda la tierra será iluminada con la gloria de Dios. El Señor tiene este último llamado de misericordia para el mundo, pero la perversidad de los hombres desvía la obra de su verdadera misión, y la luz tiene que luchar en medio de las tinieblas de los hombres, que se sienten competentes para realizar una tarea que Dios no les ha asignado. Carta 92,
Julio 2 de 1900 (Vea también 3MS, p. 32; CDCD, pp. 162-163)
El último mensaje de misericordia será dado en líneas claras y simples. El mensaje de verdad que realza el Sábado pisoteado, debe ser traducido a diferentes idiomas. En ningún lugar deben ser absorbidos abundante y exhaustivamente todo el tiempo, los recursos y los talentos... Él (Dios) desea que sus siervos proclamen los mensajes del primer, segundo y tercer ángeles. De este modo, las iglesias se prepararán para la proclamación del otro ángel que vendrá del cielo y alumbrará la tierra con su gloria. Carta 121,
Agosto 13 de 1900 (Vea también Ev, pp. 415-417; LLM, p. 602)
Habrá muchas influencias de todo género y de toda índole para distraer al pueblo de Dios de las pruebas que en este tiempo servirían para su salvación....Vendrán muchas pruebas ocasionadas por los hombres que no tienen ni la menor relación con la obra que Dios nos ha dado: la de preparar un pueblo para permanecer en pie con toda la vestimenta de la armadura celestial, sin que le falte ninguna pieza. La Palabra de Dios y su ley pisoteada deben ser destacadas en forma tan marcada que los miembros de otras iglesias, hombres y mujeres, se enfrenten con la verdad cara a cara, mente a mente y corazón a corazón. Ellos verán su superioridad por encima de la multitud de errores que son presentados, que están en pugna por captar la atención y complementar, si es posible, la verdad para este tiempo. Cada alma está tomando su posición. Todos se están alistando bajo el estandarte de la verdad y justicia o bajo el estandarte de los poderes apóstatas que están contendiendo por la supremacía.... El mensaje del tercer ángel, la verdad para este tiempo, debe ser proclamado en alta voz, es decir, con creciente poder mientras nos acercamos a la gran prueba final. Las iglesias que están relacionadas con la verdadera obra médico-misionera, una obra presidida por el Gran Médico en todo lo que ella abarca, deberán pasar esta prueba. Bajo el Gran Líder debemos presentar la Palabra de Dios que requiere obediencia al sistema de verdad de la Biblia, el cual es un sistema de autoridad y poder para convencer y convertir la conciencia. La orden de la Palabra a obedecer es una cuestión de vida o muerte. La verdad presente, que debemos proclamar en este tiempo, abarca el mensaje del tercer ángel que sigue a los mensajes del primero y del segundo. Nuestra tarea es presentar este mensaje con todo lo que él abarca. Somos el pueblo remanente de estos últimos días para proclamar la verdad y para henchir el clamor maravilloso y ostensible del mensaje del tercer ángel dándole a la trompeta un sonido certero. La verdad eterna a la que nos hemos adherido desde el principio, será mantenida en toda su creciente importancia hasta el cierre del tiempo de gracia. La trompeta debe sonar con certeza....La fe, la eterna fe en el pasado y en la verdad presente debe ser presentada, se debe orar por ella y debe ser proclamada con la pluma y la voz. El mensaje del tercer ángel, en términos claros y definidos, debe ser la advertencia predominante. Todo lo que éste comprende debe ser inteligible al razonamiento de las mentes de hoy. A la vez que reafirmamos el avance de la verdad de los mensajes del primer y segundo ángel, estamos anunciando el mensaje del tercer ángel y del otro ángel que le sigue, que proclama por segunda vez la caída de Babilonia. Debemos dar el mensaje: “Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible....Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” [Apocalipsis 18: 2, 4]. Este mensaje debe llegar a las iglesias. Debemos adoptar los mejores planes para lograrlo. El mensaje debe ser presentado de tal forma que cautive la atención de las mentes razonadoras. No debemos esforzarnos por alcanzar el reconocimiento de los hombres del mundo, para que le den carácter e influencia a la obra en estos últimos días....La verdad en todas sus orientaciones debe ser representada, mostrando la consistencia de la fe con la práctica. La valor de nuestra fe será reconocida por sus frutos.... Así como el último conflicto con Satanás será el más decisivo, engañoso y terrible que jamás haya existido, así también será más completa su destitución. Por un lado, la resurrección final en el día del juicio, culminará con el triunfo de Cristo y su iglesia, y por otro, destruirá a Satanás y sus súbditos. Manuscrito
60, Agosto 20 de 1900
En esta época del mundo, las multitudes han apartado sus oídos de la Palabra del Señor, para no ser perturbados por sus requerimientos claramente especificados.... El predominio del pecado es alarmante. El mundo se está llenando de violencia como en los días de Noé. ¿Estaría el mundo en esta condición si los que dicen ser el pueblo de Dios hubieran reverenciado y obedecido la ley del Señor? Es el rechazo a la verdad, el hacer caso omiso a los mandamientos de Dios, lo que ha producido la condición actual. Los pastores falsos dejan sin efecto a la Palabra de Dios.... Recién ahora se puede ver que los pastores falsos han apartado a los hombres de las leyes del reino de Dios, para exaltar sus propias teorías y suposiciones....Pronto su obra se volverá contra ellos mismos. Entonces, cuando el juicio de Dios caiga sobre la Babilonia mística, se presenciarán las escenas descriptas en Apocalipsis 18. Entonces se verá el cumplimiento de la Palabra de Dios según el profeta Oseas: “Oíd palabra de Jehová, hijos de Israel, porque Jehová contiende con los moradores de la tierra, porque no hay verdad, ni misericordia, ni conocimiento de Dios en la tierra. Perjurar, mentir, matar, hurtar y adulterar prevalecen, y homicidio tras homicidio se suceden. Por lo cual se enlutará la tierra, y se extenuará todo morador de ella....Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento. Por cuanto desechaste el conocimiento, yo te echaré del sacerdocio....Y porque olvidaste la ley de tu Dios, también yo me olvidaré de tus hijos. Conforme a su grandeza, así pecaron contra mí; también yo cambiaré su honra en afrenta. Del pecado de mi pueblo comen, y en su maldad levantan su alma. Y será el pueblo como el sacerdote; le castigaré por su conducta, y le pagaré conforme a sus obras” [Oseas 4:1-3, 6-9]. Manuscrito
135, Octubre 31 de 1902 (Vea también 7ACB, pp. 424, 429; ATO, p. 318)
Al acercarnos al fin de la historia de este mundo, el mensaje del tercer ángel aumenta en su importancia....Dios me ha mostrado los peligros que amenazan a los que han recibido la sagrada obra de proclamar el mensaje del tercer ángel. Deben recordar que este mensaje es de la mayor consecuencia para todo el mundo. Necesitan investigar las Escrituras diligentemente para saber cómo cuidarse contra el misterio de iniquidad que representa un papel muy importante en las últimas escenas de la historia de este mundo. Habrá más y aún más ostentación externa de los poderes mundanos. Bajo diferentes símbolos, Dios le presentó a Juan el carácter perverso y las influencias seductoras de aquellos que se han destacado por perseguir a su pueblo. El capítulo 18 de Apocalipsis habla de la Babilonia mística, que ha caído de su elevada posición para convertirse en un poder perseguidor. Aquellos que guardan los mandamientos de Dios y tienen la fe de Jesús, son el objeto de la ira de este poder.... Juan escribe: [Se cita Apocalipsis 18:1-8]. Este terrible panorama representado por Juan, que muestra cuán completamente los poderes de la tierra se entregarán al mal, debería enseñar a los que han recibido la verdad, cuán peligroso es unirse con sociedades secretas o unirse de forma alguna con aquellos que no guardan los mandamientos de Dios. [Se cita Apocalipsis 13:11-13]. Los poderes religiosos, profesando estar en alianza con el cielo y pretendiendo tener las características de un cordero, mostrarán por sus hechos que tienen un corazón de dragón y que son inspirados y dominados por Satanás. El tiempo viene cuando el pueblo de Dios será perseguido porque santifica el séptimo día. Satanás ocasionó el cambio del Sábado con la esperanza de ejecutar su propósito de derrotar los designios de Dios. Él procura que los mandamientos de Dios tengan menos poder en el mundo que las leyes humanas. El hombre de pecado, que pensó cambiar los tiempos y la ley y que siempre oprimió al pueblo de Dios, hará promulgar leyes que obliguen a observar el primer día de la semana. Pero el pueblo de Dios debe permanecer firme por Él. Y el Señor obrará en su favor, mostrando claramente que Él es el Dios de dioses.... El mensaje dado al hombre para ser proclamado en estos últimos días, no se amalgamará con opiniones mundanas. En estos días peligrosos nada, sino la obediencia, guardará al hombre de la apostasía. Dios ha derramado sobre los hombres gran luz y muchas bendiciones. Pero a menos que esta luz y estas bendiciones sean aceptadas, no constituirán ninguna salvaguardia contra la apostasía y la desobediencia. Cuando los que han sido elevados por Dios a posiciones de gran responsabilidad se apartan de Él a la sabiduría humana, su luz se convierte en tinieblas y ¡cuán grandes son aquellas tinieblas! Los talentos que se les han confiado son una trampa para ellos. Se han transformado en una ofensa para Dios. El no puede ser burlado sin que sobrevengan las consecuencias. Siempre hubo y habrá, hasta que finalice el conflicto, un alejamiento del Señor. Carta 210,
Septiembre 21 de 1903 (Vea también LLM, pp. 87-91; MM 158-159; NBL, p. 96)
Las escenas del fin de la historia de esta tierra están muy cercanas. Pronto se cumplirán las predicciones del libro de Apocalipsis que aún no se han cumplido. Esta profecía debe ser estudiada ahoracon diligencia por el pueblo de Dios, debe ser claramente comprendida. Ésta no oculta la verdad; nos advierte claramente y nos dice lo que sucederá en el futuro.... El Señor mismo llamará a los hombres, como llamó antaño a los humildes pescadores, y les indicará Él mismo su campo de labor y los métodos que deben seguir. Él llamará a hombres de detrás del arado y de otras ocupaciones, para dar la última nota de advertencia a las almas que perecen. Manuscrito
122, Octubre 9 de 1903 (Vea también 4RH, p. 83; 3MS, pp. 84-86)
Las profecías del capítulo 18 de Apocalipsis pronto se cumplirán. Durante la proclamación del mensaje del tercer ángel, “otro ángel” ha de “descender del cielo con gran poder” y la tierra será “alumbrada con su gloria.” [Apocalipsis 18:1]. El Espíritu del Señor bendecirá tan abundantemente a los seres humanos consagrados que hombres, mujeres y niños abrirán sus labios en alabanza y acción de gracias, llenando la tierra con el conocimiento de Dios y con su gloria inigualable, como las aguas cubren el mar. Aquellos que han mantenido el principio de su confianza firme hasta el fin, estarán bien despiertos durante el tiempo cuando se proclame el mensaje del tercer ángel con gran poder. Durante el fuerte clamor, la iglesia, ayudada por las interposiciones providenciales de su exaltado Señor, difundirá el conocimiento de la salvación tan abundantemente que la luz será comunicada a toda ciudad y pueblo. La tierra será llena con el conocimiento de la salvación. Tan abundantemente habrá coronado de éxito el Espíritu renovador de Dios a los agentes intensamente activos, que la luz de la verdad presente brillará por todas partes. El conocimiento salvador de Dios, logrará su obra purificadora en la mente y el corazón de todo creyente. La Palabra declara: “Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra; y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra” [Ezequiel 36:25-27]. Éste es el derramamiento del Espíritu Santo, enviado por Dios para hacer su obra....Todos los que no han recibido la luz serán condenados. Todos los que se vuelvan al Señor con un firme propósito confesarán sus pecados. Entre los clamores de confusión: “Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está,” se dará un testimonio especial, un mensaje especial de verdad apropiada para este tiempo. Ese mensaje debe ser recibido, creído y se debe actuar conforme a él....La verdad eterna de la Palabra se presentará libre de todo engaño seductor y de interpretaciones espiritistas, libre de toda atracción fantástica y descripción seductora. La atención de los hijos de Dios será acosada con falsedades; pero la verdad debe permanecer cubierta con su atavío hermoso y puro como el Espíritu de verdad.... A medida que hombres, mujeres y niños proclamen el Evangelio, el Señor abrirá los ojos de los ciegos para que vean sus estatutos, y escribirá su ley en el corazón de aquellos que verdaderamente se arrepientan. El animador Espíritu de Dios obrando a través de las agencias humanas, dirigirá a los creyentes a ser como de una mente, una alma, unánimemente amando a Dios y guardando sus mandamientos, a prepararse aquí en la tierra para la traslación.... En el día de aflicción y prueba, que ningún seguidor fiel escuche las invenciones del enemigo. La Palabra viviente es la espada del Espíritu. La misericordia y el juicio serán enviados del cielo. La obra de la Providencia será revelada en misericordia y juicio. Algunas veces los juicios seguirán. Manuscrito
53, Mayo 11 de 1905 (Vea también ELC, p. 297; MAR, p. 252; ATO, p.
145)
Muchas voces tratarán de distraer las mentes del pueblo de Dios de las verdaderas fuerzas en juego y Satanás, disfrazado como un ángel de luz, los está guiando. Pónganse en guardia contra los que introduzcan falsas teorías para engañar, si es posible, aún a los escogidos.... Pronto habrá una tremenda crisis. Está avanzando a pasos agigantados, mientras que los hombres que deberían estar transmitiendo el mensaje viviente de la Palabra de Vida y proclamando la última advertencia a un mundo caído, han abandonado su discernimiento espiritual y se han unido a los engañadores. “Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con potente voz, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis particícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas” [Apocalipsis 18:1-4]. Todo lo que fue profetizado en Apocalipsis 18 y 19 ciertamente se cumplirá. La Biblia, la preciosa Biblia ha llegado a ser para algunos una astuta y tramadora fábula porque Satanás, como un ángel de luz, los está engañando. Hay quienes han resistido las amonestaciones de Dios por tanto tiempo, que el Señor pronto los abandonará a las fábulas por arte compuestas. Ellos proclamarán estas fábulas con toda su influencia fraudulenta. La verdad que debemos proclamar, es que Dios amó tanto al mundo que dio a su Hijo unigénito para que todo aquel que en Él crea, no se pierda, mas tenga vida eterna. Esta verdad debe ser revelada en las escenas del cierre de la historia de este mundo.... Aquellos que reciban a Cristo como su Salvador personal, resistirán las pruebas y el infortunio de estos últimos días. Fortalecido por una fe incondicional en Cristo, aún el discípulo iletrado podrá resistir las dudas y las preguntas que los infieles puedan producir, y reducirá a la vergüenza los sofismas de los burladores. El Señor Jesús dará a los discípulos una lengua y una sabiduría que sus adversarios no podrán contradecir ni resistir. Aquellos que por razonamiento no podrían vencer los engaños satánicos, darán un testimonio positivo que confundirá a hombres supuestamente doctos. De los labios de los iletrados saldrán palabras con tal poder convincente y sabiduría, que se producirán conversiones a la verdad. Miles se convertirán bajo su testimonio. ¿Por qué el hombre iletrado tendrá este poder, del cuál carece el hombre culto? El iletrado, mediante la fe en Cristo, ha entrado en la atmósfera de la verdad pura y clara, mientras que el culto se ha alejado de la verdad. El hombre pobre es un testigo de Cristo. No puede apelar a datos históricos o a la así llamada ciencia, pero de la Palabra de Dios reúne evidencias poderosas. La verdad que habla bajo la inspiración del Espíritu es tan pura y notable, y lleva consigo un poder tan indisputable, que su testimonio no puede ser contradicho....Su fe en Cristo es el ancla que lo sostiene a la Roca Eterna.... Satanás recurre a todos sus poderes para el ataque en el último cercano conflicto, y la paciencia del seguidor de Cristo es probada al máximo. A veces parece que va a ceder. Pero una palabra de oración al Señor Jesús llega como una flecha hasta el trono de Dios, y ángeles de Dios son enviados al campo de batalla. Cambia la marea.... Dios llama a sus hijos a prepararse para escenas de duro conflicto. Realicen sus deberes con espíritu dócil y humilde. Enfrenten siempre a sus enemigos con la fortaleza de Jesús....En las pruebas de estos últimos días Cristo será para su pueblo sabiduría, justificación, santificación y redención. Cristo debe constituir en su pueblo la esperanza de gloria. Ellos deben desarrollar una experiencia que será un poder convincente en el mundo. Manuscrito
31, Abril 2 de 1906 (Vea también 3MS, pp. 470-471)
El Espíritu de Dios se está retirando de la tierra. La embriaguez, la locura, el libertinaje y el crimen están aumentando rápidamente. Hay una crisis terrible ante nosotros. La vida de muchos se extinguirá en las tinieblas.... Tenemos delante de nosotros el gran conflicto, pero todos los que aman a Dios y obedecen su ley recibirán ayuda, y la tierra, la tierra entera, será alumbrada con la gloria de Dios. “Otro ángel” ha de bajar del cielo. Este ángel representa la proclamación del fuerte clamor, que procederá de los que se están preparando para clamar en forma poderosa, con voz potente: “Ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible” [Apocalipsis 18:2]. Tenemos un mensaje decisivo que dar, y se me ha instruido para que diga a nuestro pueblo: “Uníos, uníos.” Pero no debemos unirnos con los que se apartan de la fe, prestando oído a espíritus seductores y a doctrinas de demonios. Con nuestros corazones enternecidos, bondadosos y fieles, tenemos que avanzar para proclamar el mensaje, sin prestar atención a los que se desvían de la verdad. Manuscrito
39, de 1906 (Vea también 7ACB, p. 412)
La copa de iniquidad se habrá llenado cuando la piedad y la verdad de la Palabra de Dios sean ignoradas, y cuando se apliquen las palabras de David: “Tiempo es de actuar oh Jehová, porque han invalidado tu ley” [Salmos 119:126]. Un pueblo que invalida la ley de Dios, es capaz de aceptar cualquier sofisma. Hay una crisis delante de aquellos que están actuando de acuerdo con una visión miope. Los gobernantes de la tierra se pondrán por encima del gran Creador del mundo. Se demandará la observancia de un falso sábado y los gobernantes y el pueblo decidirán sobre una política miope. Se aceptará el falso sábado, el primer día de la semana y los gobernantes se unirán con el hombre de pecado para restablecer su autoridad perdida. Las leyes que impongan la observancia del domingo como si fuese el Sábado, darán lugar a una apostasía nacional de los principios del republicanismo sobre el cual se había instituido el gobierno. Los gobernantes aceptarán la religión del papado y se invalidará la ley de Dios. Cuando fue abierto el quinto sello, Juan el Revelador vio en visión debajo del altar, al conjunto de los que habían sido muertos por la Palabra de Dios y por el testimonio de Jesucristo. Después de esto vinieron las escenas descriptas en Apocalipsis 18, cuando los que son fieles y leales son llamados a salir de Babilonia. “Después de esto vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria. Y clamó con potente voz, diciendo: Ha caído, ha caído la gran Babilonia, y se ha hecho habitación de demonios y guarida de todo espíritu inmundo, y albergue de toda ave inmunda y aborrecible. Porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación; y los reyes de la tierra han fornicado con ella, y los mercaderes de la tierra se han enriquecido de la potencia de sus deleites. Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas; porque sus pecados han llegado hasta el cielo, y Dios se ha acordado de sus maldades” [Apocalipsis 18:1-5]. Manuscrito
75, Septiembre 20 de 1906 (Vea también CSRA, p. 270; ATO, p. 277)
Cada aspecto del mensaje del tercer ángel ha de ser proclamado en todas partes del mundo. Esta obra es mucho más importante de lo que muchos creen... “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” [Marcos 16:15]. Para realizar esta obra hemos de ejercitarnos en la sencillez. Éste es un mensaje de prueba. Admitido en corazones honestos, resultará ser un antídoto para todos los pecados y pesares del mundo. Ninguna condición de clima, de pobreza, de ignorancia o de prejuicio puede impedir su eficiencia, o disminuir su adaptabilidad a las necesidades de la humanidad. La proclamación del gran mensaje evangélico es tarea de los discípulos de Cristo. Algunos trabajarán por esto de una manera, y otros llevarán a cabo otro aspecto de la obra, según el Señor los llame y dirija individualmente. No todos tienen las mismas líneas de trabajo, pero todos pueden unirse en sus esfuerzos.... Todos han de oír el último mensaje de amonestación. Las profecías que se encuentran en el libro de Apocalipsis, en los capítulos 12 y 18, se están cumpliendo. En el capítulo 18 se registra el último llamado a las iglesias. Éste ha de ser dado ahora. En el capítulo 19 se describe el tiempo cuando la bestia y el falso profeta son tomados y arrojados en el lago de fuego. El dragón, que fue el instigador de la gran rebelión contra el cielo, es atado y lanzado en el profundo abismo durante mil años. Luego sigue la resurrección de los impíos y la destrucción de Satanás junto con ellos, la victoria final y el reinado de Cristo en esta tierra. Manuscrito
37, Mayo 30 de 1909
El pueblo remanente de Dios debe ser un pueblo convertido. La presentación de este mensaje debe resultar en la conversión y santificación de las almas. Debemos sentir el poder del Espíritu de Dios en este movimiento. Éste es un mensaje maravilloso y concluyente. Significa todo para el que lo recibe y debe ser proclamado con un fuerte clamor. Debemos tener una verdadera confianza inquebrantable de que este mensaje irá hacia adelante con importancia creciente hasta el fin del tiempo. - LA LÍNEA DE SEPARACIÓN -
Manuscrito 7,
Agosto 24 de 1850
Vi que Dios deseaba que su pueblo se separase del mundo, porque los malos que son la presa legítima del enemigo serían usados en todo sentido para destruir y desorientar a los santos. Y si nos toca estar en compañía de los malvados, debemos velar y orar en todo momento para no participar de su espíritu, porque ellos corrompen la atmósfera que los rodea y su aliento es oscuridad, y serán cada vez peor. Debemos apartarnos de ellos y estar totalmente libres, porque Dios no quiere que su pueblo se mezcle con los malvados más de lo que se sientan obligados a hacerlo. Carta 2 de
1851 (Vea también 7ACB, pp. 383, 410; 2MS, p. 398)
Vi a muchos, muchísimos, que se habían convertido de verdad a través de la influencia de personas que estaban viviendo en violación abierta a los mandamientos de Dios. Vi que Dios separará lo precioso de lo vil. Dios usará la verdad u otra para llevarlos a tomar una decisión, y los corruptos no estarán dispuestos a aceptar ese llamado, sino que se separarán de los escogidos que han aceptado la preciosa verdad... Dios obrará de maneras misteriosas para salvar a los que son sinceros y honestos. Manuscrito 3,
Julio 2 de 1853 (Vea también PE, pp. 118, 124-125; 1T, p. 77)
Vi luego al tercer ángel. Mi ángel guardián dijo: “Su obra es terrible. Su misión es espantosa. Es el ángel que ha de separar el trigo de la cizaña, y sellar o atar el trigo para el granero celestial.” Estas cosas deberían absorber completamente la mente y la atención. Me fueron mostrados aquellos que creen poseer el último mensaje de misericordia y la necesidad que tienen de estar separados de los que están bebiendo diariamente nuevos errores. Vi que ni los jóvenes ni los ancianos debían asistir a las reuniones de aquellos que están en el error y las tinieblas. Dijo el ángel: “Que la mente cese de fijarse en cosas que no tienen ningún provecho.” Manuscrito
30, Junio de 1889 (Vea también MAR, p. 194; 3MS, pp. 439-442)
El Señor estaba obrando [en Minneapolis], y debo ser fiel en expresar las palabras que Dios me dio. Estaba pasando por una de las pruebas más dolorosas de mi vida porque, desde ese momento, la confianza que había tenido de que Dios estaba guiando y controlando la mente y los corazones de mis hermanos, ya no era como antes. Yo había sentido que cuando recibía un llamado diciendo: “hermana White, queremos que asista a la reunión porque su influencia es necesaria,” no debía ver mis opciones o mis sentimientos sino que debía levantarme por fe y hacer mi parte y dejar que el Señor hiciera la obra esencial que debía ser hecha. Ahora una enorme carga pesa sobre mí. Desde ahora en adelante debo mirar solamente a Dios, porque no me atrevo a confiar en la sabiduría de mis hermanos. Veo que ellos no siempre tienen a Dios como consejero, sino más bien dependen en gran medida de los hombres que han puesto delante de ellos, en lugar de Dios....Mencioné que me sentí casi sola en Minneapolis. Estuve sola frente a ellos en la asociación [en Battle Creek], porque de acuerdo a la luz que Dios ha visto conveniente darme, ellos no estaban siguiendo el consejo de Dios.... Entonces sentí que mi espíritu se conmovía dentro de mí, y presenté un testimonio directo a estos hermanos. Les conté un poco de cómo se habían ejecutado las cosas en Minneapolis y les declaré la posición que había tomado; que el fariseísmo había estado obrando para fermentar el campamento aquí, en Battle Creek y que las iglesias adventistas del séptimo día estaban siendo afectadas; pero el Señor me había dado un mensaje y que con la pluma y la voz trabajaría hasta que esta levadura fuera expulsada y que una nueva fuera introducida, la cual era la gracia de Cristo. Se reconoció todo lo que yo había declarado en Minneapolis, que debía ocurrir una reforma en las iglesias. Deben llevarse a cabo reformas porque hay debilidad y ceguera espiritual en el pueblo que ha sido bendecido con gran luz, valiosas oportunidades y privilegios. Habían salido de las iglesias denominacionales como reformadores, pero ahora están actuando igual que esas iglesias. Esperábamos que no habría la necesidad para otra salida....Muchos cerrarán sus oídos al mensaje que Dios les envía y abrirán sus oídos a falsedades y sofismas.... Trabajé con la pluma y la voz haciendo todo lo que estaba en mi poder para cambiar este estado de cosas... Declaré que el rumbo que habían tomado en Minneapolis era una atrocidad contra el Espíritu de Dios; y que si los que estaban en esa reunión, salían con el mismo espíritu que habían venido a ella y seguían persistiendo en él, a menos que cambiaran su espíritu y reconocieran sus errores, entrarían en peores engaños. Tropezarían y no sabrían en qué habían tropezado. Les rogué que se detuvieran donde estaban. Pero la posición del pastor Butler y del pastor Smith los influenció a no hacer ningún cambio, sino a mantenerse en la misma posición. No hubo ninguna confesión. Se concluyó la bendita reunión. Muchos fueron fortalecidos, pero la duda y la oscuridad envolvieron a algunos más que antes. El rocío y las lluvias de gracia provenientes del cielo que ablandaron muchos corazones, ni siquiera remojaron sus almas.... El primer paso dado en la senda de la incredulidad y el rechazo de la luz es una cosa peligrosa, y la única manera para aquellos que han tomado este camino para apartarse a sí mismos de las trampas de Satanás, es aceptar lo que el Señor les ha enviado, pero se han negado a recibirlo. Eso sería humillante para el alma, pero sería para su salvación. Con Dios no se juega. Él no eliminará todos los motivos de duda, pero dará suficiente evidencia en qué basar la fe.... Si mis hermanos hubiesen reconocido su propia debilidad e incapacidad y nunca la hubieran perdido de vista, habrían humillado sus corazones ante Dios, confesado sus errores y venir a luz y libertad....¿Qué nombre daríamos a este elemento? Es rebelión como en los días de Israel, cuando buscaron obstinadamente sus propios caminos y no se sometieron a los caminos de Dios ni a su voluntad.... Se pasará por alto a aquellos que, como los judíos, cierren sus ojos a la evidencia que Dios se ha dignado darles. Otros recibirán la evidencia que ellos se negaron a recibir, y otros recibirán la bendición que Dios propuso para ellos pero que se negaron a aceptarla porque eran orgullosos, autosuficientes y llenos de justicia propia.... La incredulidad da lugar a todo pecado y es el vínculo de iniquidad. Su obra es corromper lo recto....Se pronuncia un ay sobre toda incredulidad y crítica directa, como la que se manifestó en Minneapolis y Battle Creek. Por sus frutos los conoceréis.... Estamos atrasados en años y, sin embargo, los hombres que ocupan posiciones de responsabilidad quieren, en su ceguera, guardar la llave del conocimiento, negándose a entrar ellos mismos e impidiendo que otros entren. El mensaje debe ser pregonado por todos lados para que lo escuchen aquellos que imperceptiblemente han estado jugueteando con el papado, sin saber lo que hacían. Están fraternizando con el catolicismo por medio de compromisos y concesiones que sorprenden aún a los fieles partidarios del papado....Salid del camino, mis hermanos. No os interpongáis entre Dios y su obra.... En ese gran día se abrirán las páginas más oscuras de la historia de este mundo y será demasiado tarde para corregir los errores. En los libros están registrados los crímenes cometidos a causa de las diferencias religiosas. No ignoramos la historia. Europa fue sacudida como por un terremoto, cuando la iglesia se engrandeció en orgullo y vanidad, altanera y déspota, consagrada a condenar y a matar a todos los que se atrevieran a pensar por sí mismos, y a quienes se aventuraran a tomar la Biblia como el fundamento de su fe.... Se han despreciado las advertencias, resistido la gracia, abusado de los privilegios, apagado la convicción y fortalecido el orgullo del corazón humano. El resultado es semejante al de los judíos: nefasta dureza de corazón. Manuscrito 25
de 1891
Ansiábamos presentar y dejar por sentado en cada alma, [la verdad] que el sentimiento no es ninguna norma de evaluación para nuestro avance espiritual. Debemos estudiar y poner en práctica la Palabra de Dios porque ésta será una piedra sólida bajo nuestros pies.... Ellos [nuestro pueblo] no deberían ponerse en contacto con nadie que haya seguido el derrotero [del mal] que él ha tomado, no importa cual fuera su profesión o éxito aparente; porque al hacerlo se vuelven partícipes de sus pecados y al Señor no le agrada su proceder. El Espíritu del Señor ha sido contristado por el modo de obrar inestable de algunos que profesan creer la verdad. ¿Está ____ fulano de parte del Señor o de parte del enemigo? ¿Está trabajando en armonía con las inteligencias celestiales? ¿Está trabajando con Dios? ¡No! ¡No! Cuando nuestro pueblo tiene tan poco discernimiento, que fortalece las manos de los que mienten y continúan haciendo el mal, se hace responsable por su mal proceder. Dios no está con él. En el juicio se verán algunas cosas que ahora los hombres no disciernen; entonces se avergonzarán de haberse asociado a tales influencias. Cuando alguien siente que Dios ha puesto sobre él una carga pesada, y que por amor al alma que ha caído en el error debe tratar de recuperarla de los lazos de Satanás, debe hacerlo y Dios le dará gracia para no poner en peligro su propia alma. Pero el Señor no guardará a los hombres y las mujeres que se ponen de parte de aquellos que están obrando contra la verdad. Aquellos que andan por el mundo pisoteando la ley de Dios y la justicia y aquellos que se vinculan y asocian con ellos, serán partícipes de sus malas obras. Algunos, propensos a cubrir su comportamiento, inventarán argumentos para defenderlo; pero ésta no es una condición creada por Dios. “Por lo cual, salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré, y seré para vosotros por Padre, y vosotros me seréis hijos e hijas, dice el Señor Todopoderoso” [2 Corintios 6:17, 18]. Debemos ser precavidos. No podemos asociarnos y relacionarnos tranquilamente con los obradores del mal sin que nos contagiemos de su espíritu. Pueden aparecer como un ángel de luz y engañar aún a los escogidos; pero nadie necesita ser engañado al respecto. Las palabras de Pablo son apropiadas en este caso: “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino mas bien reprendedlas" [Efesios 5:11]. Carta 16F,
Mayo 9 de 1892
Mi mente se estremece día y noche con respecto a nuestra obra misionera. Estoy alarmada porque hay tan poca preocupación genuina por las almas que están pereciendo. La iglesia conocería bien su deber si solamente contemplara la situación. Hay una obra que debe ser hecha en los esfuerzos del hogar misionero. Hay que trabajar en tierras lejanas. ¿Por qué no hay cientos que se dediquen a hacer la obra, dónde hay sólo uno? La verdad que profesan creer, debe santificar el alma promoviendo todo poder que Dios les ha dado, -las profundas y vivientes fuentes de motivos y simpatías, para que cooperen con las inteligencias celestiales. Es el Espíritu Santo quien completará. Jesús dijo: “Sin mí nada podéis hacer” [Juan 15:5]. Preséntese esto ante cada congregación. Dios aceptará el fervor y la integridad de propósito. ¿Pero qué pasa que la iglesia no se levanta y busca con oración solemne y esfuerzo decidido, poner a los miembros de la iglesia a trabajar? ¿Están los pastores de estas iglesias cumpliendo con su responsabilidad? ¿Sienten ellos amor por el rebaño de Dios? ¿Humillan sus corazones ante Dios y se aferran por fe de la gracia de Cristo y abandonan sus pecados, creyendo que Dios acepta su arrepentimiento? ¿Son fieles? ¿Tienen devoción a Dios? ¿Se acercarán a Dios los pastores y oficiales de estas iglesias? ¿Aprenderán ellos ahora, en el tiempo de gracia, las lecciones de Jesucristo y las pondrán en práctica, hasta ascender a las alturas de la fe y dominar una visión más clara y espiritual de la situación? Se ha realizado mucho trabajo en forma descuidada. La única conclusión que el mundo puede tener, es que aquellos que profesan creer que el fin de todas las cosas está cerca, en realidad no creen la tremenda verdad de que Cristo está a las puertas. ¿Creen ellos que la misión de Cristo fue salvar a los perdidos y dolientes, que Cristo es el único remedio para el pecado, que el Redentor del mundo vino al mundo estropeada y arruinado por la maldición, para levantar al hombre caído, para revelar a los que están pereciendo el amor del Padre e impulsarlos a mirar y vivir y de esta forma traer a muchos hijos e hijas a la gloria? Todos deben esforzarse en estricto apego a la ley para ganar la corona de la vida eterna. Ellos deben creer que el único nombre “dado a los hombres, en que podamos ser salvos” [Hechos 4:12] es Jesucristo. Y ésta no debe ser una fe presuntuosa, sino esa fe que hace de Cristo un Salvador personal. Ha habido muy poca devoción y lealtad a Dios. Siempre que el espíritu de Cristo se posesiona del corazón, surge un misionero para Dios. El pecado más atroz de idolatría existe en la iglesia. Y aquello que se interpone entre el profeso cristiano y su servicio fervoroso a Dios, toma la forma de un ídolo. El pecado más vergonzoso de la idolatría es la idolatría misma. Los testimonios de la Palabra de Dios son claros y evidentes con respecto a las trampas del diablo. Sin embargo, no son sólo los miembros de la iglesia los que están en el terreno del diablo, sino que aquellos que están presentando las Escrituras a otros, practican lo malo y contaminan el alma y el cuerpo. Son culpables ante Dios porque son depravados. Si la iglesia estuviese viviendo por fe, si tuviera el aceite de la fe en sus vasijas con sus lámparas, su condenada tranquilidad desaparecería. Los que creen en las verdades sagradas y elevadoras para este tiempo, no se pueden dormir en ellas. Tienen la responsabilidad de reiterar las palabras de Cristo: “Y el Espíritu y la esposa dicen: Ven. Y el que oye, diga ven. Y el que tiene sed, venga; y el que quiera, tome del agua de la vida gratuitamente” [Apocalipsis 22:17]. “Vosotros sois la luz del mundo” [Mateo 5:14]. ¿Esto está dirigido exclusivamente a unos pocos hombres que han sido ordenados al ministerio? ¡No! Sino a todo cristiano, joven o anciano, rico o pobre. Si Cristo les ha perdonado sus pecados, si la verdad los ha hecho libres ¿no tienen que hacer una obra para el Maestro? Si son cristianos, presentarán la verdad a otros; no creerán que todo lo que tienen que hacer es servirse, agradarse y glorificarse a sí mismos, sentirán que son de Cristo, comprados por precio, y concentrarán sus energías en la obra de edificar el reino de Dios elevando a las almas que están listas a perecer, tratando de salvar a los perdidos. Cuando los creyentes se regocijan en Dios porque ven la hermosura que hay en Jesús, que Él es el Señalado entre diez mil, el todo codiciable, ¿se dan cuenta de que hay muchos que no conocen nada de la gracia salvadora de Cristo? Muchos no tienen la alegría y la felicidad de anticipar el cielo de dicha que le espera al creyente. Mientras la iglesia está en la indolencia y no hace la obra que Dios le ha encomendado, los hombres se enferman y mueren sin un rayo de luz salvadora, sin el perdón de sus pecados. ¿Qué estamos haciendo como pueblo, ya que Cristo nos ha confiado la preciosa luz y el conocimiento de la verdad? Jesús nos ha hecho los depositarios de la sagrada verdad, pero muchos entierran sus talentos en la tierra y no señalan el antídoto para el pecado. Si así descuidan su deber, Dios los denunciará como siervos infieles y no podrá ni querrá elogiarlos. No recibirán la aprobación: “Bien, buen siervo y fiel” [Mateo 25:23]. Pastor Haskell, nuestro testimonio debe ser claro, no debe recubrir el error con una capa de mezcla quebradiza. Pecados de carácter grave son acariciados en nuestras filas, y a menos que haya un despertar, como no se ha visto por mucho tiempo, que condene y convierta a los profesos observadores del Sábado, ellos morirán en sus pecados. El castigo de Sodoma y Gomorra será leve comparado con el de aquellos que habiendo tenido gran luz y oportunidades preciosas, han estado preocupados por cosas terrenales, han corrompido sus pensamientos y prácticas y no han purificado sus almas obedeciendo la verdad. En los campos que se abren ante nosotros vemos ahora la necesidad de obreros, pero ¿dónde están los hombres a quienes se les puede confiar la tarea? ¿Dónde están los hombres que año tras año han estado creciendo en un mejor conocimiento de Dios, de su voluntad y el accionar de su providencia? Quiero hacer sonar en los oídos de estas almas somnolientas y medio-paralizadas, las palabras dichas a Nicodemo: “El que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios” [Juan 3:5]. Es necesario buscar a Dios con todo el corazón. Eleven las normas. La vulgaridad y las conversaciones baratas señalan la espiritualidad de los miembros de la iglesia. Ahora, aquellos que han pasado años en esta misma experiencia y que no conocen ni a Dios ni a Jesucristo, a quien Él ha enviado, ¿deberían continuar siendo representantes de Jesucristo? Estos hombres nunca darán el molde correcto a otras mentes; porque no han alcanzado la estatura completa de los hombres y mujeres en Cristo. Simplemente tienen el nombre de cristianos pero no están capacitados para la obra de Dios y nunca lo estarán, hasta que nazcan de nuevo y aprendan el ABC en la verdadera religión de Jesucristo. Hay poca esperanza en ese sentido: tomen a los jóvenes y colóquenlos en donde tengan el menor contacto posible con nuestras iglesias, para que la falta de piedad, tan corriente en estos días, no contamine sus ideas de lo que significa ser un cristiano. Los que adoran a Dios, necesitan la gracia transformadora para someter el mundo a la religión. En lugar de poner primero los intereses pasajeros que agotan el alma, el cuerpo y el espíritu para asegurar ventajas temporales, Jesús nos señala el tesoro celestial, y nos dice que no acumulemos tesoros en este mundo que perece, “porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” [Mateo 6:20-21]. Jesús desea que todos los que profesan creer en Él, administren los tesoros del cielo; las cosas en las que Dios ha estampado su imagen y distintivo, las cuales Él nos presenta como de infinito valor. Vemos la necesidad de un trabajo profundo y completo en nuestras iglesias, pero el Señor, por medio del Espíritu Santo, puede hacer que los corazones de acero sean suaves, compasivos y fieles al servicio de Cristo. Estamos muy atrasados, porque las iglesias se han cruzado de brazos en una actitud de paz y seguridad y están a gusto en Sión sin hacer casi nada. Cuando en sus corazones debería existir un celo viviente; hoy, como en el pasado, Satanás está incitando los poderes infernales en su último esfuerzo desesperado para convertir al mundo a sus principios. Con sutileza satánica traza sus planes y de buenas a primeras llega la destrucción, mientras que los que poseen la luz y saben que se avecina una crisis tal, permanecen casi inmutables. Estoy profundamente dolida por la indiferencia de aquellos que dicen ser los depositarios de la verdad sagrada. Ven el pecado como si estuviesen ciegos. No pueden ver más allá de sus narices, se olvidan que han sido librados de sus pecados pasados. ¿Por qué? Porque no avanzaron en el conocimiento de la verdad, no practicaron la verdad ni fueron santificados por ella. El modelo estaba ante sus ojos pero no lo imitaron. El ejemplo y la vida de Cristo fueron tan perfectos que no hubo ni la menor incongruencia entre sus enseñanzas y su vida. ¡Ahora, qué marcado contraste existe entre la verdad que como pueblo profesamos creer, y nuestra vida y carácter! No hay una supervisión consciente sobre el yo. No se siente la necesidad de ponerlo bajo el control del Espíritu de Dios y de evitar toda influencia y tentación hacia el mal, como evitaríamos a una serpiente. Sólo el Espíritu Santo puede ser el agente terapéutico eficaz. No podemos confiar en la humanidad. Perfecta humanidad sin Cristo, no existe en la sociedad humana. Si se observa, se verá la degeneración. Las agencias están obrando activamente para contaminar y mancillar el alma. La cruz, la cruz del Calvario, presentada vez tras vez y presentada en todo discurso en forma simple, probará ser un bálsamo restaurador, revelará la belleza y la excelencia de la virtud. Aquellos que refutan la autenticidad de las Escrituras y cuestionan la autoridad de la revelación, no recibirán su influencia. No son íntegros de corazón. No están en enemistad con Satanás. El corazón es la cámara del pecado. Al no ser expulsado, el pecado permanece oculto hasta el momento oportuno en que se revela y actúa. La primera obra debe hacerse en el corazón. La verdad y el amor a Jesús deben llenar el vacío. Cristo dijo: “O haced el árbol bueno, y su fruto bueno” [vea Mateo 12:33]. Pastor Haskell, el Señor anhela hacer grandes cosas por su pueblo. Pero deben ser puros de corazón, antes de que puedan ver o conocer a Dios como un Dios santo y puro. Jesús llevó a sus discípulos a la cámara de audiencia del Altísimo; impresionó en sus mentes cuál debía ser el motivo de sus oraciones. Debían orar por el don del Espíritu Santo para que supliera todas las necesidades del alma, pues obraría por amor y la purificaría. El Espíritu que mora en el corazón transformará al ser entero y lo conformará a la semejanza de Cristo. Humillemos nuestros corazones ante Dios y creamos que Él ha perdonado todas nuestras transgresiones y nuestros pecados. No podemos honrar a Dios a menos que creamos en esto, y que Jesús sea nuestro Salvador personal. Como pueblo debemos dejar de lado nuestra formalidad. Debemos entrar por la puerta estrecha. Satanás ha puesto agentes diligentes a lo largo del camino para disputar por cada alma. Cristo anima a sus seguidores a no dejarse intimidar, a seguir adelante e instar a otros: “Esforzaos a entrar por la puerta angosta; porque os digo que muchos procurarán entrar, y no podrán" [Lucas 13:24]. Los amados y acariciados ídolos y los pecados que han sido gratificados tendrán que ser abandonados, aunque sea al precio de extirpar el ojo derecho o cortar el brazo derecho. ¡Agonice! Ábrase paso a través de los ejércitos del infierno que estorban su camino. ¡Oh! Debemos impresionar solemnemente en cada alma que hay un cielo que ganar y un infierno que rehuir. Se deben despertar todas las energías del alma para que se abran paso y se aferren del reino de Dios por la fuerza. Satanás está activo y nosotros también debemos estarlo. Satanás es incansable y perseverante y también debemos serlo nosotros. No hay tiempo para excusarnos y culpar a otros por nuestra apostasía; no hay tiempo ahora para halagar el alma pensando cuán fácil hubiese sido para nosotros hacer la obra de Dios, si tan sólo las circunstancias hubieran sido más favorables. Debemos decirle aún a aquellos que profesan creer en Cristo, que deben dejar de ofender a Dios con excusas pecaminosas. Jesús ha hecho provisión para toda emergencia. Si lo siguen adonde Él los guía, Él allanará los lugares escabrosos. Con su experiencia creará un ambiente propicio para el alma. Cerrará la puerta y pondrá el alma en comunión con Dios; y lo que ésta necesita es olvidarse de todos y de todo, menos de Dios. Satanás le hablará, pero hable usted en voz alta con Dios y Él ahuyentará su sombra infernal. Con corazones humildes, subyugados, agradecidos vendrán diciendo: “tu benignidad me ha engrandecido” [Salmos 18:35]. El que busca con sinceridad, saldrá de la comunión con Dios enriquecido por la convicción de su amor y elevará una oración al trono celestial dondequiera que vaya. Podrá conversar de la justicia de Cristo; podrá hablar del amor de Dios con sinceridad. Ha confiado y sabe que el Señor es bueno. Así se debe hacer la obra en todas nuestras iglesias. Cristo: su amor, su perdón y su pureza debe ser el tema en el que debemos meditar. Constantemente debemos mantener los encantos de Cristo en nuestra mente. Colmados del carácter elevado del verdadero modelo que cada alma debe reproducir, quitemos nuestros ojos de todo lo que podría desalentarnos o desanimarnos. Satanás obrará para distorsionar nuestra visión y transformar una colina en una montaña. Nuestros ojos deben estar fijos firmemente en Jesús. El Señor Jesús es nuestro líder; debemos seguirlo a donde Él nos guíe. No debemos empezar a hacer los planes para tomar el siguiente paso. No debemos decir: “Señor, después de tomar este paso, ¿qué haré, me encontraré con dificultades?”, sino que por la fe debemos tomar ese primer paso no importa lo que venga, debemos confiar en Jesús. Pastor Haskell, la razón por la que nuestros ministros son tan ineficientes es porque, si han tenido éxito, van y vienen de su trabajo cargados de suficiencia propia. Esa fue la experiencia de los discípulos de Cristo cuando dijeron: “Aún los demonios se nos sujetan en tu nombre” [Lucas 10:17]. Jesús podía discernir su peligro, y les dijo: “Venid vosotros aparte a un lugar desierto, y descansad un poco” [Marcos 6:31]. Salga del fragor de la batalla, lejos del conflicto y tenga comunión con Dios. Así pasa con muchos obreros. Son demasiado fuertes, demasiado llenos de suficiencia propia. El Señor no puede guiarlos, enseñarles ni usarlos para su gloria, porque son sabios en su propia opinión, y en vano imaginan que el Señor no puede hacer nada sin ellos. El yo debe ser enterrado. Debemos educar las personas para que busquen al Señor. Debemos ser francos con los ministros que están caminando en las chispas de su propio fuego. La alabanza y la lisonja de los hombres, hacen que los ministros estén ávidos por más, hasta que, como el pastor [E.P.] Daniels, piensan que la alabanza del hombre es de más valor que la aprobación de Dios. Si hemos de ser salvos, debemos ser imbuidos del Espíritu y poder de Cristo. El yo debe esconderse en Cristo, y sólo Cristo debe ser elevado. Nuestro trabajo es el |